Los expulsados de Sefarad
Quisiera hacer unas puntualizaciones al artículo Portugal recobra la memoria, publicado en su periódico el pasado 31 de mayo.
Los sefardíes representan el legado de nuestra cultura hispana y su exilio fue el primer gran exilio peninsular. Por tanto, es imprescindible definir correctamente su trayectoria y rectificar cualquier inexactitud que pudiera inducir al error o a la manipulación ideológica.
Expulsados de Sefarad (Hispania) unos cuantos se refugian en un primer tiempo en Portugal donde están obligados a convertirse al catolicismo para luego también ser expulsados (1497). Se exilian a Holanda, vía Burdeos —no se sabe cuántos, pero se supone que no son pocos— donde encuentran un clima de tolerancia que les permite retornar a su religión, pero no gozan de los mismos derechos que los cristianos. Por tanto, quedan excluidos de la Compañía de las Indias Occidentales y de sus beneficios comerciales. Andando el tiempo consiguen la asimilación y pueden aportar sus conocimientos para mejorar la molida de la caña de azúcar y también su buen hacer comercial. La familia Dacosta introduce el chocolate en Europa. Comercian con otros sefardíes de Brasil, principalmente con los de Pernambuco (holandés). En la época colonial evidentemente el cultivo de caña, cacao, café, etcétera, está ligado a la esclavitud. Los sefardíes evidentemente pertenecen a su tiempo y tienen esclavos en sus plantaciones de ultramar, pero no se hacen con ningún mercado de azúcar, cacao o café ni en Bra-sil, ni en Ámsterdam.— Martina Lemoine. Historiadora.


























































