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ELECCIONES 2004 | Reacciones en el mundo

Bush aboga por que las tropas españolas sigan en Irak "como quiere el pueblo iraquí"

El presidente electo del Gobierno español ha anunciado que los soldados españoles volverán a casa antes del verano

Estados Unidos no ve con buenos ojos que España retire sus tropas de Irak, tal y como anunció ayer el presidente electo del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. El líder socialista está dispuesto a enviar a los soldados españoles de vuelta a casa el próximo 30 de junio, lo que trastocaría todos los planes de Washington y sus aliados en la zona. Por ello, George W. Bush ha afirmado hoy que es "esencial" que las tropas españolas permanezcan "al lado del pueblo iraquí".

El presidente de Estados Unidos cree que, antes de tomar cualquier decisión, los líderes europeos que se plantean retirar sus tropas "deberían pedir su opinión a los ciudadanos iraquíes, que no quieren que las tropas partan porque quieren ser libres". Y es que Bush no se ha referido explícitamente al caso español, sino que ha respondido a una pregunta sobre la situación en Holanda, donde la mayoría de la población desea retirar sus soldados de Irak, tras entrevistarse en Washington con el primer ministro de ese país, Jan Peter Balkenende.

"Quieren que el mundo se acobarde"

Respecto a los atentados del pasado 11 de marzo, Bush ha reiterado que colaborará con las autoridades españolas, "nuestros amigos", para llevar ante la Justicia a los autores del ataque, que causó 201 muertos. El presidente estadounidense ha señalado que Al Qaeda quiere que "el mundo se acobarde": "Son asesinos a sangre fría que matarán a gente inocente para tratar de debilitar nuestra voluntad". Además, la red terrorista pretende la retirada de las tropas internacionales de Irak porque, en su opinión, sabe que "ésta es una batalla en la guerra contra el terror" y no quiere perderla por temor a que la libertad y la democracia se extiendan en Oriente Próximo".

En Washington, la derrota del Partido Popular se percibe como un revés para el Gobierno de Bush, que vio en España a un fiel aliado en Irak. No obstante, la Casa Blanca ha evitado pronunciarse sobre el posible impacto, material y simbólico, de la retirada de los soldados españoles, y en su lugar ha manifestado su "aprecio y valoración" a la contribución española, como ha señalado un funcionario del Departamento de Defensa.

"Corresponde a cada país decidir el tipo, duración y alcance del apoyo que pueda dar a la coalición", han explicado fuentes de la Casa Blanca a primera hora de la mañana. Aunque Washington asegura ver en el anuncio de Zapatero un gesto simbólico, teme que produzca un efecto dominó; además esta decisión obligará a Estados Unidos a enviar más tropas de ocupación a Irak, una misión complicada debido al despliegue en curso en Afganistán, Haití, Corea del Sur y otros lugares del mundo.