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Un detenido en Londres acusado de participar en actos de violencia callejera en Euskadi

Garikoitz Ibarlucea será puesto a disposición judicial mañana para tramitar su entrega a España

La Policía Metropolitana ha detenido en Londres a Garikoitz Ibarlucea Murua, de 29 años, sobre quien pesaba una orden de detención internacional y al que se le acusa de participar en diversos actos de violencia callejera, según fuentes de la lucha antiterrorista. La orden de búsqueda estaba dictada por pertenencia a banda armada. Ibarlucea, que se encontraba huido en la capital británica, será puesto mañana a disposición judicial para iniciar los trámites de entrega a España.

En octubre de 2002, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ya dictó prisión incondicional para Ibarlucea, junto a otros siete jóvenes detenidos en una operación de la Guardia Civil en Guipúzcoa contra la kale borroka, Aritz Sudupe Beraza, Erain Garmendia Lasa, Ibon Aranualde Ijurco, Josu Ozaita Azpiroz, Mikel Ozaita Azpiroz, Jon Otegi Eraso y Goar Jiménez Muguerza.

Las autoridades británicas se suman así al acoso al que están siendo sometidos los miembros de la banda terrorista. En lo que va de año, han sido arrestados más de 30 integrantes de ETA en distintas operaciones en las que han participado Policía Nacional, Guardia Civil, Mossos d'Esquadra, Ertzaintza y también las policías de Francia y Portugal.

Etarras a la espera

Por otra parte la entrega a España de dos de los tres presuntos etarras detenidos en Portugal está pendiente de un fallo del Tribunal Supremo luso que puede producirse en cuestión de semanas, según fuentes jurídicas.

Tanto la defensa de los acusados como fuentes del Tribunal de Relación de Lisboa, que ya aprobó su entrega, han afirmado que esperan una decisión del máximo órgano judicial portugués en un plazo breve, de pocas semanas.

Los dos presuntos etarras son Garikoitz García Arrieta e Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, apresados el 9 de enero por la Guardia Nacional Republicana de Portugal tras huir de un control policial español cerca de la frontera cuando trasladaban hacia territorio luso una furgoneta con explosivos y componentes para fabricarlos.