Un juez acaba con 10 años de estruendo provocado por un supermercado

Los vecinos de una casa de Arganzuela soportan más de 12 horas al día de molestias del comercio

"En este bloque es imposible dormir". José Ortiz vive con su mujer en Palos de la Frontera, justo encima de un supermercado que le ha amargado la vida más de una década. Hasta hoy. El juzgado de Primera Instancia 61 de Madrid ha condenado a la cadena Supersol a indemnizar a los vecinos con 60.000 euros por una década de ruidos. El supermercado, según la sentencia, produce "durante unas 12 ó 14 horas diarias unas molestias ciertamente relevantes".

Durante el día, carga y descarga de camiones, el va y ven del montacargas y de los usuarios. Por la noche, el run run de las cámaras frigoríficas. Ha habido denuncias policiales y hasta un expediente sancionador municipal durante este tiempo al que la cadena no hizo caso. La cadena deberá pagar 60.000 euros de indemnización a la comunidad de vecinos del bloque, de seis plantas.

Más información
Sentencia del juzgado de primera instancia 61 de Madrid

Pero las molestias, según el inquilino del primer piso, no se quedan en los ruidos. Asegura que instalaron un montacargas que ha provocado la aparición de grietas en su vivienda y que han levantado los azulejos de su baño. "Confiamos en que esta sentencia sirva de ejemplo para evitar situaciones de impunidad similares", explica Ricardo Ayala, el abogado que representó a la comunidad. La cadena anunció durante el juicio que va a cerrar el supermercado. Este periódico ha reclamado sin éxito su versión.

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