El jefe de la mayor petrolera de Europa defiende los impuestos sobre las energéticas

Ben van Beurden, que dejará su cargo en Shell a finales de año, cree que “de una u otra forma” debe producirse una “intervención gubernamental” para proteger a los sectores más desfavorecidos

El consejero delegado de Shell, Ben van Beurden, en una imagen de archivo.
El consejero delegado de Shell, Ben van Beurden, en una imagen de archivo.Sergio Moraes (Reuters)

En un movimiento extraño en un sector como el energético, en el que prácticamente todos los directivos se han posicionado frontalmente en contra de los impuestos sobre los beneficios extraordinarios derivados de la crisis, el primer ejecutivo de la petrolera angloholandesa Shell, Ben van Beurden, ha animado este martes a los Gobiernos europeos a gravar a las empresas para —con lo recaudado— ayudar a los segmentos más débiles de la sociedad.

“De una u otra forma tiene que haber una intervención gubernamental para proteger a los más pobres; eso probablemente significa que tienen que gravar a las personas que están en esta sala para poder pagarlo”, ha defendido, ante la plana mayor del sector durante su participación en el Energy Intelligence Forum que se celebra estos días en Londres. “No se puede tener un mercado que se comporte de esa manera: eso va a dañar a una parte significativa de la sociedad”. Van Beurden, que anunció el pasado 15 de septiembre que dejará su cargo en la petrolera más grande de Europa a finales de este año, cree que los altos precios de la energía y la enorme volatilidad en los mercados representan una seria amenaza para la estabilidad social.

Las palabras del consejero delegado de Shell llegan en un momento clave, con nuevos gravámenes sobre las energéticas y, en menor medida, sobre la banca, en varios países europeos —entre ellos, España o el propio Reino Unido— y con muchos ejecutivos de los sectores petrolero, gasista y eléctrico poniendo el grito en el cielo contra la medida. La Comisión Europea se ha erigido en gran defensora de esos nuevos tributos, con una apuesta decidida para recaudar unos 140.000 millones de euros por esa vía.

“Es algo que, como sociedad, tenemos que aceptar. Se puede hacer de manera inteligente o no tanto; por eso creo que tenemos que tener un debate al respecto, porque es inevitable”, ha deslizado Van Beurden, que, en cambio, se ha mostrado este lunes en contra de cualquier intervención para imponer un límite sobre el precio del gas importado, reclamado por 15 de los 17 países de la UE pero sobre el que Bruselas ha mostrado sus dudas. “¿Podemos intervenir de manera significativa en los mercados gasistas europeos? Ese es un escenario desafiante”. La solución, ha enfatizado, no pasa por un movimiento de ese tipo, sino por “proteger a quienes más lo necesitan”.

El jefe de Shell se embolsó 8,2 millones de euros en 2021, un ejercicio en el que la petrolera regresó a beneficios con una ganancia neta de casi 18.000 millones. En lo que va de 2022, los números verdes del gigante energético van camino de marcar un récord histórico.

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