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Viaje a Mozambique (5): Teatro contra la violencia de género

Hace una par de semanas os contaba que había llegado al centro de salud de Ndlavela, en el distrito de Matola, a las afueras de Maputo, de la mano de Isac Maeussede, para ver cómo se sensibiliza a la población local sobre el tema de la violencia de género, pero me lié a hablar de la circuncisión y de cómo se utiliza para prevenir el VIH y las enfermedades de transmisión sexual y no os conté lo que quería, ahora retomo la historia.

Preparando este viaje, leí a Nico Castellano diciendo que Mozambique lidera la lucha contra la violencia machista y descubrí que en 2009, el parlamento nacional aprobó una ley de violencia domestica contra la mujer (conocida como lei 29/2009) que es una de las más avanzadas entre las pocas que existen en el continente. A pesar de ello, todo indica que la violencia de género es una realidad muy presente en el día a día del país y que, aunque no existen datos contrastados, alrededor de un 55% de las mujeres mozambiqueñas justifica la violencia física que les infligen sus maridos.

Participantes en una actividad de sensibilización sobre violencia de género en Ndlavela.

“Quizás lo que la ley sobre violencia de género sí esté logrando” -me comenta Isac, mientras esperamos que lleguen los jóvenes de AJPJ que le ayudan en la campaña de sensibilización- “es que se empiece a hablar del tema en público y que algunas mujeres estén perdiendo el miedo a la hora de denunciarla”.

La actividad de sensibilización tiene que realizarse antes de que empiecen las consultas del centro de salud, a las 7:30. Los jóvenes (dos chicos y tres chicas), que han ido llegando poco a poco, todos ellos quejándose de lo difícil que es conseguir una chapa (que es como llaman aquí a las furgonetas que se usan para transportar viajeros), recorren los corros de pacientes y las salas de espera anunciando que van a representar una obra de teatro corta e invitando a todos a presenciarla.

Uno de los activistas, Silezio Auze, se queda hablando conmigo y me comenta que la violencia de género tiene mucho que ver con la tradición.

Me dice: “a nosotros, a los hombres, nos enseñan desde pequeños que estamos por encima de la mujer. Si el hombre no controla a la mujer todo el mundo se ríe de él”. Sin embargo, él cree que hay mucho más que la tradición y, sobre todo, cuando afecta a los jóvenes, piensa que tiene bastante que ver con el desempleo juvenil. Dice que la falta de un oficio lleva a muchos jóvenes al alcohol o las drogas y que esto conlleva la violencia, cuando llegan a casa.

Se disculpa Silezio y va a prepararse porque está a punto de comenzar la actuación. Los activistas de AJPJ han conseguido reunir a unas cincuenta mujeres, la mayoría con niños atados a sus espaldas. Forman un círculo al centro del cual salen los actores. Interpretan una escena familiar. Hablan en shangana. Poco a poco llegan más mujeres, serán unas 200. Ríen con fuertes carcajadas lo que atrae la atención de muchas más personas que se acercan casi corriendo. Esta vez, también, llegan algunos hombres, en su mayoría chavales jóvenes, que se quedan atrás. Al final se han reunido más de 300 personas en torno a los voluntarios de AJPJ y el trabajador social de Médicos del Mundo.

Creo que una de las actrices tiene que tomar una decisión y pregunta al público. Las mujeres intervienen y se produce un pequeño diálogo. Parece (como no entiendo imagino) que el personaje de la obra hace lo que ellas le han sugerido. Esto provoca otra serie de largas risas. Observo que los hombres no ríen y la gran mayoría de ellos desaparece poco a poco. Solo quedan tres adolescentes apoyados contra una pared con aire de que lo que pasa allí no va con ellos. Al final, tras los aplausos, Isac salta al círculo y con mucha vivacidad y preguntando al público desarrolla una charla sobre los derechos de las mujeres y la violencia de género (según me confirma más tarde). Una de las voluntarias, que ha actuado en la obra, también se une a él en el discurso.


Otro momento de la representación.

Se abren las consultas y el público se dispersa rápidamente. Pero los activistas han dicho que estarían por el recinto por si alguien quisiera hablar con ellos o necesitara más información. Me cuenta Silezio, que tras cambiarse ha vuelto a mi lado, que es raro que alguna de las mujeres se acerquen justo después del teatro porque todos saben de lo que se ha hablado en la actividad de sensibilización y podrían pensar, por ejemplo, que la mujer estuviese denunciando a su marido. Por eso la actividad se complementa con visitas a las aldeas del distrito, a los mercados y a otros lugares donde se sigue informando y se facilita el encuentro. Dice el activista que tienen distintas obras preparadas sobre este tema y otros.

Me dice que su organización, AJPJ, está formada por jóvenes que son conscientes de que hay que cambiar muchos de los comportamientos que ellos mismos tienen y que, en general, tiene la sociedad mozambiqueña en materia de igualdad o de salud sexual y reproductiva, por ejemplo. Por eso se han asociado con Médicos del Mundo para juntos poder llegar a más personas. Comenta que el objetivo de la campaña no es poner a la mujer contra el hombre ni al hombre contra la mujer sino buscar la cooperación entre ambos y la corresponsabilidad.


Charla tras la obra de teatro.

El programa tiene un enfoque amplio ya que existe una correlación entre la violencia de género y la planificación familiar, me dice. Según él, en muchos casos, la violencia va unida a la pobreza. “Si no hay pan, hay violencia”. Me explica lo que quiere decir:“A partir del 20 de cada mes, que es cuando se recibe el salario, hay mucha armonía en los hogares, pero a partir del 5 o del 10, cuando ese se agota, empiezan los problemas y la violencia dentro del hogar se dispara. También los fines de semana aumentan mucho los casos de violencia de género, debido al abuso del alcohol”.

Otro aspecto del programa se centra en la violencia sexual contra las niñas, algo que según Silezio es muy común pero de lo que no se habla. “Cuando un adulto viola a una menor, el asunto se resuelve de forma tradicional. El violador da dinero y un cabrito a la familia de la niña y se realiza una ceremonia de limpieza. Ahí queda todo”. El problema, me sigue contando el activista, es que nunca se piensa en la víctima, en los problemas psicológicos que pueda tener… Este tipo de violencia se da en todos los ámbitos, especialmente en el familiar: padres con hijas, abuelos con nietas, tíos con sobrinas. También se encuentran muchos casos en las escuelas, dice mi interlocutor. Se producen muchas violaciones de profesores a alumnas. “Luego, cuando estas crecen y tienen 16 o 17 años son ellas las que buscan a los profesores para obtener mejores notas. Se han denunciado estas prácticas, pero no se puede hacer mucho" -cuenta Silezio- "porque el Ministerio de Educación no toma medidas”.


La gente vuelve a las consultas tras la actividad de sensibilización.

El voluntario de AJPJ también habla de violencia tradicional refiriéndose al caso de las viudas que son obligadas a casarse con sus cuñados. Es una práctica muy frecuente en las zonas rurales y, según Silezio, aunque la ley prohíba el levirato, la lentitud de la justicia ayuda a que se sigan manteniendo estas costumbres que tienen como objetivo el desposeer a la mujer de todos los bienes acumulados junto al marido durante los años de matrimonio.

Mi informante insiste en que la lucha contra la violencia es un trabajo muy lento y que necesita mucha insistencia y en el que hay que contar con la cooperación de los hombres e involucrar a los líderes comunitarios.

Le pregunto su opinión sobre la lei 29/2009 y me dice que está bien, que ha sido un gran desarrollo pero que falla en la implementación. Que no hay verdadera voluntad de ponerla en práctica y que la policía, los jueces y otras personas que están llamadas a jugar un papel importante en su concretización no hacen lo que tendrían que hacer. Además, dice, hace falta crear grupos de apoyo para ayudar a las víctimas a superar sus problemas y, convertirlas, a la vez, en activistas de su propia causa.

Tras despedirnos de los jóvenes nos quedamos solos Isac y yo. Me pregunta qué me ha parecido la actividad, le digo que me ha parecido bien y que me ha gustado la implicación y la convicción de los jóvenes. Estos son voluntarios y no reciben nada por hacer su trabajo. La organización AJPJ solo obtiene de Médicos del Mundo un pequeño subsidio para hacer frente a los gastos de transporte.


Una de las activistas de AJPJ rellena el informe de la actividad.

Isac insiste mucho en que el tema de la violencia de género no se puede aislar de otras realidades, al igual que me decía Silezio, como pueden ser la salud sexual y reproductiva, la reducción de la pobreza, el empoderamiento de las mujeres o la educación de los jóvenes, entre otras. Dice que por eso le gusta el enfoque holístico que su organización, Médicos del Mundo, le está dando al problema y el hincapié que hace en la formación de personal sanitario y de activistas en estos temas. Como siempre, comenta, se requerirá mucho tiempo antes de conseguir que las cosas sean distintas, pero hay que empezar poniendo los cimientos, que “es lo que estamos haciendo aquí”.

“A mí”-le comento a Isac- “una cosa que no me ha quedado clara es por qué, si queréis involucrar a los hombres, si ellos son los principales perpetradores de la violencia…, no intentáis hacer más sensibilización entre ellos y no reduciros a las mujeres, como parece que ha sucedido hoy. Habría que buscar fórmulas para llegar a ellos”.

“Esa puede ser tu impresión” –me contesta- “pero es falsa. Vente conmigo una de las tardes que voy a visitar las aldeas y verás que no es así”.

Quedo emplazado a acompañarle en su visita a las aldeas del distrito de Matola. Me interesa el tema, me gustan más las zonas rurales que las urbanas… así que no tengo nada que objetar. Por lo que os invito también a vosotros a conocer el trabajo de sensibilización que realiza Isac en las aldeas en una próxima entrada.

Todas las fotos, Chema Caballero

Comentarios

Hola Lola. Quiero darte las gracias por el articulo sobre el activismo contra la violencia de genero. Tengo una pregunta sobre las siglas AJPJ. ¿Me podrías decir lo que significan y cómo conseguir información sobre este grupo? Muchas gracias
No es "La violencia que les infringen" sino: "La violencia que les infligen"
Isidro gracias, corregido. Caluca, te busco el contacto y te lo envio a tu correo.
No es inflingen, sino infligen.
Sr. Caballero:Mientras llegan esos reportajes del Mozambique real, fuera del oasis no representativo que es Maputo, quisiera hacer algunos comentarios sobre Mozambique y sus posibilidades economicas. Creo que uno de las funciones que deberían tener los reportajes sobre los países en desarrollo es dar a conocer sus potencialidades para atraer inversores que ayuden, no se si en futuro reportajes lo hara hasta ahora no ha salido del oaisis artificial de Maputo.Habria que distinguir entre la explotación del sector minero y energético que por necesitar unas fuertes inversiones hoy por hoy solo lo pueden hacer las grandes multinacionales, no el capital privado de países pobres, y otro sector que no necesariamente necesita de inversión extranjera: la agricultura de horto-futricolas de exportación. Eso ocurre en Chile, por ejemplo, donde el fuerte sector de fruticultura ha sido desarrollado por empresarios locales y las empresas extranjeras están en la minería.El sector de la economía que mas empleo puede crear es el agrícola. Mozambique tiene unas condiciones muy favorables: suelo, clima, lluvia, ferrocarriles y puertos a lo largo de la costa. Llanuras costeras regadas por ríos que llegan del interior del Continente. Por ejemplo el gran valle del Zambece, esta casi despoblado por las antiguas grandes inundaciones, pero con las presas del Kariba y, sobre todo la mozambicana de Cahora Bassa ese problema ya no existe. El muy caudalo rio esta regulado, (Yo he navegado en el en un barco a ruedas, como los del antiguo Misisipi), hay cerca una gran central eléctrica, el suelo es de aluvión, es decir muy fértil, pero sigue sin cultivarse. El Planalto de Manica, las zonas altas de Gurue, son ideales para la fruta, etc. Es difícil encontrar en Africa zonas como estas. Ademas de estas favorables condiciones en el sector frutícola Mozambique tiene una característica favorable, esta en el Hemisferio Sur, va contraestacion con respecto a los mercados agrícolas del Norte.La experiencia mia del mozambicano es de una población tranquila. Cuando entraba en las casas de europeos en medio del campo, me quedaba sorprendido no solo que no hubiese rejas metálicas en las ventanas, sino que en las puertas no había cerraduras y por la parte de dentro tampoco había cerrojos, un simple picaporte. Personalmente tengo una experiencia difícilmente entendible en España. Trabaja en el interior, en el “mato”, a unos 300 km de donde vivía con la familia. Al levantar el campamento me deje olvidada una toalla de baño tendida a secar. En aquellos momentos en los comercios del interior no había casi productos textiles. Un dia la toalla llego a mi domicilio de forma anónima. Estaba envuelta en papel de periódico y atada con cuerdas vegetales de corteza de árbol. Llevaba atado un carton donde costaba mi profesión, mi nacionalidad y el sector económico de la empresa donde trabajaba. De mano en mano esa toalla recorrio 300 Km hasta que “una persona que pasaba por la carretera” la entrego en mi domicilio.“Kanimambo” por los postJose Luis Ramos
Pues yo tuve la oportunidad de trabajar en una especie de novela corta para ser difundida en el ¨mato¨ sobre las nuevas leyes que en le 2009 iban a ser promulgadas para ayudar a las mujeres en su lucha contra violencia machista. En la proyección de esta novela en la comunidad, era muy interesante ver como, al inicio, los hombres asistentes, reían a carcajadas de las ¨ocurrencias¨ del protagonista y como luego al incrementarse las consecuencias de sus acciones, hasta terminar en la policía, pues esas carcajadas se transformaron en murmullos y pisadas leves.
Por favor, cambian el titular de portada. Infringir es quebrantar una ley.
Las normas se infringen, pero la violencia y los malos tratos se infligen
Las normas se infringen, pero la violencia y los malos tratos se infligen
para Caluca:asociaçao jovem para jovemhe trabajado 1 año con ellos/as, y con issac, un excelente activista. el grupo es muy bueno, sobre todo en lo referente al teatro, llevan años de experiencia. son muy buenos, de veras; también es verdad que el teatro en Mozambique (como en muchos paises africanos) es algo muy enraizado en la sociedad, y desde pequeños actuan y ven teatro.
Sería interesante que el periodista saliera de la zona de Maputo y sus alrededores, y nos hablara de la decadencia del antiguo puerto de Beira -enclave de la RENAMO-, del altiplano del norte (Nampula) y de los proyectos minero-energéticos de Teté, de los que sólo sabemos la versión de las empresas el gobierno, pero no tenemos ninguna visión imparcial. Como decía otra prsona, Maputo es una gran burbuja. Hay que recorrer no sólo Matola o Imhabane - lugares más o menos cercanos a Maputo-, sino el centro y el norte del país, que conforman el país REAL, ese que ve inversiones extranjeras multimillonarias pero que no benefician en nada a la población local.
Hola!!! simplemente decir que me ha gustado leer el artículo porque me ha traido recuerdos muy buenos de mi trabajo en Mozambique con AJPJ e Isac (y junto a Javier que ha escrito otro post y otra mucha gente). El trabajo que hace AJPJ y Médicos del Mundo creo que es muy bueno. Chema, recomendarte que vayas con Isac y que conozcas más a fondo el trabajo que realizan. Creo que es importante visibilizar el trabajo que muchas organizaciones pequeñas hace es muchos sitios y que normalmente no se conocen, pero el trabajo está ahí!!Gracias y un beso
¡Genial! No hay cosa que usted no se encuentre..... ¡Gracias!
Isidro está usted completamente equivocado; el verbo correcto es infringir, del latín Infrígere
A parte de la discusión sobre el error verbal, he de decirte Chema que me parece muy interesante tu artículo... Y también demasiado idealista. Y lo de idealista puede ser una crítica o puede ser algo bonito, porque sin sueños no llegaríamos a nada.Mi idea viene desde el punto de vista de una mujer que vivió 7 meses en Marruecos y que tuvo la gran suerte de disfrutar casi el día a día conviviendo en casas locales y pasando las hroas entre mujeres de diferentes condiciones y estratos sociales.En Marruecos, sobre todo en las aldeas, los malos tratos son algo 'normal'. Así lo aceptan ellos y ellas. Esto significa que, aunque lo fueran a denunciar a la policia, esta no les haría caso, aunque por ley, Marruecos sí condene la violencia de género. Sin embargo, una cosa es la ley y otra es entrometerse en el seno de una famila en algo para ellos tan cotidiano como que un hombre maltrate a su esposa cuando este no la obedece. En muchos casos, ni la policía se entromete, ni siquiera el padre de la mujer maltratada ni sus hermanos. Se acepta y a callar. Incluso las mujeres te cuentan este riéndose.... Aunque a mí no condiga hacerme gracia, claro está.Estas iniciativas como este teatro son muy importantes para abrir la conciencia sobre la realidad: la violencia no debería estar aceptada ni aunque seas mujer (que, a veces, las mujeres creen que Dios les dio su condiciónn para ser animales sumisos y no personas). Iniciativas como esta deberían repetirse a menudo hasta que la gente comience a ver la violencia de género como algo despreciable. Luego, se necesita el apoyo de las autoridades para que tomen medidas. Esto supone que también se necesita la comprensión de los hombres. Un tema tan complicado por el que tanto nos queda por hacer....
Hola Lola. Quiero darte las gracias por el articulo sobre el activismo contra la violencia de genero. Tengo una pregunta sobre las siglas AJPJ. ¿Me podrías decir lo que significan y cómo conseguir información sobre este grupo? Muchas gracias
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Isidro gracias, corregido. Caluca, te busco el contacto y te lo envio a tu correo.
No es inflingen, sino infligen.
Sr. Caballero:Mientras llegan esos reportajes del Mozambique real, fuera del oasis no representativo que es Maputo, quisiera hacer algunos comentarios sobre Mozambique y sus posibilidades economicas. Creo que uno de las funciones que deberían tener los reportajes sobre los países en desarrollo es dar a conocer sus potencialidades para atraer inversores que ayuden, no se si en futuro reportajes lo hara hasta ahora no ha salido del oaisis artificial de Maputo.Habria que distinguir entre la explotación del sector minero y energético que por necesitar unas fuertes inversiones hoy por hoy solo lo pueden hacer las grandes multinacionales, no el capital privado de países pobres, y otro sector que no necesariamente necesita de inversión extranjera: la agricultura de horto-futricolas de exportación. Eso ocurre en Chile, por ejemplo, donde el fuerte sector de fruticultura ha sido desarrollado por empresarios locales y las empresas extranjeras están en la minería.El sector de la economía que mas empleo puede crear es el agrícola. Mozambique tiene unas condiciones muy favorables: suelo, clima, lluvia, ferrocarriles y puertos a lo largo de la costa. Llanuras costeras regadas por ríos que llegan del interior del Continente. Por ejemplo el gran valle del Zambece, esta casi despoblado por las antiguas grandes inundaciones, pero con las presas del Kariba y, sobre todo la mozambicana de Cahora Bassa ese problema ya no existe. El muy caudalo rio esta regulado, (Yo he navegado en el en un barco a ruedas, como los del antiguo Misisipi), hay cerca una gran central eléctrica, el suelo es de aluvión, es decir muy fértil, pero sigue sin cultivarse. El Planalto de Manica, las zonas altas de Gurue, son ideales para la fruta, etc. Es difícil encontrar en Africa zonas como estas. Ademas de estas favorables condiciones en el sector frutícola Mozambique tiene una característica favorable, esta en el Hemisferio Sur, va contraestacion con respecto a los mercados agrícolas del Norte.La experiencia mia del mozambicano es de una población tranquila. Cuando entraba en las casas de europeos en medio del campo, me quedaba sorprendido no solo que no hubiese rejas metálicas en las ventanas, sino que en las puertas no había cerraduras y por la parte de dentro tampoco había cerrojos, un simple picaporte. Personalmente tengo una experiencia difícilmente entendible en España. Trabaja en el interior, en el “mato”, a unos 300 km de donde vivía con la familia. Al levantar el campamento me deje olvidada una toalla de baño tendida a secar. En aquellos momentos en los comercios del interior no había casi productos textiles. Un dia la toalla llego a mi domicilio de forma anónima. Estaba envuelta en papel de periódico y atada con cuerdas vegetales de corteza de árbol. Llevaba atado un carton donde costaba mi profesión, mi nacionalidad y el sector económico de la empresa donde trabajaba. De mano en mano esa toalla recorrio 300 Km hasta que “una persona que pasaba por la carretera” la entrego en mi domicilio.“Kanimambo” por los postJose Luis Ramos
Pues yo tuve la oportunidad de trabajar en una especie de novela corta para ser difundida en el ¨mato¨ sobre las nuevas leyes que en le 2009 iban a ser promulgadas para ayudar a las mujeres en su lucha contra violencia machista. En la proyección de esta novela en la comunidad, era muy interesante ver como, al inicio, los hombres asistentes, reían a carcajadas de las ¨ocurrencias¨ del protagonista y como luego al incrementarse las consecuencias de sus acciones, hasta terminar en la policía, pues esas carcajadas se transformaron en murmullos y pisadas leves.
Por favor, cambian el titular de portada. Infringir es quebrantar una ley.
Las normas se infringen, pero la violencia y los malos tratos se infligen
Las normas se infringen, pero la violencia y los malos tratos se infligen
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Sería interesante que el periodista saliera de la zona de Maputo y sus alrededores, y nos hablara de la decadencia del antiguo puerto de Beira -enclave de la RENAMO-, del altiplano del norte (Nampula) y de los proyectos minero-energéticos de Teté, de los que sólo sabemos la versión de las empresas el gobierno, pero no tenemos ninguna visión imparcial. Como decía otra prsona, Maputo es una gran burbuja. Hay que recorrer no sólo Matola o Imhabane - lugares más o menos cercanos a Maputo-, sino el centro y el norte del país, que conforman el país REAL, ese que ve inversiones extranjeras multimillonarias pero que no benefician en nada a la población local.
Hola!!! simplemente decir que me ha gustado leer el artículo porque me ha traido recuerdos muy buenos de mi trabajo en Mozambique con AJPJ e Isac (y junto a Javier que ha escrito otro post y otra mucha gente). El trabajo que hace AJPJ y Médicos del Mundo creo que es muy bueno. Chema, recomendarte que vayas con Isac y que conozcas más a fondo el trabajo que realizan. Creo que es importante visibilizar el trabajo que muchas organizaciones pequeñas hace es muchos sitios y que normalmente no se conocen, pero el trabajo está ahí!!Gracias y un beso
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Isidro está usted completamente equivocado; el verbo correcto es infringir, del latín Infrígere
A parte de la discusión sobre el error verbal, he de decirte Chema que me parece muy interesante tu artículo... Y también demasiado idealista. Y lo de idealista puede ser una crítica o puede ser algo bonito, porque sin sueños no llegaríamos a nada.Mi idea viene desde el punto de vista de una mujer que vivió 7 meses en Marruecos y que tuvo la gran suerte de disfrutar casi el día a día conviviendo en casas locales y pasando las hroas entre mujeres de diferentes condiciones y estratos sociales.En Marruecos, sobre todo en las aldeas, los malos tratos son algo 'normal'. Así lo aceptan ellos y ellas. Esto significa que, aunque lo fueran a denunciar a la policia, esta no les haría caso, aunque por ley, Marruecos sí condene la violencia de género. Sin embargo, una cosa es la ley y otra es entrometerse en el seno de una famila en algo para ellos tan cotidiano como que un hombre maltrate a su esposa cuando este no la obedece. En muchos casos, ni la policía se entromete, ni siquiera el padre de la mujer maltratada ni sus hermanos. Se acepta y a callar. Incluso las mujeres te cuentan este riéndose.... Aunque a mí no condiga hacerme gracia, claro está.Estas iniciativas como este teatro son muy importantes para abrir la conciencia sobre la realidad: la violencia no debería estar aceptada ni aunque seas mujer (que, a veces, las mujeres creen que Dios les dio su condiciónn para ser animales sumisos y no personas). Iniciativas como esta deberían repetirse a menudo hasta que la gente comience a ver la violencia de género como algo despreciable. Luego, se necesita el apoyo de las autoridades para que tomen medidas. Esto supone que también se necesita la comprensión de los hombres. Un tema tan complicado por el que tanto nos queda por hacer....