El Ibex pierde un 3% en la semana ante el temor a una ralentización económica

El selectivo español ha cerrado este viernes con una subida del 0,84%

Vista de las pantallas que muestran la evolución del IBEX 35.
Vista de las pantallas que muestran la evolución del IBEX 35.Altea Tejido (EFE)

Los mercados financieros dejan atrás una semana amarga. La subida de tipos de interés por parte de los bancos centrales ha noqueado a las Bolsas, que se encuentran cerca de sus niveles más bajos del año. Los inversores se han decantado por una fuerte ola de ventas ante el miedo a una posible recesión económica. Los índices europeos han intentado corregir el rumbo este viernes, tras las caídas acumuladas en las sesiones anteriores. El Ibex 35 ha despedido la jornada con una subida del 0,84%. Sin embargo, en su tercera semana en rojo ha perdido un 3% de su valor. Los otros parqués del Viejo Continente han tenido un comportamiento similar. Fráncfort ha cerrado con un avance del 0,64% y Milán del 0,25%. París, por su parte, no ha conseguido rebotar y se ha dejado un 0,04%. Wall Street, tras la debacle de la víspera, sigue dando bandazos: tras anotarse tímidas subidas en la apertura, el Dow Jones y el S&P 500 han vuelto a teñirse de rojo en el cierre de los mercados europeos.

Dentro del selectivo español, Sabadell y Bankinter destacan entre los valores que más han avanzado (5%). El banco Santander ha ganado este viernes casi un 2%, tras anunciar que propondrá a Héctor Blas, actual consejero delegado de Santander México y responsable de la región de Norteamérica, como consejero delegado del Grupo, en sustitución de José Antonio Álvarez. En el lado contrario, Repsol, Naturgy y Enagás han sido los valores más perjudicados, al dejarse entre un 2% y un 4%.

El vencimiento de los contratos trimestrales de opciones y futuros, conocido como cuádruple hora bruja, ha abocado la sesión de este viernes a una mayor volatilidad. Este momento se produce siempre al cierre de la tercera semana de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre. Además, esta mañana se ha dado a conocer el IPC de la zona euro, que se ha situado en un 8,1% en mayo frente al 7,4% del mes anterior. Se trata de un dato clave para determinar la evolución de los precios en un entorno de inflación desbocada.

Los alzas de tipos anunciados el jueves por el Banco de Inglaterra y el de Suiza, siguiendo la estela de la Reserva Federal (Fed), confirman que la inflación representa actualmente el principal problema para los bancos centrales, incluso a expensas de provocar una fuerte ralentización del crecimiento económico. “Estamos entrando en una fase difícil del cambio de régimen, ya que los riesgos sobre el crecimiento económico se suman al contexto inflacionario ya candente”, ha apuntado en declaraciones recogidas por Reuters Vincent Mortier, director de inversiones de Amundi, la administradora de fondos más grande de Europa. En esta tormenta, los operadores de Bolsa tampoco han tenido lugar para refugiarse: los bonos, las materias primas y las criptomonedas se han enfrentado a una fuerte presión vendedora.

El rebote protagonizado por las Bolsas europeas el miércoles tras el compromiso del Banco Central Europeo para frenar la escalada de las primas de riesgo se reveló efímero. El mercado vuelve a alarmarse ante el temor de una política monetaria más dura de lo esperado por parte de la Fed. El riesgo de una estanflación (cuando el estancamiento económico coincide con un fuerte aumento de los precios) se hace más agudo. A la vez, el conflicto en Ucrania parece lejos de resolverse, lo que sigue inflando los costes energéticos, alimentando las perplejidades de los inversores.

En lo que va de año, los parqués del Viejo Continente registran fuertes pérdidas. El Mib italiano extiende sus descensos hasta un 20%. El Dax alemán y el Cac francés se dejan un 17%. El Ibex, por su parte, logra moderar su caída a un 6%. La fuerte presencia en el selectivo español del sector de las utilities y de los bancos, que suelen beneficiarse de un contexto de tipos de intereses al alza, le brindan una menor exposición al repunte de la inflación.

Este jueves Wall Street sufrió un gran batacazo: el S&P 500 se dejó un 3,25%, el Dow Jones un 2,42% y el índice tecnológico Nasdaq Composite, el más perjudicado de todos, un 4,08%. Los índices parecieron reaccionar de forma positiva este miércoles a la subida de tipos de 75 puntos básicos por parte de la Fed, al ser una perspectiva que el mercado ya en parte había descontado en las sesiones anteriores. Sin embargo, el pesimismo de los operadores de Bolsa volvió a resurgir el jueves, al digerir las posturas más agresivas adoptadas por el banco central estadounidense y al cuestionar su capacidad de lograr un aterrizaje suave para la economía del país.

El S&P 500 y el Nasdaq Composite, en mercado bajista desde el principio de esta semana, terminaron la sesión respectivamente un 23% y un 33% por debajo de sus máximos históricos de este año. El Dow Jones, que ha perdido un 19% con respecto a su último pico, ha llegado este jueves a cotizar por debajo de los 30.000 puntos por primera vez desde enero de 2021.

Las próximas maniobras de los bancos centrales están envueltas en una gran incertidumbre. Por un lado, el BCE todavía no ha revelado detalles sobre la implementación del escudo para frenar las futuras crisis de deuda soberana, y es probable que el conflicto entre halcones y palomas entorpezca esta operación. Por el otro, la Fed ha dejado la puerta abierta a una nueva subida de tipos de 75 puntos ya en la reunión de julio. Y ante la duda, la venta parece quizá la solución menos peligrosa.

EL PAÍS de la mañana

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