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Cartas al director

Herencia y elegancia

Un principio que siempre hay que tener en cuenta, en las diferentes responsabilidades que se asumen, es que cuando relevas a otra persona en un cargo político y/o directivo siempre debes plantearte tu nueva etapa como un camino de mejora de lo que ha realizado tu antecesor.

Hay que ponerse a trabajar y ya habrá otras personas que valoren tu trabajo y el de los demás. Lo mismo afirmo cuando cesas, dimites, abandonas el cargo y te sustituye otro; a esa persona debes facilitarle el trabajo, no ponerle obstáculos y ayudarle para que mejore lo realizado. Con esa actitud de contraponer lo que él hace o decide con respecto a lo que hicieron o van a hacer otros, lo que intenta es ocultar su incapacidad y demuestra una falta de elegancia y saber estar.

Y viene esto a colación por las continuas afirmaciones de los políticos en relación a la herencia recibida. El responsable político debe realizar un estudio detallado de la realidad (pre y postelecciones) y debe trabajar con ella en tiempo y forma, para que cuando acabe la legislatura sea el ciudadano el que haga una valoración y le dé continuidad en el Gobierno u opte por otra alternativa.— José Antonio Gómez Novoa.

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