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Óscar de la Renta acoge a John Galliano

El diseñador abre su estudio durante tres semanas al modisto, condenado por insultos racistas

La operación está orquestada por Anna Wintour

John Galliano.
John Galliano. REUTERS

El diseñador Óscar de la Renta (Santo Domingo, 1932) ha anunciado hoy a través del periódico Women’s Wear Daily (WWD) que abrirá las puertas de su estudio a John Galliano durante las próximas tres semanas. “John y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo y soy un gran admirador de su talento. Ha trabajado mucho en su recuperación y me alegro de poder proporcionarle esta oportunidad de sumergirse de nuevo en el mundo de la moda y volver a aclimatarse en un entorno en el que ha sido tan creativo”, explica en el diario.

En septiembre de 2011 John Galliano fue condenado por insultos racistas y antisemitas a partir de dos altercados nocturnos ocurridos en París en octubre de 2010 y febrero de 2011. En paralelo a la segunda denuncia, que desató el escándalo, el periódico The Sun difundió un vídeo de un tercer incidente -este, no denunciado- en el que el diseñador británico, ebrio, afirmaba “Amo a Hitler”. Esas imágenes provocaron su fulminante despido de la casa Dior, donde había ejercido como director creativo durante 15 años, en febrero de 2011. El que fuera el diseñador más famoso del mundo vive desde entonces completamente alejado de la industria de la moda. Durante el juicio, Galliano admitió ser adicto al alcohol, los somnífero y el Valium y dijo no reconocerse a sí mismo en la cinta: “Lo que se ve es la cáscara vacía de un John Galliano llevado al extremo. Veo a alguien que necesita ayuda, que es vulnerable, es la sombra de Galliano”,

“Soy un alcohólico”, afirma el diseñador, de 52 años, en WWD. “He estado en rehabilitación los últimos dos años. Antes de mi sobriedad, descendí a la locura de la enfermedad. Dije e hice cosas que hirieron a otros, especialmente, a miembros de la comunidad judía. He expresado mi pesar en privado y en público por el daño que he causado y continúo haciéndolo. Estoy comprometido a resarcir a aquellos a quienes he herido”.

El artículo publicado hoy, perfectamente orquestado por Anna Wintour, incluye el punto de vista de la Anti-Defamation League (ADL), una organización que fue beligerante con el comportamiento de Galliano y que ya en 2011 aceptó sus primeras disculpas públicas. “Estamos listos para trabajar con él y ayudarle a entender las consecuencias de sus actos. No hay justificación para su intolerancia”, aseguraba entonces Abraham H. Foxman, director de ADL. Hoy, se muestra favorable a esta segunda oportunidad: “Galliano ha trabajado arduamente para cambiar su visión del mundo y ha dedicado mucho tiempo a leer, investigar y aprender acerca de los demonios del antisemitismo y la intolerancia. Ha aceptado la completa responsabilidad por sus anteriores declaraciones y entiende que esta clase de comentarios dañinos no tienen cabida en nuestra sociedad”.

“Creo que John está haciendo lo correcto”, continúa De la Renta. “Todo el mundo se merece una segunda oportunidad en la vida, especialmente, alguien tan brillante como John. La vida trata de perdonar y ayudar a la gente”. “Estoy más agradecido a Oscar de lo que puedo expresar por invitarme a pasar tiempo con él en el entorno familiar de un estudio de diseño. Su apoyo y su fe en mí son una cura de humildad”, termina Galliano.

La idea de esta “residencia” temporal parte de Anna Wintour. La directora de la revista Vogue en Estados Unidos ha sido una de las principales valedoras de Galliano desde sus inicios y durante estos dos años. Significativamente, publicó una foto del diseñador en la boda de Kate Moss en su número de agosto 2011, en plena turbulencia. Fue Wintour quien le recomendó a Bernard Arnault que fichara a Galliano para Dior en 1996 y desde su despido ha sugerido su nombre para varios de los puestos vacantes en la industria. Finalmente, ha encontrado esta fórmula menos definitiva de la mano de otro de sus diseñadores de cabecera, Oscar de la Renta, para tratar de reintegrarlo en el sistema. Obviamente, uno de los objetivos de este acuerdo es allanar el camino para su retorno. El septuagenario creador, eso sí, se ha apresurado a desmentir que se trate de preparar su relevo al frente de su propia firma.

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