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El jefe de los forenses turcos acusa a los militares españoles de mentir

Bulet Sam guarda restos de ADN para probar su "inocencia".-El general Vicente Navarro les dijo que "no había tiempo para hacer todas las autopsias

Bulet Sam, el forense turco que se encargó de la identificación de los cadáveres de los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42, ha acusado de mentir a los tres militares juzgados en la Audiencia Nacional por la falsa identificación de los cuerpos de 30 de las víctimas. Este facultativo ha rechazado la versión del general Vicente Navarro, uno de los tres acusados, que descargó durante el juicio la responsabilidad de las identificaciones erróneas en el equipo médico turco, y ha dicho que los uniformados españoles sabían que "estaban firmando un documento en el que se detallaba que faltaban por identificar 30 cadáveres". Además, ha dicho que su equipo médico guarda restos de ADN como prueba de su "inocencia".

En declaraciones a la Cadena Ser, Bulet Sam ha asegurado que Vicente Navarro le dijo -en un "inglés perfecto"- que "no había tiempo para realizar todas las autopsias porque había prisa por repatriar los cadáveres para celebrar la ceremonia militar en Madrid". Según la versión del médico forense turco, el ejército español sólo realizó pruebas externas a los 62 militares fallecidos en el siniestro de 2003, y que el general Navarro le aseguró que los "no identificados serían identificados en España". Bulet Sam ha añadido que conserva muestras de ADN de los militares porque, ha explicado, "son las pruebas de su inocencia". "Normalmente conservamos las muestras durante cinco años y, en casos especiales como éste, las conservamos al menos durante 10 años", ha dicho.

Según la versión de Sam, el Ministerio de Defensa dirigido por Federico Trillo intentó que Turquía asumiese los errores de las identificaciones. "El 11 de marzo de 2004, el ex secretario de Estado de defensa, Javier Jiménez Ugarte, vino a Turquía y pidió a las autoridades turcas que aceptáramos todos los problemas que estaban surgiendo", algo que no fue aceptado porque "implicaba decir que la culpa de los errores era del equipo médico turco".