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CARTAS AL DIRECTOR

La falacia de la política

Mientras veo y escucho en los medios de comunicación que el señor Lluís Recoder deja la primera fila de la política catalana para dedicarse a su realización profesional en el mundo de lo privado, pero, ¡atención!, manteniendo su sueldo público de diputado del Parlament de Catalunya, a mí, funcionario de carrera de la Generalitat de Catalunya del grupo C, se me denegó la compatibilidad para ejercer de abogado. Como yo quería realizarme profesionalmente en el mundo de lo privado, tuve que abandonar la Administración pública.

Mientras veo y escucho en los medios de comunicación que ayer por la mañana el señor Felip Puig era consejero de Interior de la Generalitat de Catalunya, y por la tarde lo era de Empresa y Ocupación, a mí, después de 10 años de ejercicio profesional de abogado, si quiero actuar en el turno de oficio en materia de menores se me obliga a hacer, de forma previa, un curso de capacitación.

¡Cuántos privilegios mantenemos a costa del pueblo llano! ¡Despierta, pueblo llano!— Lluís Vancells Sancho.

 

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