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Cinco años de cárcel para el cura Moure por apropiación indebida

El clérigo tendrá que devolver además los 600.000 euros de la herencia al sobrino de la anciana fallecida

El presidente de la Fundación San Rosendo, el sacerdote Benigno Moure, ha sido declarado hoy culpable de haberse apropiado de los 573.673 euros que conformaban el patrimonio de María Vázquez Covela, fallecida en la residencia geriátrica Os Gozos, en Pereiro de Aguiar (Ourense), centro gestionado por la entidad que preside. El clérigo ha sido sentenciado a cinco años de cárcel, y la fundación tendrá que devolver la cantidad reseñada más los intereses al heredero y denunciante de los hechos, César Vázquez Romero, sobrino de la fallecida. Moure también ha quedado inhabilitado para dirigir instituciones asistenciales durante tres años.

La Audiencia Provincial de Ourense también ha condenado a una multa de quince euros diarios durante ocho meses al notario Alejo Calatayud por considerarle culpable de falsificación de documento público. Fue Calatayud el encargado de dar fe del docuemento en que Vázquez hacía al clérigo "dueño y titular de sus cuentas".

El tribunal considera probado probado que el sacerdote se aprovechó del "deterioro progresivo e irreversible de la capacidad intelectiva" de María Vázquez Covela", que padecía una demencia senil, "con la intención de transferir ilícitamente a la Fundación San Rosendo" el dinero de sus cuentas y el obtenido tras la venta de varias propiedades de la anciana y de su marido, que ya había fallecido. A la muerte de la anciana en 2003, su patrimonio se encontraba "todo disipado".

Recurso y auditoría

Vázquez Romero ha calificado de "ridícula" la sentencia, tanto en sus términos económicos como respecto a la inhabilitación de "sólo tres años" a Moure. "Este señor no puede ejercer jamás porque casos como el de mi tía podrían volver a repetirse", ha advertido. Los términos económicos tampoco le parecen completamente satisfactorios, ya que considera que pierde poder adquisitivo respecto hace diez años. El denunciante ha dado casi por sentado que presentará un recurso.

El sobrino de la fallecida ha reclamado también al Parlamento gallego una auditoría externa sobre las cuentas de la Fundación San Rosendo, de la que ha afirmado que "en estos años creció de manera desorbitada" en un sector en el que cree que "es imposible hacer ese capital en tan poco tiempo". Ha recordado también que la fundación ha recibido cuatro millones de euros en subvenciones públicas, sólo el año pasado.

La fundación que dirige Moure gestiona 54 entidades dedicadas a la prestación de servicios sociales, de las que 48 son geriátricos. En total, 3.000 ancianos están a su cargo. La entidad se constituyó en 1992 con funciones de asistencia social, de forma que ha desarrollado un entramado de centros dedicados al cuidado de ancianos, inválidos y necesitados, alcohólicos, minusválidos físicos y psíquicos y pobres, aunque también ofrece servicio a domicilio a personas y familias necesitadas, guarderías infantiles y comedores sociales.

Aunque San Rosendo también ha extendido sus actividades a otros sectores como el hostelero. Así, gestiona siete centros del Grupo Caldaria: cuatro hoteles y tres balnearios.