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"Nadie de easyJet ni del consulado ha venido a dar la cara"

Los españoles retenidos en Marraquech tras anularse su vuelo regresan por sus propios medios y denuncian el abandono de la compañía y las autoridades

"Nadie de easyJet ha dado la cara y el cónsul nos ha dado la espalda". La denuncia la hace Diego Ruiz, uno de los más de 100 españoles retenidos desde el domingo en la ciudad de Marraquech (sur de Marruecos) después de que se anulara su vuelo, fletado por easyJet. La mayoría comienzan a retornar por sus propios medios tras pasar la noche en un hotel que supuestamente debe pagar la aerolínea pero sin que esta o el consulado español en Casablanca hayan dado ninguna señal de vida.

El avión debía haber despegado este domingo a las 13.05 (hora local, una más en la Península) en dirección a la capital española con 155 pasajeros a bordo. Sin embargo, informa la compañía, las autoridades aeroportuarias impidieron que el vuelo pocedente de Madrid aterrizara por la "intensa niebla" y fue desviado a Casablanca. Esa aeronave era la que tenía que traer a los viajeros que están ahora retenidos.

Ruiz ha denunciado en conversación telefónica con EL PAÍS que la aerolínea no se ha puesto en contacto en ningún momento con ellos y que las pocas gestiones las realiza personal del propio aeropuerto que actúan de intermediarios. En un primer momento, estos intermediarios aseguraron a los viajeros que sólo les iba a pagar una noche de hotel y que el regreso no se produciría hasta varios días después puesto que el resto de vuelos programados no tenía plazas libres.

"Estuvimos en el aeropuerto desde el mediodía hasta las diez de la noche sin que nadie nos proporcionara agua ni comida; nos lo tuvimos que costear nosotros", denuncia Ruiz, quien además acusa al consulado español en Casablanca de no hacer nada. "Conseguimos su teléfono", relata, "pero nos dijeron que al tratarse de un problema con una compañía privada no podían hacer nada".

Tras pasar la noche en un hotel cercano al aeropuerto y ante la incapacidad de la compañía para repatriarlos, los viajeros han optado por buscarse la vida y han comenzado a regresar por sus propios medios. "En este momento ocho personas están montando en un minibús con destino a Casablanca, desde donde sale el avión que han conseguido", asegura Ruiz. Los billetes cuestan unos 500 euros y en algunos casos exigen escalas de más de 12 horas. "El problema", se lamenta, "es que no todo el mundo puede pagárselo".

Otro grupo de 14 castellonenses tenían previsto regresar por la tarde, vía Casablanca y Barcelona, ya que les han comunicado que el regreso podría retrasarse hasta el día 10 de enero.

Los que continúan en Marraquech no quieren abandonar el hotel ni para dar un paseo "por miedo a que nos pongan las maletas en la calle" ya que no tienen comunicación oficial de easyJet.

La compañía, en un comunicado oficial, asegura que está tratando de recolocar a los afectados en otros vuelos para que puedan regresar "cuanto antes" a España y que proporcionará alojamiento en un hotel "hasta que puedan volar" y regresar.