El fin del catalanismo
En Escocia se ha impuesto la cordura de la interdependencia dentro de la unión británica sobre la insensatez de la independencia como Estado separado. Los escoceses han tenido suficiente lucidez para optar por la ciudadanía europea frente la ciudadanía exclusivamente escocesa.
Europa ha salido fortalecida de la votación de los escoceses y, con ese plus de legitimidad que el proyecto europeo ha adquirido en Escocia, puede decir alto y claro que el camino hacia el futuro solo está dentro de ella, y no fuera. Los anacrónicos, absurdos y obsoletos nacionalismos contemporáneos ya no tienen cabida en la realidad continental y mundial. Todos vivimos debajo del mismo cielo estrellado europeo y la globalización ha derribado todas las antiguas fronteras.
Por otra parte, la ruptura unilateral de Cataluña en relación con España jamás sería aceptada por Occidente. Estamos, pues, ante el comienzo del fin del catalanismo fanático separatista.— Antonio López Lacasta.


























































