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Pujol acusa a Maragall de provocar "una ruptura profunda" y afirma no temer a la comisión

Mas no acudirá a la próxima cumbre estatutaria al considerar "roto" el diálogo.- El PSC dice que no hay "nada que rectificar" porque no hubo acusación formal.- El PPC pide la convocatoria de elecciones anticipadas porque la legislatura "no da más de sí"

El ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, ha entrado esta tarde en la crisis de las comisiones para acusar a su sucesor en el cargo, Pasqual Maragall, de provocar una "ruptura profunda" en Cataluña con sus "acusaciones extremadamente graves" de corrupción contra CiU, lanzadas en su opinión "para sacarse de encima la presión" del Carmel. Pujol ha afirmado además que no teme a los resultados la comisión de investigación sobre adjudicación de obras públicas durante su mandato. Mientras tanto, el líder del CiU, Artur Mas, ha anunciado que no acudirá a la cumbre estatutaria al considerar "roto" el diálogo, que el PSC ha asegurado que no hay nada que rectificar. El PPC ha pedido la convocatoria de elecciones anticipadas.

Pujol ha convocado a la prensa en su oficina del paseo de Gracia para leer una declaración sobre la "crisis" desatada por las insinuaciones de Maragall sobre un presunto cobro de comisiones del 3% por la adjudicación de obra pública en Cataluña, unas insinuaciones que, según el fundador de CiU, sirvieron "harán mucho daño" al país y "dejarán herida". Pujol, que no se había pronunciado ya que en los últimos cuatro días estaba en Mónaco, ha remarcado que desde que dejó su cargo al frente de la Generalitat ha "procurado actuar con el máximo respeto y deferencia" hacia Maragall. Para Pujol, un presidente debe dedicarse a "fortalecer" la cohesión, lo que requiere "una manera de hacer serena y equilibrada", así como "evitar que el debate político se lleve a extremos sectarios y peligrosos".

En definitiva, "requiere una manera de hacer política y ética que es todo lo contrario de lo que se ha hecho", es decir, que "desde los más altos niveles se hagan públicamente acusaciones muy graves sin pruebas". En su declaración, tras cuya lectura no ha admitido preguntas, también se ha referido a la creación de la comisión de investigación para analizar lo sucedido en el Carmel y la adjudicación de la obra pública entre 1999 y 2005. "Esta comisión "no le da miedo a CiU, ni a mí mismo, máximo responsable de la obra hecha por el gobierno durante estos años", ha señalado. En su opinión, "tanto o más grave" que el derrumbe es que ahora los vecinos han "quedado olvidados". Según Pujol "para sacarse de encima su presión", Maragall "provoca una ruptura profunda en el país", produce el "descrédito" de los políticos catalanes, "hiere la credibilidad de la Generalitat" y "daña gravemente la imagen de Cataluña".

Montilla sale en defensa de Maragall

Mientras tanto, la ejecutiva del PSC ha cerrado filas en torno a su líder, Pasqual Maragall. El primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, ha subrayado que "no hay nada que rectificar" porque el presidente no formuló "ninguna acusación formal". A juicio del PSC, cuando Maragall aseguró la semana pasada en el Parlament que el problema de CiU "se llama 3%", no acusaba a nadie de cobrar comisiones por adjudicar obras públicas, sino que lanzó meramente una "insinuación" y que ha sido "la reacción" de sus adversarios y "el sistema político y mediático, lo que la ha elevado" al nivel de acusación. "Pero nadie ha aportado ninguna prueba en este sentido y, por tanto, nadie ha hecho una acusación formal".

En un intento de superar la crisis, Montilla ha asegurado que el PSC "trabajará para conseguir recuperar el clima de diálogo necesario en nuestro país", para, sobre todo, retomar el proceso de reforma del Estatuto. En este sentido, Montilla ha indicado que es posible su aprobación porque "después de la tormenta vendrá la calma" y porque "al final prevalecerán los intereses de país sobre problemas puntuales". En cambio, Artur Mas, ha explicado hoy que lo que el PSC considera tan solo una "insinuación" es un "gravísimo error" o una "maldad" del presidente de la Generalitat que "lo contamina todo". Por ello, ha dicho que considera "roto" el diálogo con Maragall y que, por tanto, no acudirá a la próxima cumbre sobre el Estatuto catalán, prevista para después de Semana Santa en Sabadell.

Además, ha subrayado que Maragall no tiene ya "autoridad política y moral" para seguir liderando un proceso de reforma estatutaria que ve ahora "hipotecado". "Con sus ignominiosas acusaciones, se ha cargado la capacidad de dialogar y la convivencia política. Su participación en la reforma del Estatut es ahora más un obstáculo y un freno que un motivo de impulso", ha asegurado. Por contra, ICV y el PPC -aunque la juzga prematura- sí que han mostrado su disposición a participar en la cumbre cuando sea oficialmente convocada, mientras que ERC cree que antes de un nuevo encuentro habría que "restablecer un clima propicio".

En concreto, el presidente del Partido Popular de Cataluña (PPC), Josep Piqué, ha exigido a Maragall que "ponga por delante los intereses de Cataluña y de los catalanes por encima de sus intereses personales y de partido, y dé por acabada la legislatura", puesto que a su juicio "no da más de sí". Convocar elecciones anticipadas "lo antes posible" permitiría "abrir una nueva etapa política" y "la regeneración democrática que Cataluña necesita".