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CARTAS AL DIRECTOR

Prevenir castigando a los menores que beban

El borrador de la ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores y sus efectos que ha preparado el Ministerio de Sanidad ya ha encontrado sus primeros opositores, como ya le ocurriera a Elena Salgado, en el sector productor del vino, centrándose el debate en los posibles efectos económicos negativos de dicha propuesta. Sin embargo, hay otros aspectos del borrador que, hasta el momento, no forman parte de ese debate. Se busca prevenir el consumo de alcohol en menores pero también se quiere sancionar, sobre todo económicamente, a aquellos menores que beban o que, simplemente, estén en posesión de una bebida alcohólica. También se plantean diferentes medidas como la promoción de estilos de vida saludables o la implantación y desarrollo de programas específicos en los ámbitos educativo, familiar y comunitario. La gran pregunta es cómo piensan desarrollar estos últimos puntos de la ley si ésta se aprueba tal como está. En un momento en que la inversión pública en prevención y atención a los problemas derivados del uso de drogas está cayendo en picado, resulta casi cínico plantear de manera extensiva programas dirigidos a tal fin. Quizá por eso la alternativa de introducir fuertes sanciones económicas y revestirlas de un aura de prevención puede resultar más atractiva para el Gobierno que invertir en medidas educativas a largo plazo. Además, parece que concuerda mejor con un planteamiento ideológico subyacente por el cual la mejor prevención es la que pasa por el castigo de la conducta. Muy educativo.— Claudio Vidal Giné.

 

 

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