Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El secuestrador excarcelado asistió a la liberación de los cooperantes españoles

Un vídeo muestra el intercambio de los cooperantes por el secuestrador liberado.- Vilalta y Pascual coincidieron en un todo terreno con Omar Saharaui.- El captor está libre desde el 16 de agosto tras ser entregado por Mauritania a Malí

La rama magrebí de Al Qaeda organizó, el domingo a mediodía, una acto de despedida y entrega de sus dos rehenes españoles, Albert Vilalta y Roque Pascual, al mediador Mustafá Chafi. En esa ceremonia celebrada en medio del desierto había un invitado muy especial, Omar Ould Sidi Ahmed Ould Hamma, apodado Omar Saharaui , el hombre que organizó el secuestro de los tres voluntarios catalanes en Mauritania.

Un vídeo grabado por un equipo de televisión de Sahara Media muestra el momento en que el pasado domingo los dos españoles reciben la noticia de que van a regresar a España, así como en el que son intercambiados por Omar Saharaui, el único condenado por el secuestro. La grabación recoge cómo secuestrador y rehenes comparten vehículo e incluso bromean entre ellos. Las imágenes, rodadas el domingo a mediodía, han sido difundidas esta noche en España por TV3 (ver vídeo).

Los dos cautivos, con barbas pobladas, miraron a Omar Saharaui y reconocieron el cabello blanco de ese hombre de 51 años, de nacionalidad maliense, que les apresó, el 29 de noviembre pasado, en la principal carretera de Mauritania, según fuentes conocedoras de la negociación que acabó con la puesta en libertad de Vilalta y Pascual. También circularon durante un rato a bordo del mismo todoterreno y la productora mauritana Sahara Media obtuvo unas imágenes.

Omar Saharaui había llegado hasta ese lugar del desierto poco antes. Los terroristas de Al Qaeda querían comprobar que el delincuente al que encargaron el secuestro, a cambio de 15.000 euros, había sido excarcelado y estaba en buen estado de salud. Sólo cuando le vieron confirmaron a Chafi que soltaban a los dos voluntarios.

Cinco días antes, el 11 de agosto, el tribunal de apelación de Nuakchot ratificó la condena de Omar Saharaui a 12 años de trabajos forzados por haber organizado el triple secuestro. "El mismo día de mi segundo juicio agentes mauritanos me dijeron que pronto volvería a Malí", ha declarado en una entrevista al corresponsal de la agencia francesa AFP en Bamako.

Sidi Bounena, su abogado, aseguró a EL PAÍS que su cliente "no tenía causas pendientes en Malí y tampoco ese país ha solicitado su extradición a Mauritania". En Malí estaba simplemente fichado por la policía como "contrabandista de tabaco y traficante de inmigrantes". Aun así el 16 de agosto "tres agentes le acompañaron en avión hasta Bamako".

"Me dijeron entonces que el asunto estaba terminado", prosigue Omar Saharaui en su entrevista y a continuación fue liberado sin ningún otro trámite. Emprendió rumbo al norte de Malí para encontrarse con los terroristas para los que reconoció implícitamente trabajar. "Yo hago negocios", explicó a AFP, "y si uno le vende algo a alguien que es de AQMI (Al Qaeda en el Magreb Islámico) eso no quiere decir que uno sea de AQMI". Él les vendió tres rehenes.

Omar Saharaui no es terrorista. Ni siquiera es un islamista. Pertenece a una tribu árabe asentada en Malí y en Mauritania y está casado con una mujer originaria del Sáhara Occidental a la que conoció cuando hacía negocios con los refugiados de los campamentos de Tinduf. De ahí su apodo. Habla hassania, el dialecto árabe de los saharauis y de buena parte de los mauritanos.

Mokhtar Belmokhtar, el terrorista argelino en cuyo poder estuvieron Vilalta y Pascual, se empeñó primero en obtener la excarcelación del que fue años atrás su lugarteniente, el mauritano Tagui Ould Yussef, pendiente de juicio en la prisión central de Nuakchot en la que ingresó el 5 de mayo tras ser extraditado por Níger. El presidente mauritano, el general Abdelaziz, no cedió, y Omar Saharaui se convirtió entonces en la segunda opción de Belmokhtar.

Omar Saharui fue detenido, según denunció su abogado, en febrero en el norte de Malí por un comando mauritano, una información desmentida por las autoridades de Nuakchot. Durante los interrogatorios policiales reconoció su protagonismo en el secuestro, pero durante el juicio lo negó: "Sí hice esa confesión es que he mentido", declaró durante la vista.

Según señaló a Efe en conversación telefónica Abdulah Uld Muhamadi, presidente ejecutivo de Sahara Media, las cámaras de este medio grabaron una conversación de Vilalta y Pascual en la que bromeaban con Saharaui: "Omar nos llevó a hacer una excursión en el desierto". La grabación, de unos 30 segundos, tuvo lugar en un punto indeterminado del norte del desierto de Mali y muestra a Saharaui sentado en el asiento del conductor de un vehículo todoterreno Land Rover que en ese momento se encontraba parado.

Los dos españoles aparecen en las imágenes con sendos turbantes, sentados en un punto del desierto. En un momento de la grabación, le es entregado un teléfono satélite a Vilalta, en el que supuestamente se le comunica que va a ser liberado.

En el coche también viajaban negociadores, indicó Muhamadi, pero en la grabación tan sólo aparecen Vilalta, Pascual y Saharaui. Omar Ould Sidi Ahmed Ould Hamma fue extraditado por las autoridades de Mauritania, donde había sido condenado a 12 años de prisión por su participación en el secuestro, a Mali el pasado 16 de agosto.