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La Semana Santa más lluviosa desde hace décadas

Los chubascos han dejado a media España sin las procesiones de Jueves y Viernes Santo

Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología se han cumplido. Tras truncar multitud de procesiones de Jueves Santo en media España, la lluvia ha provocado también la suspensión de varias de Viernes Santo en al menos siete provincias españolas, incluida Sevilla, que se quedó sin su famosa Madrugá por primera vez desde 1933.

Más de 20 hermandades hispalenses se han dejado las tallas en el templo, desde las siete del Jueves Santo a las seis de la Madrugá. Ni siquiera la hermandad de la Esperanza de Triana, que no había dejado de salir por los chubascos desde 1846 y que fue la única que logró realizar su estación de penitencia en 2004, pudo salir de su capilla trianera. La meteorología adversa también ha obligado a suspender la salida de cuatro de las siete cofradías del Viernes Santo sevillano: La Carretería, El Cachorro, La O y La Soledad de San Buenavenura. En su lugar, las basílicas y las capillas de la capital andaluza que alojan las imágenes de estas hermandades permanecieron abiertas durante todo el día para acoger a los miles de devotos que este año se han quedado sin procesiones.

Sevilla no ha sido la única ciudad andaluza en padecer el mal tiempo, ya que en Jaén la lluvia obligó a encerrar siete horas antes de lo previsto en la Iglesia de San José a Nuestro Padre Jesús Nazareno, popularmente conocido como El Abuelo. Las hermandades que desfilan en el Jueves Santo en Córdoba han corrido aún peor suerte: las procesiones de las Angustias, el Señor de la Caridad, Jesús Nazareno, el Cristo de Gracia, Jesús Caído, la Sagrada Cena y la Buena Muerte dejaron sus tallas en el templo. En Málaga, dos cofradías retrasaron su salida, mientras que El Monte Calvario, Descendimiento y Dolores de San Juan tendrán que esperar al año que viene para salir a la calle. La inestabilidad meteorológica ha obligado también a suspender la representación de El Paso de Riogordo (Málaga), fiesta de Interés Turístico de España y Andalucía.

La incesante lluvia tampoco dio tregua a la Semana Santa de León e impidió que este Viernes Santo saliera la Procesión de los Pasos, dotada con una mención especial dentro del distintivo de Interés Turístico Internacional. Esto no sucedía desde 1936, cuando, por "indicación política", las imágenes de la San Juan y la Dolorosa no pudieron salir.

EnÁvila hubo cambio de planes. El Vía Crucis de Penitencia, que cada año se celebra durante la madrugada del Viernes Santo en torno a los 2,5 kilómetros de perímetro de la muralla, tuvo que celebrarse en el interior de la catedral, ante la previsión de una lluvia que finalmente no cayó. Algo similar sucedió en Valladolid, donde la tradicional procesión con los siete pasos correspondientes a las Siete Palabras se canceló y el acto central de este oficio religioso se trasladó a la catedral, aunque al final no se produjeron chubascos.

También en Valencia tuvieron que suspenderse varias procesiones, así como la visita a los Santos Monumentos o la de la Hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos, al igual que en Galicia, donde el mal tiempo aguó el Viernes Santo a los fieles, que se quedaron sin participar en las dos procesiones previstas en Viveiro (Lugo) y Ferrol. En Oviedo (Asturias) arriesgaron más y los pasos salieron a la calle, aunque vieron reducido su recorrido o acelerada su marcha. Algunas imágenes tuvieron que ser cubiertas con plásticos para evitar que sufriesen daños.

Los cofrades de Madridvieron como la lluvia obligó el jueves a suspender dos procesiones, mientras que el viernes solo se celebró la procesión del Santísimo Cristo de los Alabarderos. La cofradía de Jesús Nazareno de Medinaceli, la más popular de la capital, se quedó sin salir, aunque a cambio se organizó un besapiés en su basílica.

La lluvia no evitó que la procesión Camino del Calvario en Cuenca, pero la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad decidió abandonar las calles a mitad de su recorrido, en cuanto comenzó a llover.

En Extremadura, numerosas procesiones tuvieron que ser suspendidas, pero nada frenó a una decena de empalaos que recorrieron descalzos durante la madrugada del viernes las calles de Valverde de la Vera, con una soga alrededor del cuerpo y un timón de madera sobre los hombros.

En Bilbao tampoco han renunciado a sus tradiciones y miles de personas se han dado cita en Balmaseda para asistir a la representación de la Pasión Viviente, la más antigua de Vizcaya.