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Cartas al director

Carteristas

Nunca como ahora la tarea de carterista ha sido tan exitosa. Hace ya muchos años, los billetes desaparecieron de las carteras y fueron sustituidos por las tarjetas de crédito, que hacían innecesario llevar dinero efectivo, complicando la vida a los que van aquí y allá sustrayendo lo que no es suyo. Pero, sí, como decía, ahora ser carterista es fácil. Basta con entrar en el metro y echar un ojo aquí y allá. ¿Cuántos dispositivos móviles hay a la vista? Casi uno por cada pasajero. Pues bien, basta con observar concienzudamente qué teléfono tiene más valor y qué usuario está más despistado. Hace un par de meses iba en el autobús consultando mis mensajes, de pronto alguien chocó conmigo y, sí, ese día el botín fue mi teléfono... ¿Carteristas? No, ya no son las carteras. Deberíamos cambiar el nombre, ¿no?— Raquel Gisbert Gil.

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