La covid pone en riesgo las prácticas en hospitales

Madrid, Murcia, Ceuta y Melilla retrasan la llegada de los alumnos de Medicina y Enfermería, carreras en las que la praxis clínica es esencial

Miembros del equipo sanitario del hotel medicalizado de La Paz, el 16 de abril.
Miembros del equipo sanitario del hotel medicalizado de La Paz, el 16 de abril.Samuel Sánchez

El 1 de septiembre el Gobierno madrileño anunció que retrasaba el inicio de las prácticas de los estudiantes de ciencias de la salud en los hospitales —según la Comunidad para cerciorarse de su seguridad en plena pandemia— y tres días después se sumaba el Gobierno de Murcia. En paralelo, la Universidad de Granada, que imparte Enfermería en Ceuta y Melilla, está pendiente de que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) acepte las prácticas en las ciudades autónomas y este no las considera esenciales. Melilla reclamó este viernes la aplicación del estado de alarma en la urbe, lo que complica más que acudan los alumnos a su hospital o a los ambulatorios.

Así que, preocupados por que se produzca una reacción en cadena, las conferencias de decanos de Medicina y Enfermería se han movilizado. Primero emitieron un comunicado conjunto en el que recordaban que la experiencia es esencial en su formación y que “si en el curso 2020/21 disminuyeran de nuevo las prácticas clínicas, se podría cuestionar el reconocimiento del título en la UE”.

A mitad de esta semana las conferencias de decanos —que representan a 44 centros que imparten Medicina (42.000 universitarios) y a 94 de Enfermería (44.000 alumnos)— enviaron una carta a los ministerios de Sanidad y Universidades, los Gobiernos autonómicos y la conferencia de rectores en la que reclaman una solución a este problema. De forma que, de urgencia, el ministro Manuel Castells incluyó la petición como punto del orden del día de la Conferencia de Política Universitaria que se celebró este viernes sin ningún compromiso concreto de los consejeros autonómicos en este sentido.

“En Madrid y Murcia se están manteniendo reuniones para que puedan restablecerse esas prácticas. Se necesitan planes de contingencia, informar a los alumnos, hacer test serológicos”, explica el decano de Medicina en Málaga, Pablo Lara, que preside a su vez la conferencia de su rama.

El pasado curso parte de las horas de prácticas se sustituyeron por actividades telemáticas, pero a ojos de los rectorados fue una excepción que no puede repetirse. En Madrid el retraso afecta ya a los estudiantes de las universidades Autónoma y Europea. En Murcia no han arrancado las clases. Entre ambas regiones se imparte Medicina o Enfermería en seis centros públicos y cuatro privados.

El Gobierno, los rectores y las agencias de acreditación permitieron este año que los estudiantes se graduasen con menos prácticas —habían terminado el 70% de las horas del último curso antes de confinamiento y les faltaba el trabajo fin de grado (TFG)— pero si este curso se perdiesen más horas se pondría en riesgo el título. En ese caso España tendría que pedir la excepcionalidad a Europa y los estudios no se reconocerían en otros países hasta que no se cumpliesen los requisitos mínimos de formación.

La seguridad de estos alumnos preocupa. Este jueves la Universidad Católica de Valencia suspendió sus prácticas después de que seis de sus 130 alumnos de sexto de Medicina dieran positivo en un test PCR tras acudir a una reunión preparatoria de sus prácticas en el hospital Llluís Alcanyís de Xàtiva. Este viernes se repitió la prueba a estos supuestos contagiados y en esta ocasión el resultado fue negativo. Ahora se les va a someter a una prueba serológica, según informó Efe.

Test serológicos

“En Andalucía van a hacer serológicos de entrada. Ya hay en Córdoba, que es donde han empezado las clases. Si faltan profesionales en los hospitales, los estudiantes pueden colaborar en tareas de rastreo, de información, consulta”, enumera Lara. En la privada Universidad de Navarra —muy centrada en ciencias de la salud y con un hospital de envergadura— se ha sometido a la prueba a todos los estudiantes del campus. Pero la conferencia de rectores (CRUE) descarta que haya test a todo el alumnado.

El martes los universitarios como los decanos se movilizaron y fueron trending topic en Twitter bajo el hashtag #NoSinMisPrácticas. Antonio Pujol, presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, recuerda que los alumnos son los más interesados en volver a los hospitales. Al inicio de la pandemia, cuando el Gobierno anunció la contratación de alumnos de último curso como personal de apoyo durante tres meses, 6.000 estudiantes mostraron en una encuesta su voluntad de trabajar (había 7.000 en sexto).

Casi la mitad de la carrera de Enfermería son prácticas. Alicia Andújar, presidenta de la Asociación Estatal de Estudiantes de Enfermería, terminó el pasado curso, a trompicones, el último año en la Universidad Complutense y ahora se enfrenta al TFG. Recuerda cómo le quedaban los rotatorios que exigen una mayor formación —por eso se dejan para el final— pues son los de cuidados más especializados y con una tecnología más compleja: urgencias, UCI y reanimación. “Pasamos miedo de no graduarnos”, reconoce.

El miércoles los presidentes de las conferencias y los representantes de los estudiantes mantendrán una reunión telemática con el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón. Y mientras, el Colegio de Médicos de Murcia reclama una solución al Gobierno regional para las prácticas: “Ahora más que nunca, de las acciones acertadas o erróneas que se tomen en la formación de estos profesionales, dependerá nuestra salud”.

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