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Mi refugio está en Extremadura

La Comunidad se convierte en destino favorito de artistas y empresarios

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Alejandro Sanz adquirió hace más de cuatro años esta finca en Jarandilla de la Vera (Cáceres)

Verano a verano, la dehesa extremeña se va consolidando como uno de los destinos favoritos de los famosos. Cantantes, empresarios, toreros y actores que buscan un lugar tranquilo, aislado por la naturaleza y no muy lejos de la capital. Extremadura parece reunir todas las caracterísicas al ser un lugar agradable, de temperaturas suaves y con innumerables ríos, pantanos y piscinas naturales repartidas por toda la región.

Uno de los más afamados admiradores de la zona es Alejandro Sanz. El cantante ha encontrado en el paraje del cerro del Pino uno de sus refugios favoritos. Hace más de cuatro años adquirió una finca en los Parrales Altos, en Jarandilla de la Vera (Cáceres) y lo hizo uniendo varios secaderos de tabaco. En su personal “paraíso” de 40 hectáreas, Sanz cultiva un huerto, cuida de sus gallinas, capones, gallos, perdices y conejos, además de montar en sus caballos. En la finca hay mas de 300 higueras, 600 olivos, 800 castaños y alguna rareza como un pequeño árbol de Júpiter.

Este lugar fue el escenario que el músico madrileño eligió para crear gran parte de las canciones del álbum Paraíso Express, que publicó en 2009, un disco producido por él mismo en esta finca. Aquí también decidió contraer matrimonio, por sorpresa, con Raquel Perera el pasado 27 de mayo, rodeado de un centenar de familiares y amigos que pensaban que asistían al bautizo de su hijo Dylan.

Toreros como El Litri, Fran Rivera, El Juli, Manzanares y César Rincón poseen fincas en la región

La pasión que Alejandro Sanz siente por Extremadura se la ha trasmitido, en parte, su amigo Miguel Bosé. El también cantante y productor ha emprendido negocios en esta comunidad autónoma con más o menos suerte. En 1997 fue socio fundador del hotel Rocamador, un antiguo convento franciscano del siglo XVI reconvertido en un hotel rural de cuatro estrellas, a menos de una hora de Badajoz. La empresa la compartió con el actor Carlos Tristancho, exmarido de su hermana, Lucía Bosé. “A veces los sueños se convierten en pesadillas”, explica ahora Tristancho, al referirse a la reciente clausura del establecimiento. La familia se vio obligada a cerrarlo en mayo, aunque mantiene intereses en la ganadería y la alimentación, como los corderos merinos y los embutidos ibéricos, que comercializa en la zona.

Otros grandes asiduos de las bondades extremeñas son el torero Miguel Báez, El Litri, y su esposa, la diseñadora Carolina Adriana Herrera. El matrimonio es propietario de una finca cercana a Aliseda (Cáceres), donde se casaron en 2004. La pareja posee alrededor de 14.000 héctareas donde las reses bravas pastan entre eucaliptos y alcornoques.

Pero El Litri no es ni de lejos el único diestro que se ha dejado seducir por Extremadura. Uno de sus mayores atractivos a la hora de buscar un terreno rústico es que allí es más fácil que en otras comunidades encontrar fincas grandes que reúnan tantas hectáreas a buen precio. Quizás por esta razón otros toreros como José María Manzanares, Julián López, El Juli, Alejandro Talavante y César Rincón han adquirido propiedades en tierras extremeñas. El más famoso, Francisco Rivera Ordóñez, que decidió hace tiempo comprar un terreno de 200 hectáreas en el término municipal de Llarena (Badajoz).

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Carolina Adriana Herrera y su marido Miguel Báez, El Litri, son dueños de esta propiedad cacereña.

Y si bien a esta región le sobran los rincones salvajes y los variados paisajes, es la comarca de La Vera la que se ha convertido en uno de los enclaves preferidos por los famosos. Lejos de la agitación urbana y a menos de dos horas de la capital muchos han encontrado el lugar perfecto para desconectar del ruido de la ciudad. Los principales alicientes de los 880 kilómetros cuadrados de esta zona son las gargantas de agua natural y las montañas que permanecen nevadas gran parte del año.

Las espectaculares vistas a la sierra de Gredos, la discreción y la tranquilidad han convencido a la presentadora Ana Rosa Quintana para que cada vez que pueda, se escape y recargue las pilas allí. La periodista y empresaria compró un terreno en Jarandilla de la Vera hace más de cinco años. Ahora, una de sus ilusiones es conseguir, para su explotación aceitera, la denominación ecológica, permiso que ya ha tramitado y espera obtener en un par de meses.

Ana Rosa Quintana y Jesús Vázquez también disfrutan cada año de las bondades de la zona

La comarca de La Vera esconde otros vecinos ilustres, como Javier Monzón, presidente de la compañía tecnológica Indra. Y uno de los primeros empresarios en asentarse en la zona fue Pepe Barroso, productor musical y propietario de la firma Don Algodón. En Villanueva, un pueblo a menos de 25 kilómetros de Jarandilla, se encuentran la casa de la cantante María Jiménez y la de la actriz Isabel Ordaz. Pepe Viyuela, también actor, es otro enamorado de esta zona, en la que tiene una segunda vivienda. “Es mi bálsamo, un lugar ideal para descansar”, señala. El artista confiesa que tiene especial debilidad por estos parajes y que es un asiduo del festival de Mérida . “El impacto inicial con Extremadura fue muy positivo y cada vez va a más".

La presentadora de Televisión Española Anne Igartiburu es propietaria de una casa en el municipio cacereño de Aldeanueva, adonde se desplaza cada vez que puede. Jesús Vazquez, por su parte, ha admitido que tiene un lazo especial con Extremadura, la tierra de su marido. “La naturaleza me carga las pilas, es mi válvula de escape. En el campo he recuperado sensaciones que son maravillosas, aquí vive gente sencilla que me quiere mucho”.