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TRIBUNA

Las misiones de la ONU peligran en Siria

El Gobierno de Austria ha ordenado la retirada de sus militares que operaban en los Altos del Golán

Entre las nefastas consecuencias que la guerra civil en Siria está teniendo para la paz y la seguridad en Oriente Próximo, no puede ignorarse la delicada situación en la que se encuentran las misiones de las Naciones Unidas en los Altos del Golán, esto es, la Fuerza de Separación de la ONU (FNUOS) y el Grupo de Observadores Militares (ONUVT). El 6 de junio pasado, pocas horas después de que se produjeran duros enfrentamientos armados en la zona de Al Quneitra entre fuerzas rebeldes y el Ejército sirio, el Gobierno de Austria anunció la decisión de repatriar a sus 380 militares de la FNUOS a finales de junio. “Por razones militares, la participación del Ejército austríaco en la Misión FNUOS no se puede mantener”, indicaron en un comunicado conjunto el canciller federal, Werner Faymann, y el ministro de Exteriores y vicecanciller, Michael Spindelegger (Canadá, Japón y Croacia ya abandonaron la misión aduciendo consideraciones similares,). Sin embargo, las razones parecen ir más allá de la mera estrategia militar, puesto que la oposición lleva meses exigiendo la retirada de las tropas para evitar el riesgo de sufrir bajas, lo que unido a la celebración de elecciones generales en septiembre parece haber convencido a la coalición en el Gobierno a adoptar tan prudente decisión.

El anuncio de la retirada austríaca ha puesto en serias dificultades esta misión que desde 1974 supervisa el alto el fuego entre Israel y Siria tras la guerra de Yom Kippur. Veamos por qué. En primer lugar, la participación de Austria se había mantenido desde el inicio de la FNUOS y representaba un porcentaje muy significativo en un contingente que apenas supera los 900 militares. En segundo lugar, Austria materializaba, después de la retirada de Croacia, la única presencia europea en una zona de alto interés estratégico para el continente. En tercer lugar, existe un compromiso para realizar este tipo de anuncios con al menos tres meses de antelación para dar tiempo a la ONU a cubrir las capacidades vacantes. En cuarto lugar, la retirada coincidirá con la finalización del actual mandato de seis meses y se ha anunciado tan solo seis días antes del informe trimestral de Ban Ki-moon en el que recomienda una nueva extensión del mandato. Por último, la retirada de las tropas austríacas se hará en el momento en el que más fuerzas se necesitan en la zona (en el mismo informe propone elevar el contingente a 1.250).

La decisión fue tomada tras los enfrentamientos entre fuerzas rebeldes y el Ejército de El Asad

Ha sido tan evidente el daño que la decisión Austria ha causado a la misión, que la ONU se ha visto obligada a reconocerlo por medio de la portavoz de FNUOS, Josephine Guerrero, quien manifestó que la retirada supone la pérdida de la “espina dorsal” de la misión y que influirá sobre su “capacidad operativa”. Es más, en el informe antes mencionado, el propio Secretario General lamenta “la decisión del Gobierno de Austria de retirarse de la FNUOS”, asegurando que “afectará considerablemente a la misión en su empeño por continuar cumpliendo su mandato”. Así las cosas, el jefe de operaciones de paz de la ONU, Herve Ladsous, acordó con las autoridades austriacas mantener el despliegue en los Altos del Golán al menos hasta finales de julio para facilitar la incorporación de nuevas fuerzas.

La importancia política y estratégica de la misión FNUOS se basa en su cometido de mantener el alto el fuego entre Israel y Siria, y supervisar la zona desmilitarizada establecida en el Acuerdo de Separación de las Fuerzas, de 1974 (RCSNU 350). Desde entonces, el mandato se ha ido renovando cada seis meses, finalizando el actual el 30 de junio próximo (RCSNU 2084). En términos generales, y hasta la irrupción de la guerra civil en Siria, la misión había cumplido con sus objetivos y la tranquilidad era norma en el sector sirio-israelí. Sin embargo, en la actualidad se están produciendo intensos enfrentamientos entre los rebeldes y las Fuerzas Armadas sirias dentro de la zona de separación. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel responden con fuego de represalia a través de la línea de alto el fuego cuando reciben disparos procedentes del otro lado.

Ban Ki-moon considera que la misión sigue siendo esencial para la estabilidad en la zona

En estas circunstancias la seguridad del contingente, la sostenibilidad del apoyo logístico y la operatividad de la FNUOS se han deteriorado respecto a la situación anterior al inicio de la guerra civil en Siria. Un ejemplo de las condiciones en que se desarrolla la misión ocurrió el 7 de mayo, cuando un grupo armado de la Brigada de los Mártires Al Yarmouk secuestró a cuatro miembros de la FNUOS, liberándolos cinco días después. Más recientemente, en los incidentes del 6 de junio, un grupo rebelde lanzó un ataque contra la ciudad de Al Quneitra, en la zona de operaciones de la FNUOS, y cortaron la ruta principal que une la ciudad con Damasco. Esta acción desencadenó un serio enfrentamiento con las fuerzas gubernamentales que obligó al personal de las Naciones Unidas desplegado en la zona a refugiarse en sus posiciones y que, a la postre, ha sido el desencadenante de la retirada austriaca.

Por el momento, las medidas adoptadas por la ONU para mantener la capacidad operativa y de seguridad de la misión incluyen la disponibilidad de una reserva estratégica, la creación de una capacidad autónoma logística, el despliegue de vehículos blindados adicionales, la reconfiguración temporal de las operaciones, ahora más estáticas, y la propuesta de elevar los efectivos a unos 1.250 soldados. Ban Ki-moon considera que la misión sigue siendo esencial para la estabilidad en la zona, por lo que, una vez obtenido el consentimiento de Siria e Israel, el 12 de junio recomendó que el Consejo de Seguridad prorrogase el mandato de la FNUOS por un nuevo periodo de seis meses hasta el 31 de diciembre de 2013, lo que ha sido finalmente acordado mediante la Resolución 2108 de 27 de junio.

En definitiva, la guerra civil en Siria y la retirada del contingente austriaco han puesto en un serio compromiso la presencia de las Naciones Unidas en el Golán, precisamente cuando se hace más necesario reforzar la acción de la comunidad internacional en Oriente Próximo. La guerra civil, porque ha propiciado la constante violación de los términos del Acuerdo de Separación de las Fuerzas, y la retirada austriaca, porque de forma ha debilitado las capacidades operativas de la FNUOS, que tendrán que ser recuperadas y aumentadas durante el mandato recién iniciado.

Francisco Rubio Damián es colaborador experto del Observatorio paz, Seguridad y Defensa de la Universidad de Zaragoza.

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