A la caza del tesoro oculto en las redes sociales

Hidden Cash es una cuenta en Twitter que en mes y medio ha conseguido 644.000 seguidores que rastrean sus mensajes para encontrar sobres con dinero De San Francisco a Londres, ha repartido más de 18.000 euros. Y esta semana está en España

Decenas de personas buscan cabezas de Angry Birds con dinero escondidas por Hidden Cash en una playa de California.
Decenas de personas buscan cabezas de Angry Birds con dinero escondidas por Hidden Cash en una playa de California. jonathan alcorn (reuters)

A Jason Buzi le ha ido bien en su vida profesional. Dedicado a invertir en el sector inmobiliario en San Francisco, asegura que no es multimillonario. Pero tiene dinero más que suficiente como para regalarlo. Sí, regalarlo. “Algunas personas, cuando ganan mucho, compran cosas o lo guardan en el banco. Claro que yo lo hago, pero también pensé en lo que podía hacer para ayudar un poco a los demás y para que la gente se lo pase bien”. Así nació Hidden Cash (dinero escondido), una cuenta en Twitter que da pistas sobre dónde encontrar una paga extra. Empezó en su ciudad y el fenómeno ya ha cruzado el Atlántico. Si tiene un perfil en esta red social y tiempo libre, el próximo jueves puede terminar el día un poco más rico. La búsqueda del tesoro será en Madrid.

De las primeras cosas que Buzi deja claro desde el otro lado del teléfono es que no se trata de caridad. “Yo aporto a obras de caridad. Pero esto no es para las personas necesitadas, ya hay organizaciones para ayudarles. La gente a la que nos dirigimos no necesita el dinero, tienen un teléfono inteligente, una cuenta en Twitter y solo les puede suponer una ayuda”. Las cantidades ocultas tampoco son grandiosas, no superan los 250 dólares (unos 180 euros). Aunque el total impresiona: en seis semanas se han repartido más de 18.000 euros.

En Madrid hay en juego entre 1.000 y 1.500. Aunque Buzi no será quien los esconda. Él es la cara visible de Hidden Cash, pero no es el único en vaciar su bolsillo ni ocultar los sobres. Amigos suyos le han ayudado en México DF y Londres, y ahora Thierry aprovechará sus vacaciones en España para visitar a la familia y será su gancho en la capital, como ya lo fue en Nueva York y Brooklyn. “Tenemos un área en mente donde esconder el dinero, y a partir de ahí improvisamos. Se trata de pasear, esconder un sobre, descansar un poco… hay que disimular para que no te pillen”, cuenta sin querer revelar su apellido, quizá por el peligro de que algún listillo le busque en Internet y pueda reconocer su cara en plena operación.

Las primeras semanas nadie sabía quién había detrás de Hidden Cash. Él, un israelí de 43 años, que emigró a EE UU a los 12, y sus amigos querían ser anónimos. Buzi dice que nunca buscó la fama. Ni siquiera su entorno sabía de su otro trabajo, asegura Thierry. Fue un medio de comunicación quién reveló su nombre, y entonces decidió contar él mismo la historia en la cadena CNN el 9 de junio. “No tenemos una agenda religiosa ni de negocios. Se trata de devolver algo de lo que tenemos y poner una sonrisa en la cara de la gente”, dijo en televisión. “Hemos ayudado a muchas personas, pero, en comparación con toda la atención mediática que estamos teniendo, hemos repartido poco dinero”, dice ahora a EL PAÍS.

“Esto no es una obra de caridad. Nos dirigimos a gente con ‘smartphone’ y Twitter”, dice su creador

Desde el principio, y sobre todo tras dar la cara, recibe muchos mensajes de gente que le pide ayuda económica. Pero para Buzi el proyecto es algo más que dinero, se trata de divertirse y devolverle algo a la sociedad cuando las cosas le van a uno bien. Con esa idea publicó este tuit en Hidden Cash: “Puede que en el futuro trabajemos con ONG, así que siéntase libre para escribirnos si es el caso. Pero no podemos pagar su coche, alquiler, casa, boda… así que, por favor, dejen de preguntar. No podemos hacerlo. Lo sentimos”. Ninguno de los involucrados está en la lista Forbes —ni cerca de ser incluido—, dijo en la carta que publicó al revelarse su identidad.

Tiene claro la clave del éxito que ha hecho que Hidden Cash supere los 644.000 seguidores en Twitter en mes y medio. “Es la combinación de usar las redes sociales con el poder interactuar con las personas en un mundo en el que cada vez nos relacionamos menos con quienes nos rodean. La gente utiliza Twitter, pero luego vive una experiencia”. Una idea a la que ahora, según cuenta, le han salido imitadores que esconden marihuana o donuts por San Francisco.

Su siguiente reto es intentar llevar la hazaña a París, donde por el momento han sido vetados por las autoridades ante la posibilidad de que se pueda generar el caos, o Berlín. Y ya planean cómo atender las peticiones que llegan desde distintas partes del mundo: el miércoles lanzaron una adivinanza vía Twitter. Si la idea cuaja, empezarán a dar pequeños premios económicos.

Buzi será quien dé las pistas en Twitter cuando los sobres estén en algún punto de Madrid. A veces, si la gente va perdida, ayuda incluso con una foto del escondite. Lo que se pide a cambio es un selfie con el hallazgo publicado con el hastag #hiddencash. Atención a los próximos cazadores del tesoro: Thierry cuenta que oculta el dinero en sitios sin tráfico para no poner en peligro a los participantes. ¿Habrá que buscar en el Retiro? ¿En Madrid Río? Imposible sacarle una pista.

Sobre la firma

Elisabet Sans

Responsable del suplemento El Viajero, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en secciones como El País Semanal, el suplemento Revista Sábado y en Gente y Estilo. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Ramón Llull de Barcelona y máster de Periodismo EL PAÍS.

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