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El presidente del Colegio de Geólogos estima que los derrumbes de Lorca se deben a daños previos

El seísmo no tenía la magnitud suficiente para producir el "efecto colapso''. - Según la normativa de construcción sismorresistente, la región con más riesgo es Granada, que tiene un 25% de aceleración, mientras que Lorca tiene un 12%

Los derrumbes producidos tras el terremoto que sacudió ayer la localidad murciana de Lorca son achacables a daños previos en los edificios, ya que un movimiento sísmico de ese calibre, de 5,2 grados en la escala de Ritcher, no tiene magnitud suficiente para producir el llamado efecto colapso. Es lo que asegura en un comunicado El Colegio de Geólogos, que además agrega que que el terremoto de ayer liberó una energía equivalente a más de 200 toneladas de de dinamita.

Se trata, según el presidente del organismo, Luis Suárez, de un dato positivo, ya que hace que la energía liberada se disipe y se evitan así terremotos de mayor intensidad, por lo que tranquilizó a la población asegurando que no existen fundamentos cientíicos para predecir que se produzcan nuevas réplicas.

"No se puede saber si se van a producir réplicas, no hay ningún fundamento científico en ello, aunque estadísticamente suelen ser de menor magnitud", ha explicado el vicepresidente del colectivo, José Luis Barrera, en un comunicado en el que advierte contra el "alarmismo".

Este organismo ha recordado además que"la importancia de aplicar la normativa sismorresistente en zonas de actividad sísmica peninsular como Murcia". La normativa, en vigor desde 2002, "resulta la medida más eficaz para prevenir los daños causados por terremotos", indica Suárez.

En concreto, la norma es obligatoria para todas las nuevas construcciones y se materializa en refuerzos en cimentaciones, pilares, vigas y armaduras, para hacerlos más resistentes y evitar el efecto colapso conocido como tipo sándwich.

"Este efecto no se ha producido en Lorca, pero el terremoto ha causado más daños de los que corresponden a uno de magnitud 5.2", señala. La normativa se aplica en función del mapa de peligrosidad sísmica. "Murcia es una de las zonas más activas de España junto con las provincias de Granada, Málaga, Almería y Alicante", añade. Así que "en estos lugares, donde suele haber eventos sísmicos recurrentes, la normativa debe cumplirse con mayor rigor", advierte.

La opinión de los arquitectos

La norma de construcción sismorresistente, revisada en 2002 y que se aplica en toda España, establece las condiciones técnicas que debe cumplir cualquier edificación que se realice en España: "Divide por zonas de riesgo sísmico el territorio español y también contempla el uso de edificación, ya que no es igual construir un hospital que una tienda de caramelos", asegura Paloma Sobrini, decana del Colegio de Arquitectos de Madrid.

Una de las especificaciones más importantes en la norma a la hora de hacer un edificio seguro es la aceleración del suelo. Esta se produce cuando hay un terremoto y está directamente ligada con la fuerza de la gravedad: "El mayor riesgo lo sufre Granada, que tiene un 25% de aceleración, mientras que Murcia, y en concreto Lorca es de un 12%", explica Lluís Moya, catedrático de Estructuras de la Universidad Politécnica de Barcelona y socio de la consultoría BOMA. "La mayor actividad sísmica en todo el mundo se registra en Taiwán con un 60%" y en Japón, que recientemente ha sufrido el terremoto mayor de su historia, "es de un 40%", explica este catedrático.

"Desgraciadamente los edificios que se construían antes de la normativa de 1974, en la que ya se contemplaba el riesgo de seísmo, no se tenían en cuenta las cargas que un edificio soporta cuando hay un movimiento de tierra", agrega Moya. Por este motivo, según Paloma Sobrini, es fundamental "incentivar un plan de rehabilitación" para los edificios construidos anteriormente a la normativa. "La inspección técnica debería ser como la medicina preventiva".