La Bolsa española registra su peor sesión del año con un desplome del 6,64%

Los planes de rescate se muestran incapaces de atajar la huida de inversores del euro, que cae a su nivel más bajo en los últimos cuatro años

El temor a un agravamiento de la crisis fiscal del euro aceleró ayer la huida de los inversores desde todo aquello que huela a divisa europea hacia otros valores refugio, como el dólar o el oro, lo que llevó a la moneda única a su nivel más bajo en los últimos cuatro años, por debajo de 1,24 dólares (1,2359), y provocó una nueva jornada de pánico en las Bolsas europeas. Entre ellas, de nuevo el español Ibex 35 fue el más castigado por los inversores y, al cierre, se dejó un 6,64%, su mayor caída diaria en lo que va de año. Ni los multimillonarios fondos de rescate, ni los reiterados mensajes de compromiso con el euro ni los dolorosos planes de recorte del déficit lograron disipar las dudas del mercado ante la crisis fiscal de los países que comparten la moneda única.

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Mientras cada vez son más quienes apuntan a una eventual ruptura de la eurozona como única salida o quienes advierten de que Grecia será incapaz de hacer frente a sus pagos por mucha ayuda que reciba, los inversores están optando por salvaguardarse ante un posible recrudecimiento de la crisis. Una actitud que tiene unas consecuencias claras: el desmantelamiento de sus posiciones en los valores que cotizan en euros para acudir a otros considerados refugio como el oro o el dólar y la proliferación de las operaciones en corto, lo que supone apostar a la baja contra aquellas empresas o activos más expuestos a un deterioro de la crisis de la deuda pública, como son los bancos.

Si a este panorama de nervios, extrema hipersensibilidad y volatilidad se le suma la condición de país periférico, como España, el resultado es el desplome bursátil. Así, tras registrar el lunes la mayor subida de su historia con un 14,4%, el Ibex ha registrado hoy su mayor caída en lo que va de año -de hecho, es la peor desde los días posteriores a la quiebra de Lehman Brothers en 2008- y abrirá la próxima sesión en 9.314 puntos. Pese a ello, todavía mantiene algo de lo ganado al inicio de la semana, aunque sean sólo 268 puntos, y avanza un 2,9% desde el cierre del pasado viernes. Con todos sus valores en rojo, las mayores caídas fueron a parar a Abengoa (9,5%), Santander (9%) y BBVA (8,6%). Todas las cotizadas menos Iberia y Ebro Puleva registraron caídas superiores al 4%.

En el resto de Europa, Milán y París se dejaron al cierre un 5,26% y un 4,73%. Por su parte, el principal parqué de Reino Unido, que no pertenece al euro aunque sí tiene un déficit superior a los dos dígitos, y Alemania, que se ve favorecida por el desplome del euro dado que su economía es principalmente exportadora, moderó las pérdidas hasta el 3,12% y el 3,19%. En cuanto al resto de países periféricos, el PSI luso bajó un 4,27% y la Bolsa de Atenas un 4,10%. A la misma hora, Wall Street cedía un 1,66%.

En los mercados de deuda soberana, los títulos españoles lograron mantenerse a cubierto de las renacidas turbulencias bajo el paraguas que le ha proporcionado durante los últimos días la decisión del BCE de comprar bonos de los países con problemas y las nuevas medidas de ajuste que anunció el miércoles el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. No obstante, ambas protecciones empiezan a presentar cierto agotamiento. En este sentido, la salida de los inversores en busca del refugio que ofrecen los bonos alemanes ha vuelto a situar su prima de riesgo, que es el diferencial entre ambos títulos, sobre los 100 puntos básicos (110 a las 18.00) a pesar de que su rentabilidad sólo aumentaba tres puntos básicos, hasta el 3,9%. La semana pasada llegó a rebasar los 160 puntos básicos (1,6%), y su tipo el 4,6%. En el caso de Grecia, el interés que los inversores exigen a sus bonos con vencimiento en 2020 ha vuelto a subir con fuerza, un 0,66%, con lo que regresaba a niveles superiores al 8%.

En la deuda a dos años, que había recuperado posiciones en las últimas jornadas por ser el plazo de aplicación de las nuevas medidas de ahorro, su rentabilidad ha aumentado en siete puntos básicos, hasta el 1,8%. Su diferencial con el alemán, que se abarataba en cinco, subía a 132 puntos básicos. El pasado 5 de mayo llegó a 239.

Deusche Bank pone en duda que Grecia pueda pagar toda su deuda

Algunas destacadas voces del panorama económico internacional han añadido hoy más leña al fuego de la crisis del euro. Desde Alemania, el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann ha puesto en duda que Grecia sea capaz de pagar toda su deuda pese al plan de rescate acordado con la UE y el FMI.

En una entrevista con la cadena alemana ZDF, Ackermann ha asegurado: "Dudo de que Grecia, con el tiempo, sea capaz de recuperar su potencial económico". Además, ha añadido que requerirá "esfuerzos increíbles" para superar la crisis y no poner en riesgo al resto de países de la eurozona. El banco afirmó el pasado martes que aunque su exposición a la deuda griega es "insignificante", sí afronta "riesgos potenciales de impacto de mercado terciario debido al contagio" en caso de que Atenas se vea obligada a renegociar sus plazos.

En el caso de España o Portugal, Ackermann ha defendido que tienen la "suficiente fortaleza" para afrontar su deuda y recurrir al fondo de emergencia de hasta 750.000 millones pactado el pasado fin de semana, no así Portugal. Desde Estados Unidos, el antiguo presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, se ha mostrado preocupado por una posible ruptura de la eurozona.

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