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Carod Rovira se recoloca en una cátedra en la Pompeu

El antiguo líder de ERC coordina, tras un año sin actividad política, la Cátedra de la Diversidad Social, creada por la Universidad Pompeu Fabra y la Fundación La Caixa

Una de las cuestiones que deben afrontar los políticos es qué hacer con su carrera tras ser apartados de la primera línea. Después de un año sin actividad pública, el exvicepresidente de la Generalitat y expresidente de Esquerra Republicana (ERC) Josep Lluís Carod Rovira ha conseguido recolocarse. Desde el mes de septiembre, Carod es coordinador de la recién creada Cátedra de Diversidad Social en la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

Carod, filólogo de formación, coordinará las actividades que se generen en el seno de la nueva cátedra, creada en septiembre a raíz de un acuerdo entre la Fundación UPF y la Obra Social de La Caixa. Esta entidad se encarga de financiar todos los gastos de la cátedra, es decir, 150.000 euros anuales, gran parte de los cuales irán destinados al sueldo de Carod, cuya cuantía la universidad no ha querido revelar.

El objetivo de la Cátedra de Diversidad Social, que tendrá su sede en el edificio Born, en el parque de la Ciutadella, es realizar actividades de investigación y organizar jornadas relacionadas con este asunto. La Universidad Pompeu Fabra ensalza la experiencia de Carod Rovira por sus años como responsable del Gobierno catalán de inmigración, cooperación y asuntos religiosos.

Carod Rovira cobraba 108.500 euros brutos anuales cuando ejercía de vicepresidente de la Generalitat, cargo que dejó hace un año, cuando la Generalitat pasó a manos de Convergència i Unió (CiU). Anteriormente Carod también había perdido sus cargos en ERC, ya que en 2008 dejó de ser presidente del partido y su papel en él pasó a ser secundario, después de ser relegado por el equipo de Joan Puigcercós. De hecho, las malas relaciones con la dirección de ERC se acabaron de evidenciar el pasado mes de junio cuando se dio de baja de la formación.

Durante este tiempo, el exlíder republicano ha sacado provecho de su imagen pública y se ha convertido en articulista en diferentes medios de comunicación. Desde entonces ha tenido que luchar contra rumores sobre supuestas ocupaciones de Carod, que lo llegaron a ubicar como asesor cultural en un hospital de Tarragona con un importante sueldo. El destino final del político no ha sido el sector sanitario, sino el educativo.