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Bancos
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Pérdidas latentes en deuda pública

El saldo neto del brusco incremento de los tipos es negativo para la banca

Deuda pública
Vista del Banco Central Europeo, en Fráncfort.DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)

Mucho se habla de cómo la banca se verá beneficiada por el repunte de tipos que ya ha tenido lugar en las curvas de mercado, en anticipación de las elevaciones que llevará a cabo el BCE en los próximos meses. Tal creencia probablemente queda reforzada con el anuncio realizado por el presidente del Gobierno de imponer un impuesto extraordinario temporal a los bancos. Y sin embargo, la relación entre los tipos de interés y el binomio rentabilidad/valor económico de los bancos es mucho más compleja, especialmente en un contexto de elevación muy rápida, como la que estamos viviendo, de las curvas de tipos más representativos (euríbor y tipos de la deuda pública).

En el lado favorable de la balanza, es cierto que una normalización del euríbor en terreno positivo, tras más de un lustro en negativo, debería ser beneficioso para el margen de intereses, aunque con un considerable retardo en la repreciación de los préstamos a tipo variable; y cuando esta se produzca, coincidiendo con una ralentización de la actividad, es altamente probable que la morosidad aumente, obligando a nuevas dotaciones bancarias frente al riesgo de crédito. Pero donde realmente impactará adversamente en los bancos el reciente tensionamiento de los tipos es en sus carteras de renta fija, mayoritariamente materializadas en deuda pública estatal. Según la Autoridad Bancaria Europea (EBA), al cierre de 2021 los bancos españoles tenían en sus balances algo más de 250.000 millones de euros de valores de deuda pública española, lo que representa un 7,5% de su balance total en términos consolidados, y más del 12% sobre el balance agregado del sector en España.

Teniendo en cuenta la estructura de vencimientos de esa deuda en los balances bancarios, de la que también informa la EBA, la duración media es de unos cuatro años, lo que quiere decir que el repunte de la curva de tipos experimentado por la deuda pública española desde inicio del año (algo más del 1,5%) se traduciría en una pérdida de valor de algo más del 6% sobre esos 250.000 millones de deuda pública en los balances.

Aunque sólo una fracción (en torno al 10%) de esas tenencias de deuda pública se considera cartera de negociación, con reflejo en las cuentas de resultados, lo cierto es que la totalidad de esos 250.000 millones ha perdido valor económico (unos 15.000 millones en agregado), parte del cual supondrá inmediatamente un impacto negativo en solvencia, si bien, su efecto en margen se materializará en los próximos cuatro años.

Con semejante pérdida latente en las tenencias de deuda pública, y a la espera de las nuevas provisiones a incorporar en anticipación del deterioro cíclico y del propio aumento de tipos, no es improbable que, en el vigente contexto, el saldo neto del brusco incremento de tipos que ya se ha producido sea negativo para la banca.


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