La consulta acabará con la cohesión social
Uno de los principales argumentos de los partidos políticos que están a favor de consultar a los ciudadanos de Cataluña es que preguntar a los catalanes acabará de una vez por todas con la tensión política que lleva más de un año asolando a la sociedad catalana.
Sin embargo, y sea cual sea su resultado, la celebración de la consulta dividirá a la sociedad en dos comunidades: unos se sentirán extranjeros por no poder seguir siendo españoles en su nuevo país, si gana el sí, mientras que en el caso de que gane el no, los perdedores se sentirán “encarcelados” en un país que ha utilizado todos los resortes que tiene un Estado, para que no ganase el sí a la separación.
El independentismo ha doblado sus apoyos en los últimos tres años, revelando que su origen no es un sentimiento independentista genuino, sino la crisis económica y política que afecta a España y cuyo producto y resultado en Cataluña es el independentismo. Las reformas —territoriales, de calidad democrática, institucionales, económicas— serán las únicas que resolverán este problema, y no una consulta que lo único que hará será atizar la división dentro de la propia sociedad catalana.— Moisés Gómez Díaz.


























































