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El regreso del ciudadano Constantino

Quien fuera rey de Grecia hace 46 años ha vuelto al país que dejó y lo ha hecho para quedarse

Esta semana ha reunido a su familia en acto con gran significado

Ana María y Constantino, con su hija Alexia y el marido de esta, y los menores de la familia Teodora y Felipe.
Ana María y Constantino, con su hija Alexia y el marido de esta, y los menores de la familia Teodora y Felipe. CORDON

Fue al comenzar el invierno cuando se instalaron definitivamente en la localidad de Porto Helli, donde habían pasado los últimos veranos pero no han aparecido en público hasta esta semana. Hacia tiempo que venían considerando la posibilidad de regresar tras 46 años de exilio pero ha sido la decisión de su hijo Nicolás quien ha terminado de convencerles. Constantino de Grecia y su esposa Ana María vuelven al país del que tuvieron que exiliarse tras un breve reinado —desde 1964 a 1967— interrumpido por un golpe de Estado. El entonces Rey tenía solo 24 años y acababa de casarse con su prima Ana María, princesa danesa y hermana de la actual reina Margarita. La pareja se instaló primero en Roma con sus dos hijos mayores y luego en Londres donde nacieron los tres menores y donde han vivido hasta ahora. Pese a su peregrinar, Constantino nunca renunció a sus derechos dinásticos.

Nicolás, el tercer hijo de Constantino y segundo de los varones, se siente muy apegado a Grecia pese a que él ya nació en el exilio. De hecho decidió casarse en la isla de Spetses y allí estuvieron presentes representantes de todas las casas reales europeas en agosto de 2010. Esa cita fue de alguna manera el comienzo del regreso. Nicolás se instaló tras su boda con su esposa Tatiana en Atenas, en un apartamento casualmente propiedad de Sofía Papandreu, hija del ministro socialista Giorgios Papandreu, que en 1994 expropió a la familia real griega de sus bienes y les quitó la nacionalidad. A Nicolás le interesa la política y a ella quiere dedicarse. De momento se ocupa de la secretaria de su padre. Su esposa Tatiana ha aparcado su trabajo junto a la diseñadora Diana von Furstenberg para dedicarse a ayudar a la población griega más desfavorecida por la crisis. A la pareja se ha unido ahora el patriarca.

El hermano de la reina Sofía vendió hace meses su casa del elegante barrio londinense de Hampstead por 11 millones de euros e hizo las maletas con destino a Grecia con intención de quedarse.

Durante sus años en el exilio, Constantino ha disfrutado de una vida cómoda pero sin grandes lujos. La fortuna familiar le fue retirada a la vez que le quitaron la corona. En noviembre de 2002 el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo le dio la razón al hermano de la reina Sofía, que inició una batalla legal para recuperar sus posesiones, condenando al Estado griego a indemnizarle con 12 millones de euros por los bienes confiscados.

En el pasado, Constantino y su esposa han participado muy activamente en la vida social de las casas reales europeas donde se les ha tratado como monarcas pese a su condición de exiliados. Siempre han contado con el apoyo de la casa real danesa, a la que pertenece Ana María, con la complicidad de la reina Sofía, y con el respaldo de Isabel de Inglaterra que siempre ha tenido un trato preferente con él y con su familia durante el tiempo en que han vivido en el Reino Unido.

El regreso del rey depuesto y de su familia se ha producido sin grandes alharacas pero sin esconderse. El primer acto que de alguna manera puede considerarse oficial fue el celebrado el pasado jueves, cuando toda la familia se reunió para conmemorar los 50 años del fallecimiento del rey Pablo. Fue un acontecimiento de carácter íntimo pero visto por algunos observadores como una manera de dejar claro ante la opinión pública que la familia real ha regresado. Junto a la tumba de Pablo, en el cementerio de Tatoi, estuvieron sus tres hijos Constantino, Sofía e Irene, sus nietos y los hijos de estos.

Fue precisamente para acudir a ese cementerio de Tatoi cuando Constantino pisó suelo griego en 1981. Era la primera vez que lo hacia tras su partida. Fue para asistir a los funerales de su madre, Federica, fallecida en Madrid pero enterrada junto a su marido.

Constantino ha repetido en varias ocasiones que reconoce a la república como forma de gobierno en Grecia y que su intención no es restaurar la monarquía. En la última década ha visitado de manera regular el país. En una de esas visitas declaró: “Siempre hemos deseado volver a casa porque nos hemos sentido nostálgicos. Ahora podemos cumplir este deseo”. A punto de cumplir 75 años y con una salud algo deteriorada, quien fue un día rey de Grecia ha vuelto y dice que lo hace como un ciudadano más.