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El material explosivo incautado a ETA desde el martes supera la tonelada y media

La Guardia Civil registra sendos 'zulos' en Guipúzcoa y Navarra con polvo de aluminio, nitrato amónico y pentrita

El material explosivo incautado por la Guardia Civil desde que el pasado martes fueran detenidos los etarras Aitor e Igor Esnaola Dorronsoro asciende a 1.690 kilogramos. Si en la madrugada del 12 al 13 se encontraban más de 800 kilogramos en el caserío de Legorreta (Guipúzcoa), en la continuación hoy del registros ha hallado nuevo material por lo que supera ya al de la localidad de Óvidos (Portugal) como el mayor depósito de ETA desmantelado nunca en la Península Ibérica. Además, se han localizado dos nuevos zulos en Zegama (Guipúzcoa) y Azpiroz (Navarra).

Esta mañana, la Guardia Civil se incautaba de importantes cantidades de material para fabricar bombas durante un nuevo registro en el caserío de Legorreta (Guipúzcoa), propiedad de los hermanos Esnaola, integrantes del comando Erreka de ETA, que fueron arrestados el pasado martes. En concreto, los agentes han hallado polvo de aluminio, pentrita y cordón detonante, que son los elementos que faltaban para las composiciones con las que la banda fabrica sus bombas. Es el mismo caserío en el que la Guardia Civil halló más de 850 kilos de explosivos.

Los agentes del instituto armado se han dirigido después a una nave anexa del caserío Olalde. Para el nuevo registro se ha desplegado un amplio dispositivo con 300 guardias civiles de distintas unidades, del Servicio de Información, del GAR (Grupo de Acción Rápida), la Policía Judicial y el Tedax, entre otras.

Las Guardia Civil ha trasladado al caserío a Aitor Esnaola, uno de los dos presuntos etarras detenidos el martes. El objetivo es que esté presente para facilitar la tarea ante la posibilidad de que escondieran más explosivos de los más de 850 kilos hallados.

Tras finalizar este último reconocimiento, sobre las 12.30, la Guardia Civil se ha trasladado hasta el puerto de Otzaurte, que comunica Zegama con la localidad navarra de Alsasua, y se han adentrado en el monte en busca de un zulo de la banda. La batida, en la que también ha estado presente Aitor Esnaola, se ha realizando a unos 30 kilómetros de Legorreta, en el parque natural de Aizkorri, y ha finalizado sobre las tres de la tarde. En Zegama, ya fue hallado hace dos años otro escondite de ETA en el que se guardaban 15 kilos de Titadyne, además de detonadores y temporizadores.

Por la tarde los agentes del Instituto armado han reanudado la búsqueda de escondites de la banda terrorista. Los rastreos se centran ahora en Navarra, en un monte cercano a la localidad de Aizpiroz, a unos dos kilómetros de Betelu y en el Monte de San Miguel de Aralar.

Desde que se iniciaron los registros en este caserío, la Guardia Civil ya ha encontrado cerca de una tonelada de material para fabricar explosivos y otros objetos como tres escopetas de repetición con abundante munición, material electrónico, detonadores, cuatro teléfonos móviles y 4.000 euros en metálico, según las mismas fuentes.

El caserío de Legorreta suponía uno de los principales almacenes de ETA a partir del cual el 'comando Erreka' abastecía a los comandos de la banda. Su desarticulación ha supuesto el mayor golpe al almacén de explosivos de ETA desde la desarticulación de la base portuguesa de Obidos en febrero de 2010.

La operación del caserío revela el éxito de la Guardia Civil contra comandos de la organización armada en poco más de un mes, después de que el pasado 1 de marzo cayeran cuatro presuntos miembros del comando Otazua. La intervención se inició de madrugada cuando los agentes del instituto armado abordaron a Igor Esnaola en su domicilio, situado en el casco urbano de Legorreta, y a su hermano en el caserío Olalde, ubicado en el barrio Berostegi de esa misma localidad.