Reportaje:

Ballesta renace a golpe de Triball

Hasta 35 locales del entorno sórdido de la Gran Vía pertenecen ya a este grupo de empresarios, 10 de ellos prostíbulos, a los que han echado el cierre.- Las meretrices se están marchando a las afueras

Carteles como éstos inundan la zona que Triball pretende regenerar.
Carteles como éstos inundan la zona que Triball pretende regenerar.AFP

Las prostitutas están abandonado la espalda sórdida y degradada de la Gran Vía madrileña y se están trasladando a las afueras de la capital y a los polígonos industriales. Lo confirma la asociación que les hace de voz y la razón es la apuesta de un grupo de empresarios, agrupados bajo el nombre de Triball, que están dispuestos a revitalizar la zona y a convertirla en un moderno eje comercial, cultural y de ocio. Ya han adquirido alrededor de 35 locales y varios inmuebles enteros del entorno de la Plaza de Soledad Torres Acosta (apodada plaza de la Luna por los cines que había y que tuvieron que cerrar), en las calles de Ballesta, Desengaño, Corredera Baja de San Pablo y Barco. Entre ellos, más de 10 locales de alterne a los que no han tardado en echar el cierre. Es la marea verde.

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Verde es el color corporativo de Triball -de las palabras triángulo de Ballesta-que, arropado en dinero y marketing, pretende realizar una operación de cirugía urbana en el corazón de Madrid, a imagen y semejanza de Tribeca, Nolita y Hell's Kitchen en Nueva York, el Soho londinense y Carnaby Street o el Barrio Latino de París. Los miembros de esta iniciativa, que incluye a 110 comerciantes de la zona y empresarios recién llegados, así como promotores inmobiliarios, afirman que quieren recuperar esta zona, degradada desde hace lustros, a través de un nuevo tejido comercial y dejar atrás aquel barrio de comercios cerrados y de puticlubs para impulsar el comercio tradicional y locales que atraigan a un público que "no sólo busque las marcas más comerciales y que opte por propuestas distintas".

"Intereses ocultos y poco transparentes"

De más de 35 locales cuelga ya su llamativo y juvenil cartel, hasta se han hecho con un cine que exhibe películas porno, uno de los últimos que existe en Madrid. Y más de diez locales de alterne han echado ya el cierre tras haber sido vendidos a los integrantes de esta asociación. Han comprado incluso la sede social de Hetaira, una asociación que lucha por los derechos de las prostitutas y de las personas en exclusión social y que está de uñas con Triball. Hetaria tenía un local alquilado que ha sido vendido al rodillo que apuesta por un Soho a la madrileña y su actual dueño les ha rescindido el contrato. Su portavoz, Carmen Briz, denuncia que se están encontrando "con serias dificultades" para conseguir un nuevo local en la zona. "Nos vemos afectados por el desembarco y no deja de ser un tanto sorprendente que cambian a los vecinos sus formas de vida, a base de la fuerza del dinero de los grandes monopolios empresariales, que ya han comprado otros zonas como la zona de Preciados-Callao", agrega.

Hetaira manifiesta su "perplejidad" por la aparición de ese grupo empresarial que, en su opinión, "quiere comprar todo un barrio y cambiar su fisonomía con intereses ocultos y poco transparentes". La asociación confirma que la iniciativa Triball ha comprado casi todos los locales comerciales del barrio, incluidos todos los lupanares de la zona excepto tres, y alquila algunos de ellos "sólo a negocios concretos, excluyendo locales relacionados con el sexo y discriminando a posibles arrendatarios extranjeros". El presidente de Triball, Eduardo Moreno, se defiende y asegura que "se quiere impulsar el comercio tradicional bueno" y atraer "otro tránsito de gente" a la zona sin acabar con la vida del barrio. Fuentes de Hetaira aseguran que miente. "Han conseguido cerrar ya una de las tiendas de alimentación más emblemáticas del barrio, situada en la Corredera Baja de San Pablo", denuncian fuentes de Hetaira.

Triball explica que ya han puesto a la venta los 35 locales a precios asequibles para atraer al comercio. "El objetivo deesta iniciativa es a largo plazo", sostiene Moreno, que trabaja en este proyecto desde 2007 gracias a la idea de la promotora inmobiliaria en la que trabaja. Aunque aseguran que no tienen nada que ver con el Ayuntamiento de Madrid, lo cierto es que el consistorio decidió en diciembre peatonalizar el triángulo entre las calles Mesonero Romanos, Loreto y Chicote, Nao y Ballesta, lo que supondrá un fuerte empujón para erminar con una de laszonas más sórdidas de la ciudad. Hetaira critica que hayan sido estos empresarios y no los vecinos los que consigan la peatonalización "después de lo que costó que el Ayuntamiento reformara la Plaza de Soledad Torres Acosta".

La primera tienda de Ballesta

"Esta iniciativa empresarial se enmarca en plan contra la esclavitud social de corte abolicionista promovido desde el año 2004 por el Ayuntamiento de Madrid, que lo único que quiere es que las prostitutas no estén en las calles, sin importarles que se vayan a trabajar en lamentables condiciones a clubes o que acaben desperdigadas en polígonos industriales soportando condiciones más difíciles y peligrosas", concluye la asociación. Entre las empresas que ya se han instalado se encuentra Kling, una tienda de moda "que contribuyó a la creación del mercado de Fuencarral", tras el cual llegaron a esa calle todas las grandes firmas de moda. En el barrio también habrá sitio para la cultura con lugares como Espacio Temporal, ubicado en la calle Loreto y Chicote, que rememora el espacio underground de su origen, un garaje repleto de cuadros, teatro, música y danza apadrinado por el violinista Ara Malikian.

Desde el Ayuntamiento, el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, considera "muy positivo" lo que está haciendo este grupo empresarial. Cobo se muestra "encantado" de que en todas aquellas zonas de Madrid en las que exista "cualquier tipo de degradación" haya empresas e instituciones que inviertan y rehabiliten esos barrios con otro tipo de actividades. El vicealcalde añade que el Ayuntamiento siempre ha considerado que el gran problema de la prostitución es la "absoluta esclavitud" a que están siendo sometidas las mujeres por parte de las mafias. Para despejar las dudas, Cobo subraya que el Ayuntamiento no ha prestado ayuda económica al grupo empresarial en la adquisición de locales del entorno de la calle Montera. "No tenemos ninguna participación en esas sociedades", sentencia. Pero además de la peatonalización de este triángulo de calles, el Ayuntamiento estudia las licencias de uso de los locales de sexo y se ha gastado más de medio millón de euros en instalar unas cámaras de vigilancia que entran hoy en funcionamiento.

Los vecinos no parecen muy contentos. La presidenta de la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU), Isabel Rodríguez, afirma que Triball "va a acabar con la 'vida de barrio'" que actualmente tiene la zona de la calle Ballesta. Rodríguez explica que, a pesar de que no están cerrados a nada y que todo el mundo es bienvenido en el barrio, no están "muy de acuerdo" con el modelo que propugna Triball.

La tienda Kling Down Town, de la calle Ballesta, es la primera de triBall.
La tienda Kling Down Town, de la calle Ballesta, es la primera de triBall.
Prostitutas y policías conviven en la calle Desengaño, donde a las cámaras se ha sumado una mayor vigilancia.
Prostitutas y policías conviven en la calle Desengaño, donde a las cámaras se ha sumado una mayor vigilancia.AFP

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