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CARTAS AL DIRECTOR

Barcina, una cuestión de confianza

Navarra vive una situación política insostenible incomprendida por una sociedad que reclama que le sea otorgada la palabra. Desgastados por varios hechos, la presidenta y su equipo no cuentan con el apoyo parlamentario necesario para ejercer una acción de gobierno. Esto se traduce en 15 futuros meses de bloqueo político que pueden tener graves consecuencias económicas y sociales.

De una y otra parte se reclama responsabilidad pero el miedo al desgaste político impide que nadie la ejerza, y los plazos para dar salida a este problema se agotan.

No obstante, la mayoría de sistemas democráticos cuentan con un mecanismo jurídico creado precisamente para este tipo de situaciones. El artículo 34 del Amejoramiento del Fuero pone a disposición del presidente del Gobierno de Navarra la posibilidad de plantear una Cuestión de Confianza al Parlamento. Que el poder ejecutivo debe contar con la confianza del legislador es un principio básico de nuestro ordenamiento para la viabilidad de la acción de gobierno. Si quien puede plantear una moción no tiene la capacidad de hacerlo y quien no tiene apoyo no dimite, permitan al menos que la sociedad se exprese con esta vía digna para todos.— Samuel Ciaurriz Urdaniz.

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