Copago y otras gaitas
Es muy posible que sea necesario que los jubilados, y los que no lo son, compartan los costes de los medicamentos.
Es también muy posible que sea imprescindible subir el IVA, duplicar las tasas universitarias y no sé cuántas otras cosas para salir de la crisis a la que nos han llevado una caterva de políticos incompetentes, de uno y otro signo.
Todo ello es posiblemente necesario, pero nunca antes de que se cierren “todas” las televisiones autonómicas, y no antes de que desaparezca el Senado, y no antes de que desaparezcan las Diputaciones, y no antes de que desaparezcan las prebendas de los diputados de las Cortes, jubilaciones con escasa cotización, móviles etcétera, y no antes de que desaparezcan todas las empresas públicas y los enchufados en ellas, y no antes de que se reduzcan a cifras decentes los coches, chóferes, móviles, tarjetas de crédito y otras prebendas de “casi todos” los cargos públicos, y no antes de que…, y no antes de que… (hasta el infinito).
El pueblo está dispuesto a aguantar pocas cosas más.— José Enrique de Frutos Llorente.


























































