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La pacificación del País Vasco

Ibarretxe aboga por modificar la política penitenciaria

Pide "serenidad y esperanza" ante los momentos de "confusión" ya que, "a pesar de las dificultades, vamos a salir adelante"

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha asegurado hoy que "hay que modificar la política penitenciaria" y ha solicitado a las instituciones que defiendan los derechos de todos sus ciudadanos, incluidos de quienes han cometido "importantes delitos", en referencia a los terroristas de ETA. Durante la IV Asamblea de Udalbide-Udalbiltza, que congregó en Durango (Vizcaya) a 650 electos de PNV y EA, Ibarretxe ha transmitido un mensaje de "serenidad y esperanza" a la sociedad vasca en un momento de "dificultades" y ha pedido a ETA que cese la violencia, porque "por este camino, no vamos a ningún lado".

En un discurso en el que ha abogado por un cambio en las medidas penitenciarias sin referirse a los dos presos de ETA fallecidos recientemente, Ibarretxe ha pedido también a las instituciones que trasladen a ETA que "no se pueden poner bombas, ni destruir batzokis (sedes del PNV), ni Casas del Pueblo o la sede de cualquier otro partido". "No se puede hablar de paz y poner bombas al mismo tiempo", ha sentenciado en un acto que ha contado con la presencia de los máximos dirigentes del PNV y de algunos de EA, pero al que no asistieron el resto de las formaciones, pese a que habían sido invitadas.

Ibarretxe ha reconocido que la situación política vasca vive una etapa de "dificultades", pero ha prometido que la sociedad va a "salir adelante" y requirió "confianza en este país". "Es muy importante que digamos que tenemos confianza y que creemos que la sociedad y las instituciones vascas estamos en nuestro sitio", ha afirmado. Ibarretxe ha recalcado que mientras PNV y EA tienen claro que "somos un país", PP y PSOE no diferencian entre Euskadi y España y, tras recordar que la Unión Europea ha aprobado una consulta sobre la autodeterminación de Montenegro, se ha preguntado por qué este referéndum es imposible para el pueblo vasco. Por otra parte, el presidente de Udalbide-Udalbiltza, Julián Aizmendi, ha reafirmado el compromiso de esta entidad por "la construcción nacional de Euskal Herria".

El derecho a decidir sin exclusiones

Para ello ha reclamado un "amplio consenso" entre las fuerzas políticas vascas sobre el derecho a decidir sin exclusiones y permitir que esta sociedad "encuentre un reflejo en el marco jurídico-político". Según ha destacado en un discurso leído en euskera, esta negociación entre los partidos vascos debe fundamentarse en el rechazo de todas las expresiones violentas y el respeto de los derechos humanos y la necesidad de que "ETA manifieste de forma clara e inequívoca su firme voluntad de poner fin a la violencia".

En un texto leído en castellano por el vicepresidente de Udalbiltza, Jesús María Arrizabalaga, de EA, y en francés por el presidente del PNV del País Vasco Francés, Ramón Camblong, estos electos han recalcado que en la actualidad se viven "momentos particularmente interesantes" para desarrollar el "proyecto de construcción nacional". En declaraciones a los periodistas tras el acto, Iñigo Urkullu, portavoz del PNV, se ha referido a la prohibición por parte del departamento de Interior del Gobierno vasco de los homenajes previstos para hoy en Santurce al preso de ETA muerto Igor Angulo y ha dicho que "la legalidad no la marca Interior, sino que viene dada por sentencias y decisiones judiciales".

Urkullu reprobado que la ilegalizada Batasuna culpara ayer a Interior de cualquier incidente en los homenajes a Angulo, cuando las instituciones vascas deben cumplir con la legalidad y, por otra parte, ETA ya responsabilizó en un comunicado al PSOE y al PNV del fallecimiento de Angulo. El portavoz del PNV ha pedido también un cambio en la política penitenciaria como un elemento de "distensión" y reclamó el cese de la violencia de ETA, de los chantajes y la extorsión. Urkullu ha augurado "situaciones de tensión y enredo" en la sociedad vasca, por lo que ha apelado a la responsabilidad de las fuerzas políticas para "no sembrar más cismas" entre los grupos y no hacer "decaer" la esperanza de paz en la sociedad vasca.