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Rebobinar el destrozo

Informar sobre el medio ambiente acostumbra a convertirse en una sucesión de malas noticias. Pero existen también lugares que han sido recuperados de la catástrofe gracias a la lucha de ecologistas, biólogos, vecinos y funcionarios. Viajamos por España en busca de cinco de ellos. Así es como el hombre es capaz de rebobinar el destrozo.

  • El aspecto del río Seguro a su paso por Murcia en 1997. El olor nauseabundo a huevo podrido pudo con los vecinos. En 2001 unas 40.000 personas salieron a la calle para exigir un río limpio.
    1El aspecto del río Seguro a su paso por Murcia en 1997. El olor nauseabundo a huevo podrido pudo con los vecinos. En 2001 unas 40.000 personas salieron a la calle para exigir un río limpio.
  • Aunque el río que cruza Murcia sigue lleno de problemas, la limpieza ha mejorado y en el último año han sido avistadas nutrias y anguilas que ahora habitan las aguas del Segura.
    2Aunque el río que cruza Murcia sigue lleno de problemas, la limpieza ha mejorado y en el último año han sido avistadas nutrias y anguilas que ahora habitan las aguas del Segura.
  • El 25 de abril de 1998, una enorme balsa de residuos mineros reventó y contaminó 62 kilómetros del cauce del río Guadiamar a las puertas de Doñana.
    3El 25 de abril de 1998, una enorme balsa de residuos mineros reventó y contaminó 62 kilómetros del cauce del río Guadiamar a las puertas de Doñana. TAPA
  • Los residuos fueron enterrados en la corta de la mina, la zona fue reforestada y convertida en un corredor verde y los vertidos controlados con una inversión de 90 millones de euros que la Junta de Andalucía aún reclama a Boliden -la empresa sueca propietaria de la balsa de residuos mineros que reventó en el 98- en los tribunales.
    4Los residuos fueron enterrados en la corta de la mina, la zona fue reforestada y convertida en un corredor verde y los vertidos controlados con una inversión de 90 millones de euros que la Junta de Andalucía aún reclama a Boliden -la empresa sueca propietaria de la balsa de residuos mineros que reventó en el 98- en los tribunales.
  • Fue inaugurada por Alfonso XIII en 1927 como cantera, de aquí ha salido una parte no desdeñable  de la caliza que alimentó el boom del ladrillo español. No es solo que constituya un reflejo de la burbuja, sino que en el pueblo que la acoge, Yepes (5.000 habitantes), se construyeron durante los años más intensos de expansión inmobiliaria un millar de viviendas que hoy apenas tienen uso.
    5Fue inaugurada por Alfonso XIII en 1927 como cantera, de aquí ha salido una parte no desdeñable  de la caliza que alimentó el boom del ladrillo español. No es solo que constituya un reflejo de la burbuja, sino que en el pueblo que la acoge, Yepes (5.000 habitantes), se construyeron durante los años más intensos de expansión inmobiliaria un millar de viviendas que hoy apenas tienen uso.
  • En lugar de pintar de verde el bosque, en 2006, el atípico profesor de botánica Santiago Sardinero comenzó, junto con la empresa de cementos Lafarge, una restauración distinta, basada en recuperar la vegetación –la escasa vegetación– de la Mesa de Ocaña. Hoy Sardinero pasea entre el resultado.
    6En lugar de pintar de verde el bosque, en 2006, el atípico profesor de botánica Santiago Sardinero comenzó, junto con la empresa de cementos Lafarge, una restauración distinta, basada en recuperar la vegetación –la escasa vegetación– de la Mesa de Ocaña. Hoy Sardinero pasea entre el resultado.
  • “Esto era una laguna enorme que ocupaba en años húmedos hasta 5.000 hectáreas. En 1968 la desecaron para plantar regadío y la estamos recuperando poco a poco”, explica Carlos Zumalacárregui, biólogo de la Fundación Global Nature; institución que desde 1990 se encarga de la recuperación del humedal.
    7“Esto era una laguna enorme que ocupaba en años húmedos hasta 5.000 hectáreas. En 1968 la desecaron para plantar regadío y la estamos recuperando poco a poco”, explica Carlos Zumalacárregui, biólogo de la Fundación Global Nature; institución que desde 1990 se encarga de la recuperación del humedal.
  • Las aves han vuelto. Allí invernan unos 20.000 ánsares comunes, el 20% de los que cruzan la Península, y se han llegado a detectar 249 especies de aves, el 40% de las avistadas en España. Hay avutardas que se esconden entre las legumbres, patos, ánsares y hasta el pequeño carricerín cejudo, del que solo quedan unas 15.000 especies y que en su migración desde Bielorrusia a Malí y Senegal hace parada en la Nava, la laguna de la imagen.
    8Las aves han vuelto. Allí invernan unos 20.000 ánsares comunes, el 20% de los que cruzan la Península, y se han llegado a detectar 249 especies de aves, el 40% de las avistadas en España. Hay avutardas que se esconden entre las legumbres, patos, ánsares y hasta el pequeño carricerín cejudo, del que solo quedan unas 15.000 especies y que en su migración desde Bielorrusia a Malí y Senegal hace parada en la Nava, la laguna de la imagen.
  • Hasta el 1 de marzo de 2013, el Aravalle, afluente del Tormes, era aquí manso, subyugado por la presa de Retuerta, construida en los años setenta. El dique, de 14 metros de alto y 55 de largo, no solo impedía que las truchas remontaran el cauce, sino que rompía el paisaje de una bella garganta en el parque natural de la Sierra de Gredos.
    9Hasta el 1 de marzo de 2013, el Aravalle, afluente del Tormes, era aquí manso, subyugado por la presa de Retuerta, construida en los años setenta. El dique, de 14 metros de alto y 55 de largo, no solo impedía que las truchas remontaran el cauce, sino que rompía el paisaje de una bella garganta en el parque natural de la Sierra de Gredos.
  • Ahora el río ha vuelto a ser libre. El Aravalle ruge envuelto por los tonos ocres de los árboles de las riberas y de las hojas caídas al suelo. El 1 de marzo de 2013 comenzó la demolición. “Era el colmo. No solo había una presa en un sitio precioso, sino que no tenía uso”, explica Luis Trujillo, presidente del Club de Pescadores Valle Iruelas.
    10Ahora el río ha vuelto a ser libre. El Aravalle ruge envuelto por los tonos ocres de los árboles de las riberas y de las hojas caídas al suelo. El 1 de marzo de 2013 comenzó la demolición. “Era el colmo. No solo había una presa en un sitio precioso, sino que no tenía uso”, explica Luis Trujillo, presidente del Club de Pescadores Valle Iruelas.