Las turbulencias regresan al mercado ‘cripto’ con el rescate urgente de FTX

Binance anuncia un acuerdo para comprar a su rival, que en las últimas horas ha sufrido una peligrosa crisis de liquidez

Los fundadores de Binance, Changpeng Zhao, y FTX, Sam Bankman-Fried.
Los fundadores de Binance, Changpeng Zhao, y FTX, Sam Bankman-Fried.

Fin del sopor en el universo de las criptomonedas. No eran pocos los inversores que tras cinco meses de relativa calma, sin la volatilidad ni las emociones fuertes que acostumbran a proporcionar, se quejaban del aburrimiento de unas cotizaciones laterales y carentes de los bandazos de antaño. Este martes, el mercado salió de su letargo bruscamente, pero no lo hizo hacia el rumbo que sus seguidores habrían esperado. La noticia de que la plataforma de compra y venta de criptomonedas FTX, con sede en Bahamas, ha pedido a su rival Binance que la rescate ante la crisis de liquidez que sufre ha devuelto la inestabilidad a estos activos.

Con los recientes colapsos de Luna, Celsius y Three Arrows Capital todavía muy frescos en la memoria, y en un ámbito donde la confianza es un bien tan frágil como fundamental, la sensación de vulnerabilidad por la crisis de FTX ha hundido el precio del bitcoin a nuevos mínimos anuales por debajo de los 18.000 dólares —se deja un 62% este año—. Y ha golpeado también a ethereum, la segunda mayor criptomoneda por capitalización.

El canadiense Changpeng Zhao, consejero delegado de Binance, la plataforma más usada del mundo para comprar y vender criptomonedas, desveló los contactos a través de un mensaje de Twitter, la red social de la que también son accionistas, dado que acompañaron a Elon Musk en la operación invirtiendo 500 millones de dólares. “Esta tarde, FTX solicitó nuestra ayuda. Hay una importante crisis de liquidez. Para proteger a los usuarios, firmamos una LOI no vinculante, con la intención de adquirir completamente FTX.com y ayudar a cubrir la crisis de liquidez”, anunció.

Se desconocen las cifras de la transacción, pero lanzarse en brazos de su mayor competidor ha sido la decisión desesperada tomada por el fundador y consejero delegado de FTX, Sam Bankman-Fried, para evitar males mayores. En las últimas jornadas. el valor de los tokens de la compañía se ha desplomado más de un 76% tras acelerarse las retiradas de depósitos, de hasta 6.000 millones netos en solo 72 horas, según reconoció el directivo en un mensaje interno enviado a su personal en la mañana de este martes, al que tuvo acceso Reuters. “Siento no haberlo hecho mejor”, se disculpó.

El declive de FTX supone también el del propio Bankman-Fried. El joven era, a sus 30 años, la segunda mayor fortuna nacida de las criptomonedas, precisamente por detrás de Zhao. Forbes llegó a cifrar su riqueza en 24.000 millones después de que FTX fuera valorada en 32.000 millones en una ronda de financiación. Y su influencia alcanzaba otros ámbitos: fue el segundo mayor donante de la campaña electoral hacia la Casa Blanca del hoy presidente demócrata Joe Biden —5,2 millones de dólares (una cantidad similar en euros), solo por debajo de los 56 millones de Michael Bloomberg—.

Además, Bankman-Fried se había mostrado públicamente partidario del llamado “altruismo efectivo”, una filosofía que se basa en maximizar el bien que puedes hacer a los demás con tu dinero. Como Zhao, expresó su intención de donar su fortuna en un futuro, todavía en vida. “Misión cumplida”, ironizaba un usuario de Twitter después de que miles de millones de su patrimonio se esfumaran en cuestión de horas por los problemas de la firma que fundó.

El jefe de FTX también se refirió en Twitter a la operación de venta a Binance —que no incluye su división en EE UU—. La justificó por la necesidad de frenar la huida de inversores. “Nuestros equipos están trabajando para eliminar la acumulación de retiros. Esto eliminará las crisis de liquidez; todos los activos estarán cubiertos 1:1. Esta es una de las principales razones por las que le hemos pedido a Binance que entre”, argumentó.

Dados los citados precedentes de Luna o Celsius, donde cientos de miles de personas perdieron casi todo lo invertido, el objetivo de Bankman-Fried es contener la estampida, algo a veces tan complicado como agarrar al vuelo un cuchillo en plena caída. Con la venta a Binance, sin embargo, cree que la situación se estabilizará. “Lo más importante es que los clientes están protegidos”, dijo, y agradeció a Zhao, hasta hace poco su mayor competidor, por su “increíble trabajo en la construcción del ecosistema criptográfico global y en la creación de un mundo económico más libre”.

Más poder para Binance

Es pronto para valorar el alcance de este nuevo fiasco para el sector, que está viviendo un año 2022 para olvidar, tanto por la caída en picado del precio de las criptomonedas como por la desaparición del tablero de actores considerados fiables por muchos de los que ven en estos activos digitales un enorme potencial por su capacidad para arrebatar a los bancos centrales el control del dinero y descentralizarlo.

Una consecuencia inmediata es el creciente poder de Binance. Su rescate es, en parte, un acto de egoísmo. La plataforma obtiene más ingresos cuantas más operaciones realicen sus clientes, sean de compra o de venta, pero si decae el entusiasmo por los criptoactivos, o los riesgos se vuelven inasumibles para cada vez más inversores, sus cuentas también se resentirían, por lo que el nuevo seísmo que habría supuesto un colapso descontrolado de FTX probablemente habría tenido efectos colaterales más graves para todo el ecosistema cripto que su absorción.

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Sobre la firma

Álvaro Sánchez

Redactor de Economía. Ha sido corresponsal de EL PAÍS en Bruselas y colaborador de la Cadena SER en la capital comunitaria. Antes pasó por el diario mexicano El Mundo y medios locales como el Diario de Cádiz. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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