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CARTAS AL DIRECTOR

Ley hipotecaria injusta

Haría bien el Gobierno en estudiar detenidamente la iniciativa popular presentada en el Congreso solicitando la dación en pago para los impagos hipotecarios. Y no solo por hacer justicia y evitar la destrucción de personas, que ya me parece una razón más que suficiente, sino porque es todo el futuro económico del país lo que puede estar en juego. Cuando a una familia la desahucian de su casa, se queda en la calle y tiene que empezar de cero, si se queda endeudada para toda la vida no podrá pagar un alquiler. No podrá hacer consumo alguno, ni podrá recuperarse nunca para volver a comprar otra vivienda, ni podrá pagar estudios a sus hijos, ni tampoco podrá pagar impuestos. Está claro que esa familia, además de quedar sentenciada a una larga miseria, también queda anulada para contribuir a cualquier movimiento de incentivación económica del país. Hablamos de cientos de miles de familias. Ahora mismo, muchas hipotecas las están pagando padres, abuelos o hermanos con sus ahorros para evitar el desahucio de sus familiares, o se están ocupando de su manutención para que puedan sobrevivir. Eso significa que también las posibilidades y recursos de todas esas personas quedan paralizados a largo plazo. Tanto EE UU como otros muchos países democráticos del mundo tienen muy claro las consecuencias de una ley hipotecaria tan injusta como la española, por eso, ellos sí aplican la dación en pago, y es evidente que les va mucho mejor que a nosotros.— José Luis Requelme Arnedo.

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