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La izquierda mantiene su bastión en la Complutense con la victoria de Carrillo

El exdecano de Matemáticas se impone al de Derecho con el 59% de los votos en las elecciones para sustituir a Berzosa

La Complutense ha elegido a su próximo rector. El exdecano de Matemáticas, José Carrillo, regirá el futuro de la Universidad en la que estudian más de 80.000 estudiantes. La segunda vuelta de las elecciones, celebrada ayer sin incidentes notables, se resolvió con casi el 60% de votos a favor de Carrillo frente a su oponente, José Iturmendi, exdecano de Derecho cuando ya se habían contado el 92% de los votos. Ambas opciones se distinguían por propuestas y por línea ideológica. Carrillo aglutina al sector progresista. Iturmendi representa el ala más conservadora de la Universidad. Ayer, tras conocer su victoria, el nuevo rector le tendió la mano: "Cuento con él en este proyecto. No en mi equipo, pero sí desde el consejo de gobierno del que es miembro. Espero que apoye un proyecto que nos permita dar un paso adelante". También aseguró que pedirá el respaldo de los otros cuatro aspirantes que cayeron en la primera vuelta.

Iturmendi felicitó con un comunicado a Carrillo al filo de las once de la noche. "Reconozco su victoria, acataré su autoridad y le brindo mi colaboración", señaló. Aprovechó para dar las gracias a sus votantes y para arremeter contra "quienes tenían que velar por la neutralidad e imparcialidad del proceso electoral y que han roto las reglas del juego". Entre sus quejas, la falta de urnas o el reparto de pasquines del otro candidato durante la jornada electoral, algo de lo que también protestó Carrillo con supuestos folletos a favor de Iturmendi pero que ninguno denunció formalmente.

En la primera vuelta, Carrillo sacó solo tres décimas a Iturmendi. Ayer, con cuotas de participación más altas en casi todos los sectores, amplió su ventaja. Entre las claves, más presencia de los estudiantes en los comicios y el respaldo mayoritario de los profesores.

También respaldaron a Carrillo casi todos los demás colectivos. El único que se decantó claramente por el aspirante de derechas fue el de los profesores a tiempo parcial, cuyo voto es menos decisivo puesto que solo ostentan un 2% de la representatividad total.

En la primera vuelta de las elecciones a rector, celebrada el pasado 6 de abril, hubo un vuelco electoral casi de madrugada por el apoyo masivo de los estudiantes de Derecho a su exdecano Iturmendi. Algunos de esos alumnos, aguardaban ayer pacientes las colas que se formaron en el hall del edificio a mediodía. Iturmendi, que recorría a esas horas los pasillos, confesó que había empezado la jornada "preocupado porque se podían haber producido incidentes". No los hubo o al menos no trascendieron. El candidato aseguró que confiaba en que las elecciones no se convirtieran "en una cuestión ideológica". Veía claro que mezclar elecciones universitarias e ideología -que en estos comicios han sido indisolubles- podía suponer un riesgo para su candidatura. Entre otros motivos porque un voto marcado por una tendencia progresista o conservadora significaba que los respaldos del tercer aspirante más votado, Carlos Andradas -delfín del actual rector, Carlos Berzosa y de perfil de izquierda- irían a parar a Carrillo como finalmente ocurrió. Subió dos puntos su participación, hasta el 83%, y dieron más de la mitad de sus apoyos al vencedor.

Los otros dos colectivos docentes -profesores a tiempo completo y a tiempo parcial, que suman un 12% del peso- participaron en un 56 y un 31%, respectivamente, con cinco y nueve puntos más que en la primera vuelta. El Personal de Administración y Servicios (PAS), cercano a la postura de Carrillo desde la primera vuelta, votó en bloque con un 84% de participación, casi dos puntos más que hace una semana. Y, como ya ocurrió entonces, respaldaron de largo la opción del exdecano de Matemáticas, con casi tres de cada cuatro votos a su favor (72%).

Entre los alumnos, también venció el aspirante progresista, como ya auguraban algunos estudiantes por la mañana. "Va a ganar Carrillo porque se vota en clave política", aseguró Carlos Timonel, licenciado en Derecho y estudiante de Relaciones Laborales, de 27 años. Acababa de apurar la fila y depositar su voto a favor de Iturmendi. "Su opción de derechas está, entre comillas, molestando al resto". Para él, que no votó en primera vuelta porque no pudo, votar al ex decano de Derecho "es votar contra el continuismo, porque Carrillo fue vicerrector de Berzosa". Decenas de pasquines cubrían ayer las fachadas de las facultades precisamente con ese mensaje: la presencia de Carrillo en el primer mandato de Berzosa para marcarlo como candidato continuista.

Sentado en un poyete a las puertas de la facultad de Matemáticas, el estudiante Andrés Eiros (23) lo veía desde otro punto de vista. "Quiero que gane Carrillo porque tiene un programa de izquierdas, aunque no lo he leído", admitió. Su voto fue "ideológico" y algo confuso: alude a que Carrillo defiende los puestos de trabajo de la Universidad, lo que es cierto, pero no significa que Iturmendi esté en contra de estos, porque no se pronunció al respecto. El joven no votó en primera vuelta por desinterés pero ayer consideró que su voto es fundamental.

José Carrillo, que también pasó la mañana en su facultad, tenía a mediodía "una buena impresión" del transcurso de la jornada por el aumento de la participación. "Que vote más gente es positivo, aunque aún no sé si es bueno para uno u otro candidato". La jornada demostró que fue bueno para él.