“Quien más probabilidades tiene de iniciar un brote en un centro educativo es un profesor”

El investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona Jordi Sunyer, uno de los mayores expertos en covid y escuela en España, afirma que cabe esperar más contagios en los institutos que en los colegios

Jordi Sunyer, jefe del programa de Infancia y Medioambiente del Instituto de Salud
Global de Barcelona.
Jordi Sunyer, jefe del programa de Infancia y Medioambiente del Instituto de Salud Global de Barcelona.

Jordi Sunyer, nacido en Barcelona hace 62 años, es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Pompeu Fabra, jefe del programa de Infancia y Medio Ambiente del Instituto de Salud Global (Isglobal) y una de las personas que más sabe en España de la relación entre covid y escuela.

Pregunta. ¿Cómo espera que sea el curso? ¿Habrá tantas cuarentenas que harán inviable la normalidad escolar?

Respuesta. Confiemos en que no. Los modelos no predicen esto, y el inicio de curso en Francia y Alemania tampoco lo avalan. Los estudios recientes en Cataluña sobre la experiencia en los casales [campamentos] de verano, que coinciden con la mayoría de estudios, sugieren que los niños gestionan mejor la enfermedad y participan menos en las cadenas de contagio. Será importante contar con test rápidos, cuyo resultado se conozca en 15 minutos y tengan una buena fiabilidad. Hay prototipos prometedores y puede que tengamos alguno para Navidad que permita hacerle un test a tu hijo si se encuentra mal o, si un niño da positivo, hacérselo rápidamente a toda la clase. Los cribajes generales con PCR son poco útiles, porque tienen que ser repetidos. Los avances, creo, vendrán por esta vía mucho antes que por las vacunas.

P. ¿En qué etapas educativas cabe esperar más contagios?

R. El mayor brote hasta la fecha en Europa se produjo en un instituto. En ellos se han producido más brotes que en primaria y es lo esperable que suceda aquí. Lo que hemos visto también, en múltiples países en primavera y donde ya ha empezado el nuevo curso, es que quien tiene mayor probabilidad de iniciar un brote es el personal docente. Es fundamental cuidar el uso de la mascarilla, la distancia y la ventilación en las salas de profesores.

P. ¿El mayor riesgo proviene de los profesores?

R. Sí, eso indican los artículos publicados hasta ahora, por ejemplo en Inglaterra. Es como en los hospitales, donde hubo grandes focos de contagio en las salas de enfermeras y de auxiliares. Se encontraban para descansar, se relajaban, y se infectaban. Lo contaban todas. En Cataluña tuvimos un brote en el Delta del Ebro, donde había incidencia muy baja, y los casos vinieron de un claustro de profesores. Las salas de docentes tienen que estar bien ventiladas, porque si no lo están, la distancia no es suficiente debido a los aerosoles [gotas de tamaño muy pequeño que aguantan cierto tiempo en el aire]. Y la mascarilla, a veces, deja de ser eficiente porque la gente se la quita, porque ya está harta, o se la pone por debajo de la nariz.

“El mayor brote hasta la fecha en Europa se produjo en un instituto”

P. ¿En los centros educativos españoles se está haciendo lo bastante en el terreno de la ventilación?

R. Sabemos que la ventilación soluciona el problema de los aerosoloes al dispersarlos inmediatamente. Nos faltan protocolos que digan cómo se han de ventilar los centros y, en caso de que no pueda hacerse de forma natural, porque no haya ventanas o solo haya una en un aula muy grande, lo cual es insuficiente, contemple opciones como la ventilación artificial. Hay colegios donde están midiendo si una clase se ventila bien o no con medidores de CO2 que son baratos, cuestan unos 35 euros. En algunos lo están haciendo los padres.

P. ¿En qué consiste la ventilación artificial?

R. Son depuradoras de aire con filtros HEPA, que filtran la totalidad de las partículas ultrafinas, más pequeñas que los virus. Es decir, los virus los capturan todos. Tienen un coste, quizá mil euros, pero si se compara con los días de trabajo que pueden perderse en la cuarentena de una clase, sería eficiente. Además, son portátiles, pueden usarse en más de una clase. Y solo harían falta en las aulas y salas que no tengan una buena ventilación natural. En Estados Unidos, el protocolo para las escuelas del Centro de Control de Enfermedades (CDC) las prevén. En China, que es la gran promotora de esta tecnología, y otros países de Asia se usan. Y en algunos lugares de Europa también.

P. Al principio de la pandemia había mucha preocupación por el contagio a través del contacto con objetos, los fómites. ¿Ahora hay menos?

R. Los estudios sugieren que la mayoría de contagios se producen de manera directa de persona a persona. En el caso de los brotes también es importante la vía aérea por aerosoles en un espacio cerrado. Es importante, sin embargo, lavarse las manos porque queda un pequeño porcentaje de casos que se explican por la vía indirecta, los fómites.

“Es imposible practicar deporte con mascarilla. Y los niños deben practicar deporte por múltiples motivos”

P. La hora del recreo también preocupa menos.

R. La mayoría de brotes se producen en el interior. Por ello sería muy útil utilizar al máximo los patios y los espacios abiertos, incluso para actividades docentes. Dicho esto, si existe un contacto intenso y continuado con un portador este también puede contagiar en el aire libre. Pero el patio es el espacio más seguro.

P. ¿Es un riesgo que los niños practiquen deporte? ¿Deben hacerlo con mascarilla?

R. Es imposible practicar deporte con mascarilla. Y los niños deben practicar deporte por múltiples motivos: su desarrollo mental, físico, social. Siempre que sea posible debe realizarse en el espacio abierto, y si es una cancha esta debe estar bien ventilada. El riesgo en la práctica de deportes seguramente es mayor en los vestuarios. Allí debería ponerse más atención.

P. ¿Son muy grandes los grupos en España?

R. Lo ideal sería que fueran de 20 alumnos y todavía mejor, de 15.

P. Visto ahora, ¿fue un error cerrar masivamente en marzo los centros educativos?

R. Ahora es fácil opinar. Con lo que sabíamos en marzo, me parece razonable lo que se hizo. En abril, sin embargo, ya se podrían haber abierto para actividades o acogidas no lectivas. Y en mayo se podría haber hecho una vuelta progresiva.

P. ¿Se reabrieron demasiado poco en mayo?

R. Sí, me sorprende esta diferencia con el resto de Europa, donde con una evolución similar de la pandemia se abrieron los colegios.

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