UEM

La “transformación digital” en la Universidad Europea se salda con 150 despidos y 75 bajas voluntarias

Parte de la enseñanza consiste en clases grabadas o simulaciones y se han eliminado grupos y asignaturas

Concentración frente a la Universidad Europea de Madrid para protestar por el ERE, en enero.
Concentración frente a la Universidad Europea de Madrid para protestar por el ERE, en enero.Andrea Comas

En la madrugada de este sábado, la Universidad Europea y su comité de empresa han cerrado el acuerdo del primer Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en España a profesores universitarios: el pacto supone el despido de 150 empleados (la mayoría docentes) y la salida voluntaria de otros 75. La universidad, ahora en manos del fondo de inversión británico Permira, ha recortado las horas de docencia de los profesores y las ha sustituido por “contenidos de alto valor” ―en palabras de la entidad― como vídeos de profesores, webinars internacionales o materiales de simulación o resolución de casos reales, y asegura que ha eliminado grupos muy pequeños y asignaturas poco demandadas. Doce de las 72 horas de una asignatura son en este formato digital.

La Europea facturó 145,7 millones en 2018 y ganó 15,6 millones antes de impuestos. Su ERE no atiende a razones económicas sino de “reorganización de su estructura”. Permira compró a finales de 2018 la Europea Madrid, la Universidad Europea de Valencia, la Universidad Europea de Canarias y otros dos centros de Portugal por 770 millones a Laureate Education, que se define como la mayor red global de instituciones académicas de educación superior del mundo. En total suman 26.000 estudiantes.

Los ministerios de Universidades y Trabajo se han implicado en el conflicto laboral, sobre todo este último, que ha acogido en su sede parte de las negociaciones. “El compromiso rebaja los despidos de los 275 iniciales planteados por la compañía a un máximo de 150″, señalan desde Trabajo. Tras un mes de desencuentros de la empresa y el comité, se solicitó la mediación del ministerio. La reunión de este viernes se celebró bajo la tutela de la directora general de Trabajo, Verónica Martínez Barbero, y se extendió durante más de 10 horas.

El comité de empresa, presidido por USO, ha firmado el preacuerdo ―una indemnización de 45 días por año trabajado con un máximo de 28 meses― y se lo presentará el lunes a los trabajadores. Hasta entonces, Permira declina valorar el pacto, que afecta a sus tres sedes en Madrid (120 de los 150 despidos), Valencia y Canarias. La Universidad Alfonso X El Sabio, la otra institución en manos de un fondo, descarta a este diario hacer un ERE. Aseguran que es el momento de dar a sus alumnos una atención más personalizada. Las universidades se han convertido en un producto de alta rentabilidad para los fondos y son muchos los interesados en comprar campus.

Los alumnos, indignados

Los trabajadores han organizado protestas hasta el final, a las que han acudido muchos estudiantes, quienes no han dejado de mostrar su repulsa al ERE en redes sociales. Cada universitario abona unos 1.200 euros al mes por la docencia. Medicina cuesta en torno a 20.000 euros al año. En un vídeo, varios alumnos se preguntan: “¿En qué momento se nos tiene en cuenta?”. Y una responde: “Nos hemos dado cuenta de que las clases virtuales no sustituyen a las presenciales”. “Nos prometieron una educación basada en un aprendizaje experiencial”, se queja otro. “Limitan nuestro futuro, nuestro valor como profesionales”, contesta un tercero.

“Nuestros alumnos van a seguir recibiendo sus 25 horas por crédito sobre la base de nuestro modelo, que son las clases presenciales, las prácticas y las actividades académicamente dirigidas”, insisten desde la Universidad Europea. Las agencias de evaluación regionales van a comprobar que la calidad de la enseñanza no se está resintiendo con estos cambios didácticos.

Casi 39.000 personas firmaron una petición en change.org para que el ERE no fraguase y el asunto llegó hasta a la Asamblea de Madrid, donde el Gobierno regional, encargado de velar por la calidad de la docencia, tuvo que responder a las preguntas de Más Madrid y el PSOE. “Esto no es solo un conflicto laboral, es la huella de un debate mucho más profundo. Una ofensiva contra el concepto mismo de universidad. ¿O acaso alguien puede llamar universidad a un catálogo de vídeos enlatados?, denunció Clara Ramas, diputada de Más Madrid, doctora en Filosofía y profesora de la Universidad de Zaragoza.

Permira sigue agrandando el negocio. Acaba de conseguir la aprobación del grado en Veterinaria ―costosísimo― que contará con el “primer hospital simulado veterinario de Europa” ―según la universidad―, y continúa contratando profesores, como muestran los anuncios de puestos de trabajo en la plataforma Linkedin.

Siga EL PAÍS EDUCACIÓN en Twitter o Facebook

Apúntese a la Newsletter de Educación de EL PAÍS

Lo más visto en...

Top 50