Educar contra el terrorismo
El atentado contra la revista Charlie Hebdo ha llevado a muchos expertos a comentar las dificultades para neutralizar a un fanático dispuesto a inmolarse con una bomba casera.
Posiblemente hubiéramos detenido a ese fanático si la educación religiosa que hubiera recibido no fuese oír que “esta es la verdad” (en su caso, el islam) y las demás creencias “herejías a extirpar”, sino un acercamiento hacia la pluralidad de creencias (islam, ateísmo, cristianismo, agnosticismo, budismo, etcétera) que muestre cómo en todas (incluida la propia opción) encontramos gentes perversas que hacen daño, y en todas (y no sólo la propia) hay gentes buenas que hacen el mundo mejor. Y si esa educación le hubiese incitado a usar la razón como forma de contrastar la validez de las creencias y no a aceptar acríticamente la creencia que nos inculcan en la infancia. José Ángel Paniego García.


























































