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Análisis:

Tranquilidad y sentido común

Ante la ansiedad que genera la proliferación de cifras sobre la gripe A, es bueno aclarar algunas cosas

A todos nos invade una sensación de incertidumbre sobre lo que pueda pasar en los próximos meses. Día a día conocemos las últimas cifras de contagiados, el parte clínico de los más graves, los detalles de las medidas que se preparan, las valoraciones de todo el mundo sobre su oportunidad y eficacia... y todo ello genera ansiedad y recelo. Por eso es bueno hacer un alto en el camino y aclarar algunas cosas.

Según la OMS estamos en fase de pandemia, el virus de la gripe A se propaga libremente y con facilidad por el mundo. Es decir, nos podemos contagiar en el colegio, en el trabajo, en las piscinas, en un viaje, en el cine... o en casa, en cualquier sitio. Por eso, justificar medidas "para evitar contagios masivos" no tiene razón de ser; los contagios se van a producir y lo característico de cualquier pandemia es que se den de forma recidivante, en oleadas.

Justificar medidas "para evitar contagios masivos" no tiene razón de ser; los contagios se van a producir y lo característico de cualquier pandemia es que se den en oleadas.

No es posible generar un clima de confianza si continuamente alarmamos a la población con titulares mediáticos y tremendistas que más que informar consiguen asustar.

No es hora de intentar evitar el contagio, porque tendríamos que cerrar no solo colegios sino empresas, hospitales, cuarteles, gimnasios....todo. Tendríamos que aislarnos cada uno de nosotros y acabaríamos con la vida tal y como la conocemos actualmente.

Es hora de pensar en curar, de planificar la atención sanitaria a los enfermos de cada momento. En este contexto el escalonamiento del inicio del curso escolar lo que persigue es intentar no colapsar los servicios sanitarios, para poder atender a los que lo necesiten en cada momento. El futuro nos dirá si ha sido una medida acertada.

Pero con esto no es suficiente, hay que programar los pasos posteriores, pensar en lo peor que pueda ocurrir y habilitar los medios necesarios para hacerle frente. Es fundamental saber los recursos que se tienen y organizar su utilización para cada una de las situaciones que se puedan presentar. No podemos empezar a decir a estas alturas que "lo que se tienen que hacer es contratar más personal, hacer más centros, comprar más fármacos", nuestro sistema sanitario es el que es, y con él debemos organizarnos.

Nuestros gestores están realizando un continuo y esforzado trabajo en este sentido. Son múltiples las medidas que se van comentando, algunas de las cuales son extremas y no bien entendidas. Pero lo que hay que tener claro es que son acciones escalonadas, que deben de ir poniéndose en práctica a medida que las situaciones se modifiquen, las más sencillas al inicio y algunas puede que nunca; pero es bueno que estén dispuestas y bien estructuradas, por si son necesarias.

Y en esta situación es fundamental que cada uno asuma su papel, los responsables sanitarios desde luego, pero también los profesionales en sus diferentes ámbitos, medios de comunicación, políticos, empresas, docentes... y cada uno de nosotros en particular.

No se puede pedir que el sistema sanitario funcione si cada uno nos empeñamos en saturarlo con nuestras prioridades, si no somos capaces de tener sentido común y realizar un uso racional del mismo.

No es posible generar un clima de confianza y tranquilidad si continuamente alarmamos a la población con titulares mediáticos y tremendistas que más que informar consiguen asustar.

No es bueno generar ideas sobre beneficios de multinacionales a costa de la sanidad; la salud no se debe vender ni comprar, se tiene que conseguir para todos.

No estamos en época de reproches políticos ni oposiciones no constructivas, estamos en momentos de trabajo conjunto y responsable, cada uno desde su ámbito y en la medida de sus posibilidades.

Y todo esto, que los médicos navarros tenemos muy claro, queremos trasmitirlo a la población. Seamos muchos o pocos, los médicos vamos a poner lo mejor de nosotros en todo momento. Basta con mirar las hemerotecas para ver la respuesta de los profesionales sanitarios navarros en los momentos de mayor necesidad, todos la sabemos. No hace falta que digan que puede que nos quiten los permisos y las libranzas de guardia, porque puede que no sea necesario. Déjennos trabajar con tranquilidad, día a día, según sea necesario y sin presiones.

Tiempo tendremos después de hacer un balance de todo lo realizado y de sacar conclusiones para el futuro, pero eso será dentro de unos meses.

María Teresa Fortún Pérez de Ciriza es la Presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Navarra

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