Una aplicación de citas para seducir a los mejores programadores

Joppy facilita la contratación de informáticos al vincular a 40.000 desarrolladores con ofertas laborales afines

David Mundo, a la derecha, y Antonio Santiago, fundadores de Joppy.
David Mundo, a la derecha, y Antonio Santiago, fundadores de Joppy.

La idea original era crear una solución digital que permitiera a empresas fichar a equipos tecnológicos que ya trabajaran conjuntamente en otra compañía. Pero los desarrolladores Antonio Santiago y Felipe Saal y el diseñador web David Mundo acabaron conformándose con algo en principio menos ambicioso: facilitar que, en un sector con casi pleno empleo como la programación, las firmas lo tuvieran más fácil al contratar. Los profesionales recibían en ocasiones decenas de ofertas cada mes, pero pocas les interesaban, así que lo vieron claro: había que hacer llegar a cada uno solo las más afines y tratar de obtener una ganancia por la intermediación.

Así nació en 2018 Joppy. Sus fundadores se habían conocido un par de años antes en LetGo, una plataforma de venta de segunda mano similar a Wallapop, y de ahí pasaron en bloque al agregador de anuncios catalán Trovit. Un movimiento que, según cuenta Mundo por videollamada, les permitió “conocer otro tipo de emprendimiento”. “Creo que ya entonces teníamos en mente, sobre todo yo, dejar atrás una compañía que crecía y crecía a base de recibir financiación, sin apenas ingresar dinero, y poder aprender de otra que priorizara la rentabilidad”. Con 150.000 euros facturados en 2021 y una previsión que incluye obtener beneficios este año, uno de los objetivos de estos emprendedores radicados en Barcelona es materializar esta filosofía en Joppy.

La plataforma que han creado funciona como las principales aplicaciones de citas. El programador introduce su perfil específico, el lenguaje o lenguajes que domina, el salario que quiere y si desea teletrabajar, y comienza a recibir las ofertas que se le ajustan. Finalmente, se abre un chat con aquellas a las que ha dado el visto bueno. “Tenemos 40.000 desarrolladores y unas 1.000 empresas registradas, desde start-ups muy tecnológicas hasta compañías más grandes como la consultora NTT DATA [la antigua Everis] o el grupo textil Mango”, revela.

Joppy facilita entre 10 y 15 incorporaciones mensuales. En sus orígenes, recibían 999 euros por cada contrato firmado, pero ahora cobran el 7,5% del sueldo anual bruto del trabajador. Un “cambio de estrategia” fruto de una reflexión que también les hizo incorporar como cuarto socio (y consejero delegado) a Nico Bour, fundador de Uvinum. “Nos pesaba la parte de negocio”, concede el emprendedor, y asegura que estaban infravalorándose con una tarifa muy baja. Las agencias de reclutamiento cobran, de hecho, bastante más. Según Mundo, “entre un 15% y un 25% del salario firmado”, que para programadores con entre 3 y 5 años de experiencia es de unos 45.000 euros brutos. Pero el de la contratación es un mercado muy saturado, y por eso en Joppy optan por competir por precio. No obstante, Mundo cree que los fortalece su gran número de inscritos y optarán pronto a pasos como el de Circular, competidora especializada en incorporar talento tecnológico, que acaba de captar siete millones de financiación.


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