El supuesto cabecilla de la trama de pensiones falsas afirma que recibió dinero de la madre de Campanario

El exjefe de policía admite que la suegra de Jesulín recibió prestaciones sin la cotización necesaria.- Otro testigo asegura que también le pagó la esposa del torero

El juicio de la Operación Karlos, una red que supuestamente obtenía de forma fraudulenta pensiones de incapacidad y en la que, entre los 25 acusados, se encuentran la esposa de Jesulín de Ubrique, María José Campanario, y la madre de esta, Remedios Torres, se ha reanudado en la Audiencia Provincial de Cádiz. Ha comenzado a declarar el exjefe de la Policía Local de Ubrique, Carlos Carretero, considerado el "cabecilla". Carretero acaba de admitir que cobró dinero a algunos de los clientes imputados. Entre ellos, ha admitido que recibió de Remedios Torres 18.000 euros. Dice que cobraba porque el inspector medico Francisco Casto adelantaba año y medio de mensualidades de la pensión y él recibía algo así como la mitad de ese dinero.

Más información
El tribunal acepta las escuchas de la Operación Karlos
María José Campanario rechaza un acuerdo para evitar ir a la cárcel
La Audiencia de Cádiz abre el telón de la operación Karlos
Campanario llora y se indigna ante el tribunal
El fiscal pide dos años y nueve meses de cárcel para María José Campanario

También admite que Torres recibió una pensión a pesar de que no tenía los años de cotización necesarios. Llevaba 30 años sin trabajar. Dice que Casto lo sabía y que fue el quien le propuso darle de alta de forma fraudulenta en una empresa. "Lo digo hoy porque he venido a decir la verdad".

Según Carretero, todo se gestó en una cena en Castellón. Admite que avisó a Campanario y su madre de que le iban a dar de alta en su empresa como limpiadora porque no tenía años suficientes de cotización, aunque nunca trabajó ni tuvo intención de hacerlo. "Yo les hice ver que era algo normal", dice Carretero. Campanario y su madre han negado con la cabeza.

Cuando Casto le confirmó a Carretero que podía tramitar la pensión de Torres, hubo varias conversaciones con la mujer del torero, "tres o cuatro". Carretero no recuerda qué documentación firmó Torres pero sí que rubricó el nuevo contrato laboral. Todo fue enviado al domicilio de Campanario.

Carretero reclamó más dinero a Campanario en un hotel de Jerez. Ella se negó, pero no puso objeción a continuar con la pensión. "Ella veía que contratar a su madre en una empresa mía en la que no trabajaba era un favor que le hacía, pero, claro, muy correcto, la verdad, no era".

El exjefe de policía no ha implicado a Campanario ni a su madre en la suplantación de identidad en un análisis medico en el hospital Puerta del mar. Según su versión, el inspector Casto presionó a Carretero para que alguien acudiese a esa cita para que la madre de Campanario pudiese recibir una pensión más alta. Ella se negó ya que consideraba "suficiente" los 600 euros acordados. Casto, según Carretero, propuso entonces que Carretero enviara a su suegra, con una dolencia similar. También exculpa a su novia y a su suegra. "Ellas solo sabían que iban al médico, no que suplantaban a Remedio Torres". Carretero ha reconocido que la primera baja que tramitó fue la suya, por una dolencia en la vista. Le ayudó Casto, quien sigue defendiendo su inocencia.

Tras un receso, se ha retomado el juicio con la declaración de José Luis López, Turronero, un empresario amigo de Carretero que estuvo presente en las reuniones para conseguir la pensión de Remedios Torres. López admite que Campanario le entrego dinero para la baja de su madre y que él se lo dio después a Carretero. "Medié porque eran amigos míos. Solo me dijeron que era para acelerar unos tramites", ha afirmdo.

María José Campanario ha evitado a la prensa al acudir a las ocho a la Audiencia Provincial, una hora y media antes de la cita judicial. Está situada a tiro de cámara tras la silla de los acusados. Durante la sesión, ha cogido de la mano a su madre.

El juicio comenzó el pasado 11 de abril, se suspendió el día 15 de ese mes y se ha reanudado hoy con la declaración de los acusados que han pactado con el fiscal aceptar su culpabilidad. A esta situación han llegado un total de 16 acusados, de los cuales 11 ya prestaron declaración el pasado 15 abril, en la última de las sesiones celebradas.

María José Campanario, su madre, Remedios Torres, y el torero Jesús Janeiro a la salida de la Audiencia de Cádiz.
María José Campanario, su madre, Remedios Torres, y el torero Jesús Janeiro a la salida de la Audiencia de Cádiz.ROMÁN RÍOS (Efe)

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS