“Una antigualla” que debe desaparecer
Leo en EL PAÍS las recientes declaraciones del señor González Páramo, consejero del Banco Central Europeo (BCE), en las que sostiene que la indexación de los salarios al IPC debe desaparecer porque es “una antigualla”. Está claro que no se conforman con nada y que quieren acabar con todo. Los precios y los beneficios sí pueden subir, y lo hacen desde siempre, sin por ello ser calificados como “antigualla”. Es simplemente terrorífico que, precisamente en una coyuntura en que estamos padeciendo un vasto ataque frontal a las condiciones de vida de los trabajadores, incluido su salario, se venga a decir que intentar mantener el poder adquisitivo de los salarios sea “una antigualla”. ¿Hasta dónde nos quieren llevar? Si no se mantiene (cuando menos) el poder adquisitivo de unos salarios ya de por sí harto bajos, es obvio que, en primer lugar, no se podrá consumir (demanda) cuanto se produzca (oferta) y, por consiguiente, no mejorará la situación económica. Pero, además, se obliga a las familias a vivir aún peor (malvivir), cada vez con mayores dificultades… Mientras tanto, sí hay dinero para los humildes sueldos de los altos ejecutivos que un día sí y otro también aparecen en los medios de comunicación. Es evidente que estamos viviendo unos tiempos de obsceno y descarnado ataque del capital.— Luis Portillo Pasqual del Riquelme.


























































