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Reportaje:

'My Bici' nace descafeinado

El Ayuntamiento contratará el servicio de alquiler de bicicletas por 10 años - Madrid espera generar 25.000 viajes al día frente a los 100.000 de Barcelona

El Ayuntamiento de Madrid acaba de sacar a concurso el proyecto My Bici (que viene de Madrid y Bici). La inauguración será en marzo de 2011 y la adjudicataria se encargará del servicio en el centro de Madrid durante, al menos, una década. Entre los que se suban a la bici municipal y los que se desplacen de un sitio a otro en una propia, Madrid alcanzará los 25.000 desplazamientos diarios, según las predicciones más optimistas de la Concejalía de Movilidad. Barcelona, con tres años de servicio de alquiler, alcanza ya los 100.000 viajes al día, cuatro veces más.

Hay varios motivos que explican la gran diferencia entre la ambición de una ciudad y los resultados de la otra. El servicio de alquiler de Madrid empezará con una primera fase en barrios del interior de la M-30 con 70 kilómetros de carriles frente a los 150 kilómetros de la red de Barcelona. Las paradas se distribuirán entre Centro y parte de los distritos de Retiro, Moncloa y Salamanca. Habrá paradas para coger y aparcar bicicletas en el eje Prado- Recoletos, en el parque del Retiro, la Gran Vía o las macroestaciones de Atocha, Sol y Moncloa.

El proyecto estará listo en marzo de 2011, según estima la concejalía

Un paseo de media hora costará 30 céntimos y el abono anual, 25 euros

En marzo de 2011 funcionarán las primeras 120 estaciones de alquiler, con 3.120 anclajes y 1.560 bicicletas públicas para empezar. La red barcelonesa multiplica la oferta por cuatro, con 6.500 bicicletas para alquilar, que generan unos 45.000 desplazamientos diarios, según estimaciones del Ayuntamiento de Barcelona. El resto hasta los entre 80.000 y 100.000 viajes diarios lo completan ciclistas con vehículo propio.

El último Barómetro anual de la bicicleta, presentado ayer en Madrid, alude a tres motivos principales para no usar la bici. El primero, aplastante, es carecer de ella o tenerla rota (lo argumentan el 17,3% de los que no van en bicicleta). Pesa también la falta de tiempo o la preferencia por el coche. El concejal de Movilidad, Pedro Calvo, presentó ayer los datos del barómetro, elaborado por la Fundación Buró Veritas, con la promesa de preparar para marzo un estudio equivalente sólo de Madrid.

Calvo anunció que acaba de publicar el concurso para la primera fase del bicing madrileño. El Ayuntamiento pagará hasta 51,4 millones de euros por 10 años, según el anuncio de licitación, que destaca la oferta más económica entre los criterios de adjudicación. La concejalía dispone de seis meses para evaluar las ofertas, según dijo ayer Calvo, y otros seis para ponerlo en marcha.

El Ayuntamiento prevé además modificar la ordenanza de Movilidad para ajustarla al uso de la bicicleta y elaborar una nueva señalización acorde con los tiempos. El director de la Fundación Buró Veritas, Xavier Corominas, puso un ejemplo. En Alemania existe una señal específica en las aceras con un hombre de pie agarrado a una bicicleta. Recuerda que, sobre la acera, todos debemos ser peatones.

Corominas defendió también el derecho de los ciclistas a circular con seguridad y a aparcar sus vehículos sin miedo a que se los roben (a él le han quitado la bicicleta dos veces, según confesó ayer). Calvo respondió, sin ofrecer muchos detalles, que Madrid defiende la creación de un mercado de seguros de accidentalidad y robo para los ciclistas y la elaboración de un registro que facilite ese seguro. Y recordó que Madrid dispone ya de cerca de 200 aparcamientos con capacidad para 2.000 bicis.

Los futuros socios del sistema de alquiler My Bici tendrán que pagar un abono anual de 25 euros y dar de alta una tarjeta de crédito. El coste será de unos 30 céntimos por media hora de alquiler, con un máximo de dos horas por persona. Funcionará de siete de la mañana a doce de la noche. Los titulares del abono transporte tendrán descuento en la tarifa anual para que las bicicletas sean un complemento del transporte público tradicional en eso que los expertos llaman la última milla, es decir, el último tramo en un desplazamiento de puerta a puerta.

El objetivo es conseguir que el 3% de los viajes diarios por la ciudad se hagan en bici en 2016. Ahora los desplazamientos no llegan ni al 0,1%, según el Ayuntamiento, que no facilita datos concretos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de enero de 2010