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Operación contra ETA

Los etarras detenidos guardaban más de 850 kilos de explosivo, la mayor cantidad hallada en España

Los hermanos Aitor e Igor Esnaola Dorronsoro, arrestados en Legorreta (Guipúzcoa), pertenecían al comando Erreka.- La izquierda 'abertzale' "denuncia" los arrestos.- Se sospecha que se encargaban de repartir material terrorista a 'comandos'

La Guardia Civil ha encontrado en el caserío Legorreta (Guipúzcoa), donde durante la madrugada del martes detuvo a los presuntos etarras sin fichar Igor y Aitor Esnaola, 850 kilos de nitrato de amonio (un material fertilizante de uso agrícola usado habitualmente por ETA para confeccionar los explosivos), otros 13,5 kilos de pentrita (usado para potenciar las explosiones y fabricar bombas lapa), unos 100 litros de combustible (posiblemente nitrometano), así como tres detonadores, material para fabricar artefactos y detonadores, material informático y documentación en papel relativa a la organización terrorista, según han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista. Se trata del mayor depósito de explosivos hallado hasta ahora en España.

Los dos detenidos están acusados de formar parte del comando legal (sin fichar) Erreka, que seguía activo desde hace varios años y figuraba en la documentación intervenida en Francia en 2002 al exdirigente etarra Ibon Fernández Iradi, Susper. Su labor sería, dentro del llamado aparato logístico, el suministrar material a los comandos o enviarlos a zulos donde estos pudieran recogerlos.

El nitrato de amonio hallado en la granja es usado por ETA desde hace años para mezclarlo con combustible (especialmente los derivados más volátiles del petróleo) para obtener material explosivo. De hecho, en varias actuaciones terroristas en Francia se ha centrado en robar este tipo de fertilizante, con el que se puede fabricar amonal (mezclándolo con polvo de aluminio), y (en caso de ser mezclado con carburante para aeromodelismo), amonitol, el explosivo casero más potente desarrollado por ETA.

La operación policial comenzó en la madrugada del martes en la mencionada localidad y culminó con el arresto de los hermanos Esnaola Dorronsoro, quienes podrían estar encargados de distribuir explosivos, armamento y otros materiales al resto de comandos de la organización. Fuentes de la lucha antiterrorista aseguraron que tras las detenciones se procedió a realizar al menos dos registros por parte del instituto armado en un caserío familiar a las afueras de la ciudad, en el barrio de Berastegi. En el centro de Legorreta, municipio por el que cruza la N-1, también han registrado un piso propiedad de Igor Esnaola.

Los hermanos Esnaola fueron candidatos en las listas de Euskal Herritarrok (EH) en 1999 y eran conocidos por su participación en los deportes rurales vascos. Los dos trabajan en el sector primario: Igor, en una explotación ganadera para la producción de cordero lechal. Su hermano se dedicaba a la producción de quesos. Nada que requiriera el uso masivo de nitrato de amonio.

Se sospecha que estos dos hermanos pudieran llevar años colaborando con la banda. En los últimos tiempos aún hay varios atentados que permanecen sin esclarecer en la provincia de Vizcaya, como el artefacto que explotó el 16 de enero de 2009 en Hernani (Guipúzcoa). Un mes después, el 9 de febrero se produjo un ataque contra la sede del PSE en la localidad guipuzcoana de Lazkao.

La primera pista sobre los hermanos surge de los ya famosos papeles de Susper, en los que, según fuentes de la investigación, figuraba el nombre en clave del llamado comando Erreka, un grupo de legales que funcionaba como grupo armado listo para actuar. La investigaciones posteriores permitieron identificar en esa clave a Aitor Esnaola, el mayor sospechoso en esta operación. Una de las claves para esta operación la obtuvo la Guardia Civil en la actuación contra la estructura Halboka de ETA, en la que fueron detenidos varios abogados del colectivo de presos de la banda terrorista. Ahí fue intervenida documentación relativa a este comando.

Lo que era comando armado derivó con el tiempo en un grupo dentro del aparato logístico, según las fuentes, en el que la clave sería Aitor Esnaola y en el que su hermano tendría un papel algo menor.

De hecho, Aitor Esnaola guardaba en su habitación, muy desordenada, parte del material explosivo, fundamentalmente la pentrita y los detonadores. El resto del explosivo estaba guardado en una especie de buhardilla de la casa, entre hierbas y otros materiales de deshecho. "La casa estaba hecha un desastre", apuntan fuentes de la investigación.

En esa buhardilla se hallaba el nitrato de amonio y el combustible, que, a falta de análisis más concluyentes, se trata de nitrometano, el combustible utilizado para el aeromodelismo pero que sirve para fabricar amonitol. Las fuentes aseguran que no se han encontrado armas durante el registro, pero sí algunos cartuchos. Los investigadores están persuadidos de que esta operación deparará "sorpresas" en los próximos días, una sugerencia que apunta al hallazgo de algún que otro depósito de ETA.

El almacén de explosivos es el mayor localizado por ahora en España en los últimos 30 años y su cantidad ha sido superada en pocas ocasiones: con los 1.500 kilos hallados en un chalé de la localidad portuguesa de Óbidos, de los que 1.330 kilos eran de nitrato amónico más 240 de amonitol listo ya para usar (posiblemente en un atentado previsto contra las Torres KIO de Madrid); el hallazgo de 2.500 kilos de dinamita Titadyne que ETA acababa de robar en septiembre de 1999, y otros 1.500 kilos que fueron hallados en Bayona, también en 1999. En España, la mayor cantidad fue localizada, otra vez en 1999, en una furgoneta bomba con 1.700 kilos de dinamita y otros explosivos que se dirigía a Madrid para hacer saltar la tregua que ETA mantenía con el Gobierno del PP. El año pasado, en todas las operaciones contra ETA efectuadas en España, se intervinieron 385 kilos de explosivo.

Miembros no fichados

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha informado de que los arrestados no acababan de llegar a la organización terrorista, sino que llevaban "tiempo" actuando dentro del aparato logístico de ETA, encargado del traslado de material y explosivos a los comandos. El análisis de los denominados papeles de Susper, junto con investigaciones posteriores, ha conducido a la identificación plena de los hermanos Esnaola como componentes del comando de la organización terrorista.

Los dos detenidos no estaban fichados por la policía y supuestamente pertenecían al grupo Erreka (río en euskera). Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sospechan de que esta célula estuvo relacionada con Luis Ignacio Iruretagoyena Lanz, Suni, miembro de ETA actualmente encarcelado en Francia que está reclamado por la Audiencia Nacional por introducir los misiles con los que la banda terrorista quiso atentar en 2001 contra el avión del entonces presidente José María Aznar.

Estas detenciones se produjeron un día después de que dos de los miembros más buscados de la banda fueran detenidos en Francia. Oier Gómez Mielgo (que participó en la instalación de la base portuguesa de ETA)e Itziar Moreno (sospechosa de participar en la colocación de un coche bomba en la sede de EITB) fueron detenidos el pasado domingo en una persecución en la que participaron 300 agentes y en la que durante toda una noche de persecución hubo hasta tres tiroteos, causando un agente herido.

La última vez que la Guardia Civil, que en esta ocasión ha utilizado a 200 de sus efectivos, logró la desarticulación de un comando legales fue el pasado 1 de marzo cuando detuvo en Vizcaya a los cuatro integrantes del comando Otazua de ETA, autores de algunos de los atentados más relevantes de la banda en los últimos años. Tras sus detenciones confesaron cerca de una docena de acciones en cinco comunidades autónomas, incluido el asesinato del Inspector de la Policía Antonio Eduardo Puelles en junio de 2009 en Arrigorriaga (Vizcaya).

Con la detención de estos dos etarras, son ya 40 las personas arrestadas desde que ETA declaró el alto el fuego, permanente y verificable, el pasado 10 de enero. Veinte de ellos en Francia, y la otra mitad en España.

La izquierda abertzale, crítica con la banda

Estas detenciones se producen mientras la izquierda abertzale busca los medios para concurrir en las elecciones del 22-M. Si el lunes la antigua Batasuna se mostraba muy crítica con los tiroteos de este fin de semana en Francia -asegurando que estos ataques de la banda "no son compatibles" con el alto el fuego-, este martes lo fue con las detenciones de los hermanos Esnaola.

La izquierda abertzale ha enmarcado estos arrestos dentro de las "actuaciones represivas" que se han producido en las últimas semanas. En su opinión, las detenciones de esta madrugada muestran "en toda su crudeza la agenda política envenenada que Madrid quiere imponer" en su intento de que el "proceso abierto no se consolide". La antigua Batasuna ha hecho un llamamiento al Estado para que "deje de lado toda acción represiva" y para que, "realizando una apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas, dé la talla que exige el momento político abierto en Euskal Herria".