Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones municipales y autonómicas

Gallardón 'descubre' la bici

El alcalde de Madrid incorpora medidas para fomentar el uso de la bicicleta a su programa electoral después de ocho años de tibia respuesta a la demanda de los defensores de este medio de transporte

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha subido esta mañana a la bici en la práctica y, al parecer, también en la teoría. Con un paseo en bici desde el Puente del Rey, en las instalaciones del recién estrenado Madrid Río que el alcalde visita una y otra vez, Gallardón ha escenificado su nuevo interés por fomentar el uso del vehículo de dos ruedas en la capital. "Este será el lenguaje del siglo XXI", ha manifestado el alcalde, que incorpora la bicicleta a su programa electoral después de ocho años de una tibia respuesta a la demanda de los defensores de este medio de transporte no contaminante.

Gallardón, acompañado por los miembros de su equipo Ana Botella, Manuel Cobo, Pilar Martínez, Paz González y José Manuel Berzal, ha presentado una estrategia de cara a la nueva legislatura, si gana los comicios del 22-M, que se estructura en tres iniciativas que carecen todavía de cifras económicas. La primera se basa en nueve ejes de carril bici que cruzan la ciudad. Atocha-Puerta del Sol, Méndez Álvaro o Paseo de la Castellana-Plaza de Castilla son algunos de estos nuevos trazados que, de materializarse, sumarán 100 kilómetros de carril. Entre ellos está el llamado M-10 ciclista, que rodeará el casco histórico de la ciudad -los bulevares, Ferraz-Rosales, Bailén, la Gran Vía de San Francisco, las rondas y los paseos del Prado y Recoletos-.

Estos 100 nuevos kilómetros se suman a los 250 que ya existen en Madrid, de los cuales 60 pertenecen al anillo ciclista que rodea la ciudad y que carece de utilidad práctica para el transporte. De los 250, el alcalde ha construido 155,4 en sus ocho años de gobierno pero su Plan Director Ciclista, presentado en 2007, prometía 254. Entre los compromisos del plan, figuraba un carril-bici en la remodelación parcial del eje Prado-Recoletos, que no se ha realizado sin que nadie haya explicado el por qué.

Un censo para evitar robos

La segunda implica la creación de un carril mixto para bicicletas, autobuses de línea y taxis a lo largo del primer cinturón de Madrid, desde Génova hasta Paseo Recoletos pasando por Alberto Aguilera, Pintor Rosales, la Ronda de Valencia y el Paseo del Prado. La tercera es un entramado de vías que suman otros 400 kilómetros de calles en los que las dos ruedas tendrán prioridad frente al coche cuya velocidad no podrá superar los 30 kilómetros por hora. Se llamarán ciclocalles cuando sean de un sólo carril por sentido, y ciclocarriles, vías con más de un carril y sólo uno de ellos afectado por esta solución. El anillo verde que rodea la ciudad y cuyo uso se limita al paseo de los domingos ha sido la bandera que ha ondeado Ruiz-Gallardón cuando hasta ahora se le preguntaba por su política de movilidad sostenible en las últimas dos legislaturas al frente del Ayuntamiento de la capital.

Al margen de los carriles, Gallardón ha vuelto a poner sobre la mesa la creación de una red de alquiler pública de bicicletas como la que funciona con enorme éxito en ciudades llanas y de buen clima como Barcelona y Sevilla. Esta promesa ya la hizo en el mandato que acaba de concluir, pero nunca llegó. La red de alquiler, denominada Mybici, salió a concurso en enero de 2010 y está paralizado sine die desde el mes de mayo de dicho año por falta de presupuesto. El contrato de la Empresa Municipal de Transportes era de más de 50 millones de euros, con unos costes anuales de otros cinco millones. Se preveía implantar unas 1.560 bicis en 120 estaciones de tres distritos del centro de Madrid, a un precio simbólico.

Los problemas son ahora exactamente los mismos: monetarios. Mybici no será una realidad "inmediata", tendrá que esperar, como mínimo, hasta el año 2012, ya que la propuesta del PSM de financiar el servicio mediante publicidad, como sucede en París, no fue aceptada.

Entre las nuevas propuestas se encuentra además la creación de un censo de estos vehículos que impida y persiga el robo. A pesar de que en Madrid llueve apenas 63 días al año, de los 3,5 millones de personas que viven en la ciudad (más de seis en toda la región) solo 50.000 se mueven en bici a diario. Frente a estas 50.000 bicis, hay una intensidad diaria de más de 2,4 millones de vehículos en los 600 kilómetros cuadrados que tiene la ciudad. Actualmente la bici supone el 0,6% de la movilidad, 45.000 desplazamientos diarios, y el Ayuntamiento pretende que en los próximos cuatro años alcance el 3%, la misma cifra que ya se daba en 2010 para 2016. La bici supone hasta el 36% de la movilidad en Copenhague y el 10% de Berlín.

Este apartado del programa del PP está muy vinculado a las políticas de reducción de la contaminación. Da la impresión de que en el próximo mandato, Calidad del Aire y Movilidad irán unidas en una misma área municipal. Según Gallardón, se trata de una "apuesta rotunda por la bicicleta como una auténtica alternativa al coche" y permitirán a Madrid cumplir los niveles "muy exigentes" de contaminación atmosférica que la UE ha impuesto a todas las ciudades y que Madrid incumplió en 2010.