Iberdrola pide a miles de clientes en Francia que se cambien a otra compañía por el alza de precios

La eléctrica advierte a los usuarios que si renuevan su contrato en octubre pagarán el doble que la tarifa aprobada por el Gobierno

Logotipo de Iberdrola en su sede operativa en Madrid.
Logotipo de Iberdrola en su sede operativa en Madrid.Reuters

Iberdrola ha recomendado a miles de clientes en Francia a los que les vence su contrato en octubre que se pasen a otra compañía argumentando que el alza de los precios de la electricidad hace inviable que pueda ofrecerles “una tarifa competitiva” respecto a la tarifa regulada que fija el Estado. Por el momento, los contratos afectados son solo los que tienen que renovarse en octubre para todo un año, que representan el 2% de los clientes totales que tiene la eléctrica española en Francia. Iberdrola calcula que el precio que les podrá ofrecer para renovar su contrato, de acuerdo a la cotización a futuro de la energía en los mercados, sería el doble o el triple que el fijado en las llamadas tarifas reglamentadas de venta (TRV), que son supervisadas por el Ministerio de Energía francés, ofrecidas principalmente por la empresa pública EdF y que este año tienen por ley un tope de subida del 4%.

Por ello, Iberdrola ha enviado un correo en los últimos días a todos sus clientes franceses cuyos contratos terminan en octubre sugiriéndoles el cambio a la competencia, según adelantaban este fin de semana varios medios franceses y han confirmado este lunes fuentes de la empresa española. Se trata de menos de 10.000 usuarios, según la compañía, que renuncia a intentar renovarles el contrato. La empresa no publica datos de cuántos clientes tiene en Francia, pero fuentes del sector citadas por Reuters calculan que son entre 400.000 y 500.000, con lo que se sitúa como la segunda eléctrica en el país galo.

En Francia, los contratos de las eléctricas con un cliente se cierran anualmente a un precio fijo que tiene en cuenta la cotización en los mercados. En el último año, la escalada de la energía ha alterado notablemente las condiciones en las que se calculan e Iberdrola asegura que, en su caso, le resulta imposible ofrecer unas tarifas similares a las que había hasta ahora porque no le resultaría rentable.

La empresa afirma que ha tomado la decisión de advertir a sus clientes por “transparencia”, y ante las condiciones de extrema volatilidad del mercado, para que les dé tiempo a cambiar de empresa y evitar encontrarse con una renovación automática que supondría un incremento sustancial del precio que tenían en el contrato que acaba en octubre. Hasta ese mes, les ofrecerá el servicio según lo acordado, y mientras, pueden gestionar su traslado a otra empresa.

Fuentes de Iberdrola han explicado que aún es pronto para saber qué estrategia tomará con los clientes cuyos contratos se renuevan en noviembre, y en sucesivos meses, y que dependerá de la evolución de los precios de la energía.

La alternativa para estos clientes es pedir el cambio a EdF, que ofrece las tarifas reglamentadas de venta, y a la que ya se acogen el 67% de las familias en Francia para frenar el alza de la factura eléctrica, ya que este año no pueden subir más del 4% por decisión del Gobierno, que anunció la medida en febrero. En España, se ha optado por poner en marcha, a partir de junio, un mecanismo que establece un tope sobre el precio del gas que utilizan las centrales de ciclo combinado para generar electricidad, con el objetivo de contener los precios de la factura de la luz de forma indirecta.

Iberdrola ha asegurado que la petición a miles de clientes para que se vayan a la competencia no implica un retroceso en su compromiso con el mercado francés, como Leclerc Energies, que dejó de vender electridad hace unos meses, o CDiscount Energie, que ya no acepta nuevos clientes. “Iberdrola continuará suministrando a los clientes franceses”, según fuentes de la firma española.

Tras la apertura del mercado eléctrico francés a nuevas empresas hace dos años, algunas empresas como Iberdrola apostaron por este país con ofertas a veces inferiores a las de EdF gracias a la caída de los precios de la energía en los mercados. Desde 2021, la compañía participada por el Estado francés (tiene un 80% del capital y recientemente informó de sus planes para hacerse con el 20% restante) ha perdido miles de clientes. Pero la subida de los precios del último año ha complicado a sus rivales ser rentables y la tendencia se ha revertido.

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Cristina Galindo

Es periodista de la sección de Economía. Ha trabajado anteriormente en Internacional y los suplementos Domingo e Ideas.

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