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Seis propuestas de regalos solidarios

Convertir el hecho de regalar en un gesto que ayude a otros no es difícil. He aquí algunos ejemplos

La campaña Peluches para la Educación ha financiado 99 proyectos en 46 países. Ampliar foto
La campaña Peluches para la Educación ha financiado 99 proyectos en 46 países.

Nadie se libra de comprar regalos en Navidad. Si estas son fechas ineludibles para la compra de presentes, ya sean para los más pequeños de la casa, para la familia, amigos, además de los obsequios de empresa, lo natural sería hacer el mismo gasto pero de manera más solidaria. Que el regalo sea en sí un objeto de felicidad, no solo por la emoción del que lo recibe, sino por los beneficios a terceros es un gesto a la hora de consumir cada vez más extendido. Un vino para luchar contra el cáncer, semillas que plantan esperanza en India y peluches que educan en el tercer mundo son algunas de las propuestas para las compras navideñas más solidarias.

Peluches que educan

Los juguetes son los reyes de los regalos navideños. La iniciativa de Fundación Ikea, Peluches para la Educación, tiene como principal objetivo proporcionar una educación de calidad a niños y niñas vulnerables en países en vías de desarrollo. Como parte de la campaña, se ha publicado un libro infantil cuyos protagonistas son los propios peluches. En el libro de este año, El príncipe rana, los jóvenes lectores visitan un bosque de cuento y aprenden sobre los vínculos especiales de la amistad. El autor del libro es el premiado escritor sueco Ulf Stark y las ilustraciones son de Silke Leffler. Así, por cada peluche y libro infantil vendido en cualquier tienda Ikea del mundo, entre el 9 de noviembre de 2014 y el 9 de enero de 2015, se donará 1 euro a Unicef y Save the Children para proyectos de educación infantil. Desde que comenzó la campaña Peluches para la Educación, hace ya 12 años, y gracias a la implicación de sus clientes y empleados, la multinacional sueca ha logrado recaudar con esta campaña 67 millones de euros. Estos fondos han permitido financiar más de 99 proyectos en unos 46 países, y ayudar a mejorar la educación de más de 11 millones de niños y niñas en todo el mundo. Save the Children destina estos ingresos a mejorar las condiciones educativas de niños y niñas en situación de vulnerabilidad de Asia y Europa del Este. Por su parte, gracias a las donaciones conseguidas a través de la campaña, Unicef seguirá apoyando el programa de Escuelas para África y Escuelas para Asia para que cada día muchos más niños y niñas puedan ir a la escuela y reciban una educación de calidad.

Mujeres trabajan pintando pañuelos en India. ampliar foto
Mujeres trabajan pintando pañuelos en India.

Pañuelos que ayudan

Tras tres años desde su puesta en funcionamiento, Marina Silk, un proyecto de empoderamiento de la mujer en India, de la mano de la ONG española Semilla para el Cambio, ha conseguido que 12 mujeres que viven en los slums de Varanasi y que trabajan en el pintado artesanal de pañuelos de seda, hayan logrado su independencia económica gracias al taller. Dos de las mujeres del proyecto (Laltusi y Rayina) han invertido sus ahorros en la compra de un pequeño terreno en su aldea. Los pañuelos se venden como regalo para empresas y particulares (25 euros) y el dinero va destinado directamente a los costes de producción y a la sostenibilidad del proyecto. Las mujeres son conscientes de que una mayor formación les da seguridad para afrontar su día a día mejor, afirman desde la ONG. Estas mismas mujeres, también se han matriculado en el taller de corte y confección que ha dado comienzo este diciembre en las mismas instalaciones de la organización.

Por su parte, Oxfam Intermon también se implica con los regalos a clientes, proveedores y empleados. Las cestas solidarias, que van desde los 19,90 euros, la más barata, hasta los 43,90 euros, están todas diseñadas con productos de comercio justo y con historias personales detrás. Violet cultiva café de comercio justo en Uganda que le permite dar una buena educación a sus cinco hijos. Se quedó viuda y tuvo que replantearse su futuro. No tenía nada más que su tierra y su esfuerzo y lo que ganaba vendiendo café a las grandes empresas no le daba suficiente para dar un buen futuro a sus hijos. Tuvo la oportunidad de hacerse socia de la cooperativa ACPU. Ahora cultiva café orgánico de alta calidad que se pueden incluir en las cestas solidarias. Sapia Khatun, de Bangladesh, no pudo acabar la educación primaria ya que sus padres no podían pagar la escuela. No disponían de tierra para cultivar y no tenían un trabajo seguro. En el año 2000 hubo fuertes inundaciones que les dejaron sin nada. Sin embargo, ahora Sapia trabaja en BASE, la cooperativa de comercio justo que produce estas cestas. Gracias a esto ha recibido formación técnica para producir las cestas, además de que ha aprendido a leer, escribir y matemáticas básicas.

Más que un vino

Tras superar un cáncer de mama, la enóloga y propietaria de la bodega Sot Lefriec, Irene Alemany, ha creado el vino solidario El Microscopi 2013, que nace con el objetivo de recaudar fondos para la adquisición de un microscopio para el Instituto Oncológico del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Alemany, que ha superado un cáncer de mama, decidió sacar adelante esta iniciativa cuando finalizaba las últimas sesiones de quimioterapia, ha informado la compañía en un comunicado.

Detrás de los productos de comercio justo de una cesta hay muchas historias personales, mujeres que consiguen dar educación y alimento a sus hijos con este trabajo

Así, en agradecimiento al equipo médico que la trató y tras constatar la urgencia del centro por adquirir un microscopio para el avance en la investigación y tratamiento del cáncer, decidió elaborar este vino solidario. El Microscopi 2013, que tiene un precio de ocho euros, es un vino tinto terroir procedente de viticultura sostenible y con las variedades merlot, cariñena y cabernet sauvignon. No está filtrado, se emplean las propias levaduras y bacterias autóctonas de la uva para la fermentación, y los trasiegos y el embotellado se realizan siguiendo el ciclo de la luna.

Empresas y profesionales han colaborado de forma desinteresada en el proyecto, como Monvínic; Vila Viniteca; la ilustradora Antonia Bonell; el estudio de diseño Pagano Diseño; los doctores Isidro Boguñá, Javier Cortés, Dalila Duarte, José Luis Lirio, Isabel Ruiz, José Pérez y Luisa Santacana, y la agencia de comunicación Mahala / Wine &. Se puede adquirir, entre otros, en la página web de Vila Viniteca.

Una causa universal: el sida

Cada día nacen 700 niños con VIH. El programa (RED) colabora con empresas como Apple para crear artículos (PRODUCT) RED y conseguir el sueño de una generación sin sida. Un porcentaje de los beneficios brutos de la venta de estos productos se destina al Fondo Mundial de lucha contra el sida, para ayudar a financiar programas contra esta enfermedad en África. Hasta el 7 de diciembre y desde el pasado 24 de noviembre, cada vez que se adquirieran aplicaciones que participan en (PRODUCT)RED o se hagan compras dentro de ellas, se donará el 100% de los ingresos al Fondo Mundial de lucha contra el sida.

Tanto si se crea música como si se prueba una receta nueva o se bate un récord en un juego asociado a la campaña, se estará colaborando con (RED). Además, el 1 de diciembre, Día Mundial del Sida, se donó una parte de los ingresos de cada producto, accesorio y tarjeta regalo vendidos al Fondo Mundial de lucha contra la enfermedad. Desde su puesta en marcha, el programa ha recaudado más de 250 millones de dólares para el Fondo Mundial. Apple ha aportado más de 70 millones.

Tiendas con conciencia

Bio Cola hecha en Paraguay, una línea de cosmética realizada a base de karité en Burkina Faso, café arábigo de Nicaragua. Esos son algunos de los productos que se pueden comprar en una tienda de comercio justo, como la que organiza la ONG Intermon Oxfam, tanto en las tiendas físicas repartidas a nivel nacional, como su versión online. Esta forma de comprar es una alternativa al comercio convencional que permite a los productos de países del Sur acceder a los mercados del Norte. No solo se posibilita una relación más directa entre el consumidor y el productor al eliminar el exceso de intermediarios, sino que se promueve el respeto a los trabajadores, garantizando unas condiciones laborales dignas. Los ingresos del productor reflejan el valor real de su trabajo y le permite impulsar sus propios medios de desarrollo comunitario y comercial.

Con el desarrollo y la promoción de la cooperación internacional son muchas las organizaciones que apoyan el comercio justo, no solo las organizaciones no gubernamentales (ONG). La Coordinadora Estatal de Comercio Justo explica en su web que una tienda puede ser iniciativa de una persona particular o un grupo constituido en Sociedad Limitada, cooperativa o cualquier otra forma jurídica legal. Además, hay organizaciones, como Vicente Ferrer, en la India, o Fundación Copade, que promueven y ayudan a la importación de productos de países del Sur.

Microdonaciones

La ayuda económica, tanto en grandes cantidades como en pequeñas, es un regalo tan valioso como uno material. Hay organizaciones, como Teaming, una iniciativa solidaria que nació en 1998, que ayuda a los demás mediante donaciones de un euro. Desde su nacimiento hasta 2011, Teaming se movió en el mundo empresarial.

A partir de 2012 se lanzó su versión online y en la actualidad cuenta con más de 70.000 personas que se han unido a algunas de las causas que esta organización apoya. En la web, las personas crean sus propios grupos para apoyar diferentes causas sociales, como por ejemplo, salvar a los delfines, conseguir dinero para una silla de ruedas para una niña con Síndrome de West, o el apoyo a un orfanato en Mombassa. La aportación se hace de forma segura, automática, transparente y sin comisiones, lo que lo convierte en el regalo perfecto para muchos.